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La OPS abre sus fondos regionales a empresas argentinas para producir medicamentos e insumos

Con lo que altos funcionarios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) definen como un “cambio de paradigma”, ese organismo apunta a reducir la falta de capacidad de la región para l...

La OPS abre sus fondos regionales a empresas argentinas para producir medicamentos e insumos

Con lo que altos funcionarios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) definen como un “cambio de paradigma”, ese organismo apunta a reducir la falta de capacidad de la región para l...

Con lo que altos funcionarios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) definen como un “cambio de paradigma”, ese organismo apunta a reducir la falta de capacidad de la región para la provisión de insumos y medicamentos que aseguren el funcionamiento óptimo de sus sistemas de salud y la calidad de la atención de la población. A partir de una lista de productos priorizados por los países, la OPS inició negociaciones con productores de los países miembro para alcanzar la autosuficiencia como bloque, sobre todo por el riesgo latente de nuevas emergencias de salud pública.

En esa reorganización de sus fondos regionales a través de los que los países adquieren medicamentos y vacunas, el laboratorio argentino Sinergium Biotech, asociado con productores de vacunas de Estados Unidos, como Seqirus y Pfizer, pasará a cubrir un 50% de la oferta de vacunas antigripales que adquieren 41 países y territorios –equivalente a unos 20 millones de dosis–, con un 15% menos del valor por unidad que por compra directa. Junto con la provisión asignada al Instituto Butantan, de Brasil, la región podrá cubrir con producción local el 65% de la demanda de inmunizantes para influenza estacional.

La vacuna antigripal de la temporada 2026 ya es parte de esa reorganización de los mecanismos de compra regionales y es lo que permitió anticipar la campaña de vacunación para el próximo invierno por una mayor facilidad logística, según indicaron funcionarios de la OPS a LA NACION en la oficina local del organismo. De visita en el país, Jarbas Barbosa, director de la OPS, consideró que Brasil y la Argentina poseen “la capacidad más importante” de producción de biofármacos en América latina.

Junto al gerente ejecutivo de los Fondos Rotatorios Regionales, Santiago Cornejo, explicaron que aumentar de manera estratégica la participación de proveedores locales en el portfolio de medicamentos de los mecanismos de compra disponibles para los estados permitiría reducir en los próximos años entre un 60% y 90% el precio de medicamentos de alto costo y oncológicos que los ministerios de Salud de los países miembro les compartieron al compulsar el listado de productos que más utilizan. Esos fondos de la OPS son dos: uno es para la adquisición de vacunas y, otro, para acceder a suministros estratégicos de salud pública que pueden utilizar los ministerios de Salud de los estados miembro.

“La idea es identificar proyectos estratégicos que fortalezcan el desarrollo científico y tecnológico de los países, la capacidad productiva y, a la vez, pueda responder a problemas que estamos enfrentando hoy y a futuras crisis sanitarias”, amplió Barbosa sobre el trabajo en línea con el plan de preparación de la respuesta a pandemias de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Vimos muchas dificultades de los países durante la pandemia de Covid, problemas para conseguir elementos muy básicos, como guantes, mascarillas, respiradores, oxígeno, medicamentos para intubación de los pacientes en las unidades de terapia intensiva, cadenas de logística –continuó el director–. Fue un llamado de atención a no querer producir todo, sino a ser estratégicos y buscar acuerdos para una producción organizada y programada. Trabajamos con casi todos los países, que adaptaron sus condiciones de registro regulatorio y, por eso, los productos del portfolio de los fondos rotatorios regionales no necesitan un dossier de registro para su uso en cada país. Si no hay un mercado regional consolidado, no hay producción sostenible.”

Eva Jané Llopis, representante de la OPS en la Argentina, consideró esa autosuficiencia regional una lección aprendida del Covid. “Es saber qué hacer en el caso de que haya una futura pandemia”, dijo.

Es, en definitiva, para Barbosa, “reducir la vulnerabilidad de la región que se hizo evidente” con el Covid. “Importamos en la región mucho más de lo que producimos. A escala nacional, pocos países en el mundo tienen la capacidad con su mercado interno de tener un desarrollo de su capacidad de producción. Tenemos capacidad productiva en la región y un mecanismo de compra eficiente y más conveniente para los países. Así que será más rápido y fácil aumentar esa producción y el acceso a precios más competitivos”, siguió el funcionario.

Cornejo mencionó que, hasta 2020, justo antes de la pandemia de Covid, solo el 1,5% del volumen o apenas un 0,3$ del valor de todas las compras que hacía el fondo rotatorio de vacunas de la OPS provenía de productores de la región. “Hoy, estamos cerrando acuerdos que nos dan la posibilidad como organismo de suministrar hasta el 23% del volumen o el 30% del valor de dosis producidas en la región”, dijo. “Estamos trabajando con distintas herramientas para lograr la transferencia de tecnologías más caras a empresas con capacidad productiva de la región porque es ahí donde está el potencial de disminuir los precios”, acotó Barbosa. “Es la primera vez que el fondo rotatorio tiene un encuentro con los CEO de las compañías farmacéuticas argentinas”, destacó Cornejo.

Hoy, durante la reunión del director de la OPS con los ministros de Salud de las provincias, el organismo anunció la firma de un acuerdo de transferencia de tecnología celular desarrollada por el laboratorio Seqirus en Estados Unidos para la producción de vacunas antigripales a Sinergium. “A diferencia de los métodos tradicionales basados en huevos, la tecnología celular ofrece mayor flexibilidad, escalabilidad y consistencia en los procesos de producción, lo que permite optimizar los tiempos de fabricación, aumentar la eficiencia y facilitar el desarrollo de vacunas de influenza estacional y con potencial pandémico”, plantearon desde la OPS.

En la oficina local, prevén que la nueva planta para el uso de esa plataforma, que contó con donaciones gestionadas a través de la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias (CEPI, por su sigla en inglés) y el gobierno de Canadá, podría alcanzar una producción de 400 millones de dosis por año en pleno funcionamiento en los próximos años.

La estrategia de la OPS apunta no solo a la vacuna antigripal, sino también contra la enfermedad por neumococo (PCV20), hepatitis A, entre otras. Juntas, estimaron que les podrían generar al país “exportaciones por hasta US$ 250 millones anuales mediante los fondos rotatorios”, estimaron. “Al tratarse de compromisos multianuales de cuatro años, las exportaciones podrían alcanzar los US$ 1000 millones en biológicos con tecnología de punta”, explicó Cornejo.

El funcionario mencionó, además, que ampliaron el portfolio de los fondos a pedido de los países de la región para ofrecer medicamentos de alto costo, esclerosis múltiple, mieloma y cánceres de pulmón, mama y próstata, entre otros. De ahí la reunión con los directivos de laboratorios locales. “Hay un cambio de paradigma”, afirmó Cornejo.

Una urgencia que enfrenta la región es la reaparición de brotes de enfermedades de rápida transmisión, como el sarampión o la tos convulsa, ambas con vacunas de calendario que no se están aplicando. “El objetivo final de toda nuestra estrategia es que las vacunas lleguen a las personas”, dijo Barbosa ante la consulta de LA NACION. “En América –continuó–, disminuyen las coberturas desde 2015 por muchos factores, incluido el éxito que históricamente tuvieron las vacunas. La pandemia tuvo un impacto negativo terrible: estimamos que el 23% de los chicos en la región dejaron de vacunarse para otras enfermedades.”

El informe global de la OMS y Unicef destacaron el año pasado que la región es donde más rápido se están recuperando las coberturas, aunque no por encima del nivel prepandémico, que ya estaba en rango de alarma. Desde el año pasado, la oficina de la OPS en la Argentina está trabajando con las provincias en micro planificación para determinar dónde está la población sin vacunar, por qué y cómo alcanzarla.

“Al mirar los datos de esquemas de tres dosis, como la vacuna triple bacteriana , la aplicación de la segunda dosis baja 20 puntos porcentuales con respecto de la primera y, la tercera, otros 20 puntos porcentuales. La gente no se hace antivacuna en un par de meses –dijo Barbosa–. Lo que pasa es que falta información de parte de los profesionales, bajó la confianza en la información de los gobiernos desde la pandemia y es necesario organizar distinto los servicios de salud. Hay que identificar las barreras para eliminarlas: si un profesional de la salud no está preparado para dar información y transmitir confianza a los padres, es una oportunidad que se pierde."

El funcionario detalló que, en un 40% de las consultas de control pediátrico, los padres no dejan que se le aplique a sus hijos más de una vacuna por vez y una cantidad parecida ya no regresa por las dosis que quedaron pendientes. “La microplanificación permite una recuperación más rápida de los datos de cobertura de vacunación e identificar cuáles son los obstáculos para superarlos”, insistió Barbosa.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/la-ops-abre-sus-fondos-regionales-a-empresas-argentinas-para-producir-medicamentos-e-insumos-nid06032026/

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