La tuberculosis sigue en aumento: los casos crecieron 71,6% desde 2020 y preocupa la mortalidad
La tuberculosis es una enfermedad antigua, prevenible y con tratamiento eficaz. Sin embargo, lejos de desaparecer, continúa expandiéndose en la Argentina. Los últimos datos oficiales muestran qu...
La tuberculosis es una enfermedad antigua, prevenible y con tratamiento eficaz. Sin embargo, lejos de desaparecer, continúa expandiéndose en la Argentina. Los últimos datos oficiales muestran que los contagios siguen en aumento y que la enfermedad provoca, en promedio, una muerte cada siete horas en el país, un escenario que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.
Es una enfermedad infecciosa grave que afecta principalmente a los pulmones y se transmite por vía aérea. La principal herramienta de prevención es la vacuna BCG, que se aplica al nacer y evita las formas más graves. Quienes desarrollan la enfermedad pueden recibir tratamientos basados en antibióticos durante varios meses.
Para Ricardo Teijeiro, médico infectólogo, el aumento de los casos no puede explicarse únicamente por cuestiones sanitarias. La desnutrición, el hacinamiento y otros factores sociales siguen siendo determinantes en la transmisión de la enfermedad. En ese contexto, recordó que la vacuna BCG “evita las complicaciones, sobre todo en los niños”, aunque no previene completamente las formas pulmonares. “Lamentablemente, la tuberculosis es una enfermedad que tiene mucho que ver con lo social”, afirmó.
El aumento sostenido, en números“Entre 2020 y 2026, considerando las notificaciones acumuladas desde la semana 1 hasta la semana 22 de cada año, se observa una tendencia general ascendente. Los casos pasaron de 3777 en 2020 a 6482 en 2026, lo que representa un aumento de 2.705 casos (71,6%).
Si bien en 2021 se verificó un descenso respecto de 2020, a partir de 2022 las notificaciones aumentaron de manera sostenida, alcanzando en 2026 el valor más alto de la serie”, señala el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN).
Los registros también muestran diferencias marcadas según el sexo. Durante 2025, los varones concentraron 10.483 diagnósticos, equivalentes al 60,7% del total, mientras que entre las mujeres se notificaron 6.725 casos. Respecto de la edad, el grupo más afectado fue el de 15 a 44 años, que reunió el 61,5% de los casos incidentes. En menores de 15 años se registraron 1.271 diagnósticos, correspondientes al 7,8% del total.
Las zonas más afectadasAl analizar la distribución geográfica, el crecimiento de los contagios se observó principalmente en las regiones Centro, NEA y Cuyo. Los mayores incrementos porcentuales se registraron en Misiones (+44,9%), Mendoza (+42,6%), Entre Ríos (+38,8%), Santiago del Estero (+34,3%) y Santa Fe (+32,9%).
En números absolutos, Buenos Aires encabezó el aumento, con 186 casos más que el período previo. Le siguieron Santa Fe (+115), Córdoba (+55), Entre Ríos (+33) y Mendoza (+23). En sentido contrario, las notificaciones disminuyeron en la Ciudad de Buenos Aires (-20,0%), Jujuy (-22,1%), La Rioja (-60,0%) y en todas las jurisdicciones de la región Sur.
La disparidad territorial también aparece al observar los datos por departamento. De los 528 departamentos del país, 455 (86,2%) notificaron casos de tuberculosis durante el bienio 2024-2025. Ramón Lista, en Formosa, presentó la tasa más elevada, con 366,4 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra 262 veces superior a la registrada en Saladillo, provincia de Buenos Aires, donde la tasa fue de 1,4 por cada 100.000 habitantes.
Respecto de las causas detrás de este crecimiento sostenido, el BEN sostiene que el fenómeno “refleja tanto la persistencia de determinantes sociales y sanitarios que favorecen la transmisión de la patología como la recuperación de las actividades de detección y diagnóstico”.
Refuerzo del diagnósticoAnte este escenario, el Ministerio de Salud puso en marcha distintas acciones para fortalecer la detección temprana de la enfermedad. “Entre diciembre de 2025 y la fecha se distribuyeron un total de 40.500 cartuchos para diagnóstico molecular de tuberculosis. Estos insumos fueron entregados a las jurisdicciones de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Tierra del Fuego, Salta, Chaco, Jujuy y Santa Fe, con el objetivo de fortalecer la capacidad diagnóstica y garantizar el acceso oportuno a las pruebas de detección de la enfermedad”, detalla el reporte oficial.
Además, el documento señala que “durante 2026 también se distribuyeron 2.870 dosis de Derivado Proteico Purificado (PPD) a distintas jurisdicciones del país para apoyar las actividades de diagnóstico y estudio de contactos”. El PPD, también conocido como prueba de Mantoux, permite detectar si una persona estuvo expuesta a la bacteria causante de la tuberculosis.
Qué pasó con los tratamientosEn relación con la evolución de los pacientes, el BEN indica que para los casos notificados durante 2024 el resultado más frecuente fue el éxito terapéutico, con 9.034 personas (53,3%). Le siguieron la pérdida de seguimiento, con 2.715 casos (16,0%), los pacientes que continuaban en tratamiento, con 2.378 (14,0%), los fallecidos, con 1.263 (7,5%), y los casos sin información disponible, con 1.160 (6,8%).
La situación cambia al observar los datos de 2025. En ese período, la categoría predominante fue la de pacientes que aún se encontraban bajo tratamiento, con 8.425 casos (47,7%), mientras que el éxito terapéutico alcanzó 5.209 casos (29,5%).
“Esta distribución debe interpretarse con cautela, ya que una proporción de los casos notificados en 2025 aún puede encontrarse dentro del período esperado de tratamiento o pendiente de cierre. No obstante, persisten 1.567 casos sin información de resultado (8,9%), lo que señala la necesidad de continuar fortaleciendo el registro oportuno de la evaluación final del tratamiento”, concluye el informe.