Kratom y 7-OH: por qué California declaró ilegales estos suplementos y qué riesgos tienen para la salud
El...
El gobierno de California presentó el 15 de julio los resultados de cinco meses de controles destinados a retirar de las tiendas productos con kratom y 7-hidroximitraginina, conocida como 7-OH, ofrecidos para consumo. Las autoridades sostienen que no pueden comercializarse legalmente como alimentos, suplementos dietéticos o medicamentos, debido a que sus ingredientes no fueron aprobados para esos usos.
¿Por qué son ilegales los productos con kratom y 7-OH en California?El estado intensificó los controles ante la creciente disponibilidad de estos productos y las evidencias que los relacionan con adicción, daños graves, sobredosis y muerte.
El Departamento de Salud Pública de California explicó que el kratom y el 7-OH no están aprobados como aditivos alimentarios y que los productos ofrecidos para consumo se consideran adulterados bajo las leyes sanitarias estatales.
Newsom sostuvo que los productos representan “una amenaza real para la salud pública”. También destacó el trabajo con los negocios para retirar los artículos peligrosos de las tiendas y proteger a las comunidades.
La campaña en California comenzó antes de que la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) decidiera incluir el 1° de julio de forma temporal al 7-OH y las sustancias relacionadas bajo la Ley Federal de Sustancias Controladas.
¿Para qué se utilizan el kratom y los productos con 7-OH?El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos (NIDA, por sus siglas en inglés) define al kratom como una sustancia herbal que puede producir efectos similares a los opioides y los estimulantes. El 7-OH se encuentra naturalmente en cantidades mínimas en esa planta.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) señala que las presentaciones con niveles elevados de este compuesto se consiguen por internet, en tiendas de tabaco, gasolineras y comercios de barrio. La oferta incluye tabletas, gomitas, mezclas para bebidas y shots.
Ambas sustancias se utilizan o promocionan para el dolor, la abstinencia de opioides y dificultades de salud mental, entre ellas la ansiedad y los trastornos del estado de ánimo. Algunas personas también recurren al kratom para controlar el deseo de consumir drogas y la fatiga.
La FDA no aprobó ninguna aplicación del kratom ni determinó que las formulaciones con 7-OH sean seguras o eficaces para tratar esas afecciones. La agencia recomienda evitarlas, mientras que el NIDA investiga las posibles propiedades medicinales y sus compuestos químicos.
El nivel de cumplimiento después de cinco meses de operativosDurante ese período, el Departamento de Control de Bebidas Alcohólicas de California (ABC, por sus siglas en inglés) trabajó con los minoristas autorizados para hacer cumplir la restricción. El balance oficial mostró los siguientes resultados:
97,70% de adhesión entre los comercios con licencia estatal. 6750 visitas a locales minoristas. 155 infracciones identificadas. 6960 productos con kratom y 7-OH retirados.El director del ABC, Paul Tupy, atribuyó el porcentaje alcanzado a la colaboración de los titulares de los permisos, quienes procuraron que “estos productos perjudiciales no estén disponibles en las tiendas”.
La estrategia combinó información a los negocios, asistencia, adhesión voluntaria y fiscalizaciones. Los establecimientos que vulneren la legislación pueden afrontar acciones disciplinarias administrativas. Las sanciones contemplan la suspensión o revocación de la licencia del ABC.
¿Qué recomendaciones difundió California sobre el kratom y el 7-OH?Para reducir la posibilidad de una sobredosis, indicaron:
No combinar 7-OH con alcohol u otras drogas. Reconocer las señales de una sobredosis. Llevar naloxona.La naloxona es un medicamento que permite revertir una sobredosis de opioides. Puede utilizarse en episodios relacionados con heroína, fentanilo, fármacos opioides recetados o 7-OH. Quienes presenten efectos adversos después del consumo deben comunicarse con Poison Control al 1-800-222-1222 o ingresar en poisonhelp.org. Las ventas ilícitas pueden denunciarse ante el CDPH mediante la línea 800-495-3232.