La historia de Hamza Abdelkarim, la joya egipcia de Barcelona y heredero de Mo Salah que quiere sorprender a Argentina
ATLANTA (Enviado especial).- Lionel Messi y Diego Maradona coincidieron en el Mundial de Sudáfrica 2010. Uno dentro de la cancha, y el otro desde el banco, los dos máximos referentes de la histor...
ATLANTA (Enviado especial).- Lionel Messi y Diego Maradona coincidieron en el Mundial de Sudáfrica 2010. Uno dentro de la cancha, y el otro desde el banco, los dos máximos referentes de la historia del fútbol argentino convivieron durante un mes inolvidable. Egipto vive una historia parecida, aunque con una diferencia: Mohamed Salah y Hamza Abdelkarim, el delantero de 18 años al que ya señalan como su heredero, forman parte del mismo plantel. Apodado “el nuevo Salah”, Abdelkarim ya tuvo minutos en los cuatro partidos del torneo y Barcelona desembolsó 1,5 millones de euros por su pase, una cifra que puede elevarse a 6,5 por objetivos, para quedarse con una de las mayores promesas del fútbol africano.
Abdelkarim nació el 1° de enero de 2008 en El Cairo, donde vivió hasta su llegada a España, en enero de este año. Se formó en Al-Ahly y en 2025 se convirtió en el futbolista más joven en representar al club en el siglo XXI, con 17 años y cinco días. Poco después fue convocado a la selección Sub-17 para disputar la Copa Africana de Naciones. Allí marcó dos goles y, en el repechaje que definía una de las últimas plazas para la Copa del Mundo de la categoría, marcó el tanto que le dio a Egipto la clasificación frente a Angola. Ya en el Mundial Sub-17, fue capitán, disputó tres partidos, anotó dos goles y brindó una asistencia.
Debutó en la selección mayor en mayo, pocas semanas antes de esta Copa del Mundo, y en el partido de 32avos de final frente a Australia se convirtió en el primer futbolista en la historia del torneo en participar sin haber debutado en primera división y con experiencia únicamente en equipos juveniles. En Barcelona todavía no jugó ni para la filial ni para el primer equipo, aunque hace dos semanas el club ejecutó la opción de compra incluida en el préstamo y le firmó contrato hasta junio de 2029, el plazo máximo permitido por la reglamentación para futbolistas menores de 18 años.
En Egipto, muchos ven en Hamza Abdelkarim al sucesor de Salah. No tanto por sus características de juego, más allá de que ambos se desempeñan como delanteros, sino por lo que puede llegar a representar para la selección en los próximos años, cuando el actual atacante de Liverpool, de 34 años, ya no forme parte del equipo. Hamza es un “9″ moderno, que retrocede para participar de la elaboración y ofrecerse entre líneas, pero que también muestra muy buenas condiciones para definir, con una variedad de recursos sorprendente para un futbolista de su edad. Además, sin ser especialmente veloz, es muy decidido en los últimos metros y se destaca por sus movimientos para atacar los espacios, desmarcarse y quedar de frente al arquero.
Su convocatoria a esta Copa del Mundo fue una consecuencia directa de su gran rendimiento en la cantera de Barcelona, donde marcó cinco goles en siete partidos y fue campeón de la División de Honor. Ese nivel le valió un lugar en la lista definitiva de Egipto, pese a que, por una cuestión lógica, no había formado parte del proceso hasta la última fecha FIFA previa al certamen, en la que sumó sus primeros minutos con la selección mayor en un triunfo sobre Rusia y una derrota frente a Brasil.
“Salah ha sido increíblemente solidario desde el primer día. Comparte constantemente su enorme experiencia con todos. Intento absorber todo lo que puedo; su carrera es verdaderamente legendaria y compartir la cancha con él es un sueño hecho realidad”, explicó Abdelkarim, quien tiene como ídolo a su compañero y con el que ya compartió minutos frente a Nueva Zelanda, en la fase de grupos, y ante Australia, en el partido previo al duelo contra Argentina. “Tener una trayectoria como la de Salah sería algo indescriptible. Estar a su lado es un sueño y un honor para mí”, agregó. El delantero, con pasado en Chelsea, Fiorentina y Roma, lo invitó a compartir un rato en su habitación y, como regalo de bienvenida a la selección, le obsequió una camiseta firmada.
En principio, Abdelkarim no será titular ante Argentina, aunque sí aparece como una carta para los minutos finales, tal como ocurrió en todos los partidos de esta Copa del Mundo, en los que nunca disputó más de un cuarto de hora. Egipto, además, todavía no encontró un goleador definido: sus cinco tantos en el torneo fueron convertidos por cinco futbolistas distintos. Después del 1-1 contra Irán, parte de la prensa africana incluso reclamó por su titularidad.
“Cuando entro en el campo, hago lo que me hace feliz, así que no me importa lo que digan o hagan los demás fuera del terreno de juego. Mi atención está puesta en la cancha”, sostuvo el punta, que también mostró carácter cuando le preguntaron por el desafío de enfrentar a la Argentina de Scaloni, encabezada por uno de los mejores jugadores del mundo: “Jugamos contra Argentina, no contra Messi”.
Con la 9 en la espalda, Abdelkarim buscará dejar su marca en el partido de mayor exposición de su carrera, nada menos que ante el campeón del mundo, con la ilusión de seguir los pasos de Salah, pero escribiendo su propia historia.