La herencia de Brigitte Bardot: cómo la actriz favoreció a su fundación por sobre a su único hijo, Nicolas
Férrea defensora de los derechos de los animales, Brigitte Bardot, que ...
Férrea defensora de los derechos de los animales, Brigitte Bardot, que murió a los 91 años el pasado 28 de diciembre, legó la mitad de su fortuna a la fundación que lleva su nombre y creó en 1986. Su único hijo, Nicolas-Jacques Charrier, con quien mantenía una complicada relación, herederá la parte mínima garantizada por ley francesa.
En el apogeo de su fama, tal como recoge la revista Vanity Fair, el patrimonio de Brigitte Bardot se estimaba en unos 65 millones de dólares gracias a su estatus de estrella cinematográfica, el porcentaje que recibía por los derechos de imagen de sus más de 60 películas y más de 80 canciones, así como inversiones inmobiliarias estratégicas. Incluso, su polémico libro Initiales BB: Mémoires, publicado en 1996, le generó ganancias estimadas en 4.5 millones de dólares, según El Español.
Sin embargo, la fortuna que cosechó antes de retirarse de la pantalla grande en 1973 para enfocarse en el cuidado de los animales se fue diluyendo con el paso del tiempo. De hecho, a la hora de crear la Fundación Brigitte Bardot en 1986, la exactriz necesitaba casi 4 millones de dólares para obtener el estatuto oficial, por lo que decidió poner a la venta gran parte de sus bienes personales.
“Después de haber malgastado la mayor parte de mis ganancias como estrella, ya no tenía ingresos”, reveló años atrás en una entrevista con la revista francesa Paris Match. "Durante dos meses, dirigí un puesto en el mercado de Saint-Tropez donde vendía mis recuerdos: pulseras y collares de Brasil y México, fotos firmadas, enaguas, sombreros. Luego, subasté todos los objetos de valor que poseía en París: las joyas preciosas que me ofreció mi marido Gunther Sachs, el vestido de mi boda con Roger Vadim, la vajilla, los muebles e incluso mi guitarra”.
La mayor parte de sus propiedades también fueron destinadas a su fundación. En 1991 donó La Madrague, su hogar en Saint-Tropez desde 1958 hasta su muerte, valuado en 27 millones de dólares. Según Vanity Fair, también donó en 2006 su villa de Bazoches-sur-Guyonne, que fue transformada en un refugio para animales, y una propiedad en Savolles. Tal es así que el 89% de los recursos de la fundación, que tiene 100 empleados y 500 voluntarios, provienen del legado de Bardot.
El patrimonio inmobiliario de Bardot incluía además un terreno de diez hectáreas en las colinas de Saint-Tropez llamado La Garrigue, y una villa en Cannes de estilo medieval, Le Castelet, que fue vendida en 2020 por 6.5 millones de dólares.
Heredero forzosoIndependientemente de lo que diga el testamento de Bardot, la ley francesa ubica a Nicolas-Jacques Charrier, su único hijo, fruto de su relación con el actor Jacques Charrier, como heredero forzoso. Esto significa que debe recibir la reserva hereditaria, es decir, la parte mínima no disponible por testamento que, como se trata solo de un hijo, es del 50 por ciento. Sin embargo, la estructura de activos creada por la estrella hizo que la mayor parte de sus bienes más valiosos quedaran en manos de su fundación.
Nicolas nació en enero de 1960, cuando la actriz tenía 26 años. En sus memorias, Bardot reveló que no deseaba ser madre y hasta ofreció “sumas generosas” a varios médicos para interrumpir el embarazo, pero “nadie, absolutamente nadie quería correr el riesgo de practicarle un aborto a Brigitte Bardot”.
“Era un poco como un tumor que se había alimentado de mí, que yo había llevado en mi carne tumefacta, esperando solamente el momento bendito en que por fin me libraría de él”, dijo en su libro, sumado a otras polémicas declaraciones, como que hubiese “preferido parir un cachorro", que provocaron una demanda en su contra por parte de su exmarido y su hijo.