La selección ya empezó a sufrir la ausencia de Messi (y eso que todavía no se retiró)
Edmond Tapsoba, defensor central de 1,94m, charlaba vía WhatsApp con Equi Fernández. Compañeros en Bayer Leverkusen, de Alemania, palpitaban el encuentro en el partido previsto para este sábado...
Edmond Tapsoba, defensor central de 1,94m, charlaba vía WhatsApp con Equi Fernández. Compañeros en Bayer Leverkusen, de Alemania, palpitaban el encuentro en el partido previsto para este sábado, en el Monumental, que los tendría como rivales con el amistoso entre la Argentina y Burkina Faso. Mensaje va, mensaje viene, en un momento el celular se sobresaltó: “¿Cómo que no juega?“. La referencia tenía que ver con Lionel Messi, el crack que se retirará de la selección pero... recién el martes. Lo de hoy irá por otro cauce: será el segundo compromiso del plantel dirigido por Lionel Scaloni para que el DT saque conclusiones, siga probando variantes, ensaye sociedades, proyecte la vista al 2030.
El diálogo inicial es ficticio, producto de la imaginación de quien escribe. También Tapsoba se podría haber mensajeado con Facundo Medina, otro jugador del conjunto alemán. Todo es tan desprolijo que a esta hora no se sabe si Tapsoba es uno de los que está viajando. Pero nadie viaja 50 horas, como lo iba a hacer Burkina Faso, sin recibir nada a cambio. Así como se cerraron los amistosos a último momento sin arreglos claros, también los futbolistas de Burkina Faso se enteraron de que Messi sólo jugará ante Benín. No contra ellos. Si desde los entornos de la selección -hasta hace unos días- muchos dejaban la puerta abierta a que el 10 esté en más de un partido... ¿O acaso en los amistosos anteriores desde la AFA hubo muchos más beneficios económicos y de logística destinados hacia los rivales?
El 10 argentino todavía no se retiró, pero ya empieza a generar consecuencias en la Argentina. El plan original de los Étalons (tal el nombre con el que se conoce al seleccionado burkinés) era que el martes a la noche estuvieran en la Argentina. Sin embargo, se entrenaron en Casablanca el miércoles. Todo cambió cuando se enteraron de que debían viajar en una aerolínea comercial. Los jugadores se plantaron: querían volar en un chárter, que tarda unas 10 horas en hacer el trayecto. La empresa Euro Data Sport gestiona el amistoso, pero las condiciones las pone la AFA.
El tema no quedó ahí. Al parecer, varios jugadores tampoco aceptaron viajar pese a que apareció el vuelo privado y hayan mejorado las condiciones. ¿Por qué se dio esto ahora? No es la primera vez que la AFA organiza amistosos con adversarios de menor jerarquía, buscando más una victoria económica que un triunfo futbolístico que tampoco está ligado directamente con el resultado, sino con lo que le haya servido a Scaloni de cara a la preparación, ya sea una Eliminatoria, un Mundial o la prueba de nuevos futbolistas, como es el contexto actual. Messi todavía no se retiró, pero el DT ya empezó a planificar el camino al 2030 sin la principal figura, por más que antes estará la Copa América 2028. Claudio Tapia, con razón, podrá esgrimir que -en el camino previo a Qatar 2022- tampoco se jugaron amistosos de jerarquía. Algo similar sucedió antes del subcampeonato en 2026. ¿Pero eso avala las jugadas dirigenciales o termina potenciando lo hecho por la mejor selección de la historia?.
Lo que no se hace con mucho profesionalismo o visión de futuro, puede terminar mal. ¿Esto pudo haber pasado antes? Sí, claro, pero... da la casualidad que siempre (o casi siempre) estuvo Messi. Entonces, el fastidio que podrían tener los adversarios por venir a jugar a la Argentina sin recibir los premios que creían necesarios y encima en condiciones incómodas, se podía compensar con una foto, una camiseta o hasta el sólo hecho de jugar un partido con Messi, algo que todo aquel que ya lo hizo -dicen- le contarán a sus nietos. Ese era el plus. Ya no.
La selección de Burkina Faso estaría llegando a Buenos Aires siete horas antes del comienzo del partido. Es como cuando un equipo argentino va a jugar a la altura, que programa las escalas previas para pasar la noche en el llano y, luego sí, aterrizar en Quito o La Paz -por dar apenas un par de ejemplos que suelen darse seguido- sobre el filo, para evitar los efectos adversos físicos en el campo de juego. Pero esta situación pasó por otros carriles, fue más allá que un simple problema organizativo (un enojo en la forma de volar, un planteo de un premio mayor, pero algo de peso y de importancia), si no, no hubiera entrado en juego el gobierno de Burkina Faso. Acá lo que no estuvieron a la altura fueron los dirigentes argentinos, una vez más, ya no sólo en organizar un amistoso contra rivales inferiores o por pretender asegurarse una ganancia del 100% en celeste y blanco. Quizá todo lo que antes “pagaba” Messi con su presencia y sacándose fotos con los rivales, lo que “compensaba” en la cancha con gran efecto en los adversarios, alcanzaba de paliativo para contentar a selecciones de menor jerarquía que tenían que hacer un viaje largo a nuestro país. Quizás no importaba tanto si venían en chárter o en vuelo de línea, si iban a poder descansar bien. Lo hacían por compartir el terreno de juego o aunque sea quedarse con un recuerdo del mejor jugador del mundo. Lo que antes daba por descontado la AFA como cartas de negociación, parece que ya no alcanzan. Y lo barato vuelve a salir caro.