Las escalofriantes últimas palabras de los condenados en el corredor de la muerte: “Es un buen día para morir, muchas gracias, los quiero a todos, adiós”
El caso de Christa Pike volvió a poner el foco sobre la pena de muerte en Estados Unidos. ...
El caso de Christa Pike volvió a poner el foco sobre la pena de muerte en Estados Unidos. La mujer, condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, en 1995, debía ser ejecutada el 30 de septiembre en Tennessee, pero sobrevivió después de recibir dos inyecciones letales y fue trasladada a un hospital.
Antes de que comenzara el procedimiento, Pike pronunció unas palabras que creía que serían las últimas de su vida: “Voy a dejar este mundo como he pasado la mayor parte de mi vida, y eso es con amor”. Luego agregó: “Estoy en paz, estoy lista para ser libre. Este es un día feliz”.
A lo largo de la historia de la pena capital en Estados Unidos, otros condenados también pronunciaron declaraciones antes de ser ejecutados. Algunas estuvieron dirigidas a sus familiares y allegados, mientras que otras hicieron referencia al crimen por el que fueron sentenciados o incluso cuestionaron el propio sistema. A continuación, algunos de los casos más conocidos y las palabras que dejaron antes de morir:
Ted BundyTed Bundy fue ejecutado en la silla eléctrica el 24 de enero de 1989 en la prisión estatal de Florida, después de ser condenado por varios asesinatos de mujeres y niñas. Durante sus últimos momentos estuvo acompañado por su abogado, Jim Coleman, y por el pastor metodista Fred Lawrence.
Antes de morir, se dirigió a ambos y dejó un mensaje para sus seres queridos: “Jim y Fred, me gustaría que les transmitieran mi cariño a mi familia y amigos”.
Aileen WuornosAileen Wuornos fue condenada por el asesinato de seis hombres y ejecutada mediante inyección letal el 9 de octubre de 2002 en la prisión estatal de Florida. Su historia alcanzó una gran repercusión y años después fue llevada al cine en Monster, con Charlize Theron como protagonista.
En sus últimos minutos, Wuornos realizó una declaración en la que habló sobre lo que, según creía, ocurriría después de su muerte: “Solo quiero decir que estoy navegando con la roca, y volveré como en el Día de la Independencia, con Jesús el 6 de junio. Como en la película, con la gran nave nodriza y todo, volveré”.
John SpenkelinkJohn Spenkelink fue condenado por el asesinato de su compañero de viaje, Joseph Szymankiewicz, cometido en 1973. Tras varias apelaciones, fue ejecutado en la silla eléctrica de la prisión estatal de Florida el 25 de mayo de 1979.
Su declaración final quedó vinculada con una crítica a la pena capital. Según fue reportado, sus últimas palabras fueron: “Pena capital: los que no tienen capital son los que reciben el castigo”.
William BoninWilliam Bonin, conocido como el “Asesino de la Autopista”, fue condenado por múltiples asesinatos y ejecutado mediante inyección letal en la prisión estatal de San Quentin el 23 de febrero de 1996.
A diferencia de otros condenados, Bonin utilizó sus últimos minutos para cuestionar el castigo que estaba a punto de recibir. “Creo que la pena de muerte no es la solución a los problemas actuales. Creo que transmite un mensaje equivocado a la juventud del país”, expresó antes de su ejecución.
Clarence Ray AllenClarence Ray Allen fue ejecutado mediante inyección letal en la prisión estatal de San Quentin el 17 de enero de 2006, a los 76 años. Había sido condenado por ordenar un triple asesinato mientras cumplía una condena de prisión.
En su declaración final se despidió de quienes lo acompañaban y expresó su afecto hacia ellos. “Hoka Hey, es un buen día para morir. Muchas gracias. Los quiero a todos. Adiós”, fueron sus últimas palabras.