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La música y la eternidad

Los clásicos. Un concepto a la mano de cualquiera, pero muchas veces difícil de definir. ¿Qué hace que una música, por ejemplo, trascienda a su época y se la siga escuchando con la misma vige...

La música y la eternidad

Los clásicos. Un concepto a la mano de cualquiera, pero muchas veces difícil de definir. ¿Qué hace que una música, por ejemplo, trascienda a su época y se la siga escuchando con la misma vige...

Los clásicos. Un concepto a la mano de cualquiera, pero muchas veces difícil de definir. ¿Qué hace que una música, por ejemplo, trascienda a su época y se la siga escuchando con la misma vigencia? Los sentimientos que provoca una melodía, una sucesión de acordes o una obra completa, no importa si hablamos de una pieza orquestal compleja, una banda de rock, un grupo de folclore o de tango, o incluso un o una solista. Seguramente hay sentimientos y momentos que esos sonidos nos evocan. Las historias que cuentan. Y entonces no importa si son “clásicos o modernos”, eruditos o populares, más allá de que podamos distinguir refinamientos de distinto orden.

“Carl Sagan decía que nosotros somos polvo de estrellas. Y yo creo que lo somos. Vos escuchás a Chopin, escuchás un nocturno y se te caen las medias. Y decís: ¿cómo este tipo pudo haber escrito una música así al borde de la muerte? Evidentemente, tiene que ver con otra cosa", expresaba en una entrevista reciente Ricardo Soulé, compositor, guitarrista y violinista que acaba de irse al otro barrio. Y completaba la idea: “Hoy veníamos escuchando con Vicky uno de los nocturnos, el número 4, creo que en Mi menor. Y es una música que no la podés catalogar en el tiempo. Se escapa completamente del almanaque, del reloj, del sol y de la luna. Está en un plano espiritual imposible de medir. Por eso son los clásicos, algo que escapa a toda medición humana”.

Tuve esa experiencia el viernes pasado, cuando se conoció la noticia de la muerte de Soulé. En otro video, canta fragmentos de “Libros sapienciales”, uno de los temas más conocidos de esa obra magistral que fue La Biblia (según Vox Dei). Y lo que hasta ese momento no era más que una noticia del día se transformó instintivamente en mi voz cantando al unísono “buenas y malas son, cosas que vivo hoy...”. Quien haya estado en alguna reunión estudiantil o viaje de egresados en las últimas décadas, donde hubiera una guitarra en algún momento de la noche surgiría esa canción. Incluso se sigue cantando entre los grupos juveniles de algunas iglesias.

De vuelta, ¿por qué se la recuerda tanto? Su armonía no es compleja (más allá de que tiene dos partes bien diferenciadas, algo poco habitual por estos días). Es cierto que se trata de una melodía vocal que, junto con la letra y su religiosidad terrenal, conmueve.

La misma mañana que veía a Soulé, mi mujer estaba escuchando a Abel Pintos. Tiene una playlist que recorre prácticamente toda la trayectoria del cantante. Lo hemos hablado muchas veces: quien escuchaba así a Pintos era su amiga-hermana Adriana, que recorría la casa con auriculares y con total desenfado pretendía alcanzar esos agudos imposibles de la voz de Abel. Adriana partió, joven, hace algunos años. Y mi esposa hace prácticamente lo mismo: canta, más bien grita sin ninguna preocupación por la afinación. “Así como estar esperando...”, dice en “Oncemil”. Y en “Paisaje”, con la Delio Valdez y La princesita, ella canta y baila igual que ellos, sin prejuicios, disfrutan.

“Este tipo se distingue por arriba de todos, ¿no?“, le preguntaron a Lito Vitale en un late night show, en el que participaban ambos. ”Mirá, a mí no me gustan las competencias musicales. No soy amigo de esas cosas como ‘es el mejor’. El mejor es un deportista que le gana a otro. Y en música no hay mejor o peor, no gana nadie, nosotros nos nutrimos de otros músicos, aprendemos", respondió el pianista y arreglador.

“Puedo concebir perfectamente el tema de la eternidad. Es más, yo no creo que haya ninguna persona que no tenga el concepto de eternidad como un elemento inherente a la humanidad que existió desde siempre”. La música y la religión siempre fueron una constante para el líder de Vox Dei.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/la-musica-y-la-eternidad-nid06102026/

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