Generales Escuchar artículo

“La fotografía me enseñó a mirar”: Aldo Sessa, distinguido como personalidad emérita de la cultura nacional

“La fotografía me enseñó a mirar para poder detener en el tiempo la belleza y la memoria de nuestro país, que se refleja en sus paisajes y en los múltiples rostros de su gente”. De esa man...

“La fotografía me enseñó a mirar”: Aldo Sessa, distinguido como personalidad emérita de la cultura nacional

“La fotografía me enseñó a mirar para poder detener en el tiempo la belleza y la memoria de nuestro país, que se refleja en sus paisajes y en los múltiples rostros de su gente”. De esa man...

“La fotografía me enseñó a mirar para poder detener en el tiempo la belleza y la memoria de nuestro país, que se refleja en sus paisajes y en los múltiples rostros de su gente”. De esa manera sintetizó Aldo Sessa, uno de los fotógrafos más reconocidos de la Argentina, los siete años que dedicó a registrar en 55 libros la vida en las provincias. Apenas un diez por ciento de su prolífica carrera, que le valió ayer la distinción como personalidad emérita de la cultura nacional.

"Aldo Sessa repasa su carrera"

“Si algo he hecho a lo largo de estas siete décadas, fue simplemente tratar de ser fiel a la mirada inicial”, agregó el artista, que comenzó a colaborar a los 17 años en la sección rotograbado de LA NACION. Desde entonces realizó 250 exposiciones y acumuló más de un millón de fotografías en su archivo, poblado de figuras de renombre internacional: desde el papa Juan Pablo II, Jorge Luis Borges y Mario Vargas Llosa hasta Jean-Paul Belmondo, Antonio Banderas y Sean Connery.

Aquella “mirada inicial”, según relató en un video que resumió su recorrido ante un auditorio colmado de invitados, nació cuando le pidió prestada la cámara a un amigo. Las imágenes que obtuvo, reconoce “eran un bodrio, menos una”: la que registraba a la madre de su amigo, de espaldas, con un sombrero de paja. “Me encantó, y ahí me prendí con la fotografía –recordó–. Te vinculás a la magia de la luz, que es una cosa increíble”.

“Hoy celebramos mucho más que una trayectoria, celebramos una forma de mirar -señaló en ese sentido Leonardo Cifelli, secretario de Cultura de la Nación, al entregarle una placa conmemorativa–. Porque Aldo trae algo distinto. No es sólo técnica –aunque la técnica sea impecable–, es sensibilidad. Es la capacidad de encontrar lo extraordinario en lo cotidiano y lo eterno en lo efímero”.

El funcionario destacó también que un tríptico de sus pinturas fue elegido por la Argentina para enviar a la NASA como regalo por el bicentenario de Estados Unidos, en 1976. Ese mismo año sus obras ilustraron el libro Cosmogonías, de Jorge Luis Borges, y en 1980 Fantasmas para siempre, de Ray Bradbury. “Aldo, tengo que contarte algo: anoche hablé con Dios –le dijo a Sessa este último–. Me dijo que si los artistas cumplimos con su mandato, y hacemos lo que tenemos que hacer, nos perdona todo”.

También dejaron su huella las palabras del fallecido Juan José Güiraldes, entonces presidente de la Confederación Gaucha Argentina. “Vos tenés que hacer en imágenes lo que yo hice toda mi vida”, le dijo, antes de recitarle las últimas líneas escritas por su tío Ricardo en Don Segundo Sombra: “Centrando mi voluntad en la ejecución de los pequeños hechos, di vuelta mi caballo y lentamente me fui para las casas. Me fui como quien se desangra.” Lo que siguió fue su citado derrotero por todo el país. “Me argentinicé a fuerza de ver cosas maravillosas”, reconoció Sessa.

Entre otras anécdotas compartidas, recordó también cuando el cantante Sandro fue a su estudio del Pasaje Bollini en 1994 a las ocho de la noche, para una sesión de fotos que se suponía duraría unos minutos, y se quedó hasta las dos de la mañana. Una filmación de la época lo muestra posando para su cámara mientras tararea Te llevo bajo mi piel, tema compuesto por Cole Porter e incluido en su álbum Clásico. “Le pedías: ‘Ponete un poquito más de costado’ y te daba la cara perfecta”, aseguró el hombre que también logró retratar a René Favaloro mientras operaba.

“Este reconocimiento me da ánimo e impulso para seguir adelante con esta pasión que tengo por la fotografía –concluyó Sessa–. Yo le puse todo, vivo para eso”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/la-fotografia-me-enseno-a-mirar-aldo-sessa-distinguido-como-personalidad-emerita-de-la-cultura-nid23022026/

Volver arriba