La gran noche de Mariano Cohn y Gastón Duprat en el Festival de Málaga, con Antonio Banderas en el escenario
MÁLAGA.- Mariano Cohn y Gastón Duprat tuvieron este miércoles su gran noche en el Festival de Cine de Málaga. En el Teatro Echegaray, una construcción casi centenaria consagrada a la cultura q...
MÁLAGA.- Mariano Cohn y Gastón Duprat tuvieron este miércoles su gran noche en el Festival de Cine de Málaga. En el Teatro Echegaray, una construcción casi centenaria consagrada a la cultura que esta ciudad recuperó en 2009 después de una remodelación completa, los realizadores argentinos recibieron sendas Biznagas de Honor, el máximo reconocimiento que la muestra otorga a la trayectoria y al mérito artístico.
“Bueno, amigos, espero que sigamos trabajando juntos. Ahora no tenemos Londres, pero podemos seguir creando en Málaga. Así que enhorabuena”, dijo en el escenario Antonio Banderas, convocado por el director del Festival de Málaga, José Antonio Vigar, para poner en manos de Cohn y Duprat ambas distinciones.
Estas palabras aludieron sutilmente a la posibilidad de un nuevo proyecto cinematográfico a través del cual el actor malagueño más famoso del mundo se reencontraría con la dupla argentina que lo dirigió (junto a Penélope Cruz y Oscar Martínez) en Competencia oficial. Ya se iniciaron aquí las conversaciones entre Banderas, Cohn y Duprat con vistas a esa chance.
La referencia a Londres hecha por Banderas corresponde al lugar en el que nació Competencia oficial, película que se proyectó en el Teatro Echegaray luego del acto de entrega de las Biznagas y que abrió una retrospectiva de la obra de los directores dentro de la programación del festival. Entre el viernes y el sábado se verán aquí también El ciudadano ilustre, El hombre de al lado y Homo Argentum.
“Fue un sueño cumplido o algo casual, no sé. La idea surgió con Penélope en una charla que tuvimos con ella y Javier Bardem, cuando ellos propusieron convocar a Antonio. Hicimos una primera reunión en la casa de Banderas en Londres con la hoja vacía, antes de que existiera el guión. Me acuerdo que llegamos y Antonio había dispuesto unas hojitas y unos lápices preparados para una idea que no sabíamos en ese momento cuál iba a ser”, describió Cohn.
“Lo que sí teníamos en claro –agregó Duprat- era que nos queríamos divertir y que queríamos que fuera una película sobre la creación actoral del cine. Esa era la premisa y trabajamos para que todo fuera divertido en el set, evitando el aburrimiento de siempre de grabar todo el tiempo planos y contraplanos. Acá hicimos como si fuese un teatro, con un match de actuación en vivo", precisó Duprat.
Ese fue, según Duprat, el motor de una película que quedó como una clase magistral de actuación. “Los tres son bien distintos como actores, tienen colores muy diferentes y una manera de encarar el trabajo también muy distinta. Al tener diferentes métodos aprendimos un montón de ellos sobre cómo construir la emoción. No queríamos hacer una película sobre el cine, sino algo que parmita al público ver cómo los actores crean la emoción, algo que siempre parece vedado”, señaló.
Banderas, antes de entregar los premios, preguntó al público si alguien ya había visto Competencia oficial. Salvo los argentinos presentes, todos dijeron que no. “Ya sabéis los que la hayan visto lo que hacemos nosotros con los premios en esta película. Y si no lo saben, lo vaís a saber muy pronto. Todavía recuerdo las caras de la gente en el Festival de Venecia cuando uno de los personajes decide destrozar todos los premios que estos actores han ganado durante su carrera”, dijo el actor, que reparte su tiempo entre sus trabajos en Hollywood y los proyectos (sobre todo teatrales) que lo llevan a permanecer en su ciudad natal durante buena parte del año.
En la visión de Banderas, todas las películas de Cohn y Duprat como “una radiografía extraordinaria del ser humano y sus estupideces, especialmente la estupidez que está metida en el mundo del arte y el mundo del cine”.
En esa cita Banderas sumó a Andrés Duprat, hermano de uno de los directores y habitual guionista de los trabajos del dúo en el cine y las producciones para las plataformas de streaming. “Andrés es fundamental en este power trío. Un poco el premio a la trayectoria también lo merece él”, dijo Gastón Duprat, que también destacó la presencia en la sala del productor argentino Fernando Sokolowicz, artífice de la carrera cinematográfica del dúo desde sus primeras películas. En la ceremonia también estuvo presente el presidente de la Academia de Cine de España, Fernando Méndez-Leite.
Sobre los próximos proyectos de Cohn y Duprat fuera del cine, mientras ya está más cerca el estreno de la cuarta temporada de El encargado (protagonizada una vez más por Guillermo Francella), falta poco para que se ponga en marcha el rodaje de Zambrano, primer spin off de El encargado, ahora con el abogado encarnado por Gabriel Goity como personaje protagónico.
Vigar habló también de la “significación especial” de un premio que se entrega dos décadas después de la primera participación del dúo en el Festival de Málaga con el documental Yo, presidente. y también quiso saber las razones del éxito masivo de público que tuvo Homo Argentum.
“Lo más lindo de todo fue que generó mucho debate social en la Argentina. La película salió de las salas de cine y la gente la empezó a discutir en las casas, en las calles, hubo debates muy encarnizados, muchos argentinos se ofendieron por cómo contamos un poco de la idiosincrasia argentina de manera crítica a través de 16 minipelículas. Algo que puedo contar es que una agrupación política pidió que nos quitaran la nacionalidad a Mariano y a mí”, respondió Duprat. “Sin querer o queriendo –completó Cohn- metimos los dedos en el enchufe”.