La Justicia ordenó indemnizar al hombre que perdió parte de un dedo al reclinar el asiento en un micro
La Cámara Primera de Apelación en lo Civil y Comercial de La Plata dispuso el pago de una indemnización millonaria a favor de un pasajero que perdió parte de un dedo al intentar reclinar el asi...
La Cámara Primera de Apelación en lo Civil y Comercial de La Plata dispuso el pago de una indemnización millonaria a favor de un pasajero que perdió parte de un dedo al intentar reclinar el asiento de un micro. La resolución judicial validó el reclamo por daños físicos, pero aplicó una reducción del monto originalmente establecido.
El incidente ocurrió en junio de 2015, cuando el joven de 27 años cursaba una residencia profesional como psicólogo en un centro de salud porteño. Durante su trayecto cotidiano, intentó mover el respaldo de su asiento, pero la palanca presentó un defecto técnico y le arrancó falange distal de su dedo anular izquierdo.
El afectado recibió atención médica de urgencia y le practicaron una cirugía de reconstrucción. Los informes médicos, incorporados al expediente, determinaron una incapacidad parcial y permanente equivalente al uno por ciento. Ante esta situación, el pasajero presentó una demanda por daños y perjuicios.
El recorrido judicial del casoEl Juzgado en lo Civil y Comercial 16 de La Plata dictó el primer fallo, donde el magistrado consideró que el traslado de personas implica una obligación de seguridad de resultado. La sentencia original responsabilizó a la compañia de transporte y a la aseguradora por el estado de la unidad.
El tribunal de primera instancia fijó un pago de $1.500.000 por el daño físico y sumó $2.000.000 por daño moral. Los condenados apelaron la decisión sosteniendo que que la lesión no tuvo consecuencias significativas en la vida profesional del demandante. Indicaron que la secuela se limitó a una cicatriz pequeña y que el psicólogo pudo retomar sus actividades habituales en un plazo cercano al mes.
El dictamen pericial acreditó la amputación traumática y la presencia de hiperestesia en la zona. El tribunal consideró que el actor enfrentó dificultades transitorias en tareas de escritura y uso de teclados.
Los camaristas ratificaron la suma por las lesiones físicas. No obstante, concluyeron que el monto por daño moral resultó elevado frente a la magnitud de la secuela y redujeron este rubro a $1.000.000. La sentencia definitiva incluyó los valores actualizados y con sus respectivos intereses acumulados. Se destacó que la compensación debe ser flexible y adecuarse a las particularidades comprobadas de cada caso.