Leo Rodríguez, el “maestro de música”, hoy en LA NACION+ Música: referente de la radio FM, hizo más de 80 viajes con oyentes y va por un nuevo desafío
Es la hora del pase del mediodía en la LA NACION 104.9 + Música. Así como a las 10 de la mañana fue el turno de la posta entre Leo Rodríguez y Fernando Iannello, ahora es el momento en que Leo...
Es la hora del pase del mediodía en la LA NACION 104.9 + Música. Así como a las 10 de la mañana fue el turno de la posta entre Leo Rodríguez y Fernando Iannello, ahora es el momento en que Leo comparte unos minutos con Martina Soto Pose. Es 25 de febrero y es un día bastante particular para las efemérides musicales: así como se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de George Harrison se cumplen 21 años de la muerte de Pappo, Norberto Napolitano. Del “Carpo” hablan Martina y Leo, recuerdan historias y ponen en valor la figura de uno de los más grandes guitarristas que dio el rock argentino.
Programa Radial LNCon más de 80 viajes por el mundo con oyentes, en los que ha visto shows históricos como la vuelta de Oasis a los escenarios, en Londres y mucho antes de que los hermanos Gallagher retornaran a Buenos Aires, Leo acumula memorables millas. De esas anécdotas de viaje y de los nuevos desafíos de la radio para esta temporada habla con nosotros, distendido, con la misma claridad con la que lo hace al aire y con un tono didáctico digno de un maestro de música que cultiva y entretiene a sus audiencias.
–¿Qué novedades y planes tiene la radio para este 2026?
–Este viernes anunciamos la primera escala de “La Nación World Tour 2026”, que es el nombre de nuestro concurso principal. La primera escala será en Las Vegas el 10 de abril para ver a Bruno Mars, en el inicio de la gira de su nuevo disco, The Romantic, que saca ahora. La idea, que es un clásico de nuestro formato, es tener a un ganador disfrutando de un show en una capital internacional.
El clásico pase de las 10 entre Leo y Fernando–¿Cuál es la prueba a superar para ganar el premio?
–El juego consiste en adivinar el código que abre un carry on. Es el mismo carry on que después el ganador se lleva al viaje. Está todo lookeado con calcos de la radio y la clave, por lo general, tiene que ver con el artista. Obviamente es difícil y hay pistas que vamos tirando a lo largo del concurso. A veces ponemos números que tienen que ver con las ciudades, con los venues, pero por lo general con el artista. Y esta será la primera escala de varias que tendremos a lo largo del año.
La emisora, consagrada a los clásicos universales del pop y el rock de las últimas cinco décadas, destina 57 minutos de música por hora, “lo que nos diferencia de otras FM”, suma Leo Rodríguez. “También estamos conectados con la realidad y damos títulos precisos cuando sucede algo importante, pero muy brevemente, sin desarrollo, para que la gente siga escuchando música. Somos muy cuidadosos: damos el dato exacto, como el índice de inflación o la agenda presidencial, sin editorializar y sin extendernos. Ofrecemos mucho servicio, como informes de tránsito, porque la radio sigue siendo el medio por excelencia para quien va en el auto”.
–¿Cómo definirías el perfil de la emisora?
–Nuestro perfil es pop rock mundial, eso incluye a la Argentina; con clásicos más artistas consagrados en los últimos veinte años, como Taylor Swift, Dua Lipa o Bruno Mars. También apostamos por nuevos talentos, como Olivia Dean, esta chica del pop soul británico, muy del perfil de nuestra audiencia, a quien empezamos a difundir antes de que ganara el Grammy como artista revelación. Siempre linkeamos con sus raíces musicales. ¿Qué sería Olivia Dean? No sé si la nueva Amy Winehouse pero va por ahí. Viene del palo de Amy, de Adele, de Lisa Stansfield en su momento. Y ahí es donde también hacemos el laburo de curaduría.
–Es un plus que la audiencia agradece, una guía para poner en contexto lo que se escucha...
–Tal cual, es un trabajo que desarrollamos en el día a día, y también usamos en mi segmento las efemérides, para generar mucho contenido de hoy a partir de un hecho del pasado. Por ejemplo, esta semana, por el nuevo aniversario del nacimiento de George Harrison aprovechamos para hablar que salió hace poco Anthology 4 y desplegamos toda su carrera: con los Beatles, su etapa solista, su relación con Clapton, los Traveling Wilburys. Y después nos metimos con Pappo, porque el mismo día se cumplieron 21 años de su muerte.
Leo y Martina anuncian LN World Tour 2026–Las efemérides sirven para recordar a artistas esenciales pero también para que los conozcan las nuevas generaciones y para que se conecten con oyentes más jóvenes...
–Ese es un feedback que tenemos con los oyentes más jóvenes. Con las redes el ida y vuelta es más rápido. Además tenemos en la transmisión en vivo en YouTube un diferencial, porque tenemos cámaras en distintas locaciones de la ciudad: autopistas, accesos, Congreso, y al mismo tiempo estás escuchando música. La esencia de la radio no se pierde. Esa fue nuestra condición que nos autoimpusimos: nosotros seguimos haciendo radio, no es que estamos mirando a la cámara. Y hoy mostramos el carry on, porque está buenísimo y tiene que ver con el concurso, pero no le hablamos a la cámara, seguimos manteniendo el espíritu de la radio. Eso sí, entendiendo que hoy la radio se consume de distintas maneras. Es el dial, lo que nosotros llamamos la antena; es la página, lanacionmusica.com.ar, es la aplicación de LA NACION, fundamental, y también YouTube. Y vamos generando de a poco una comunidad que se conecta a través de la música y de la radio.
–¿Cómo te tomó el cambio de sumar la camarita a un estudio de radio? ¿Te costó al principio?
–Un poco me costó. Tengo una mínima gimnasia de cámara pero no podía ni debía aplicarla acá. Yo particularmente soy muy bicho de radio. Con más de 30 años de trayectoria presentando discos, canciones, hice entrevistas, en zoom, todo, pero soy muy bicho de radio. Todavía no logro acostumbrarme. La gente me reconoce y eso me da un poco de pudor por lo que es mi personalidad, y en parte es por la exposición en las redes sociales, porque hoy generamos contenido, posteos para Instagram, Tik Tok, YouTube y hoy eso es parte del juego de la radio.
–Fijate que el formato podcast, que aún es nuevo, empezó como audio y rápidamente le sumó video y vos lo consumís como quieras...
–Ese es el punto. Nuestro objetivo es que la gente escuche, que nos vea es un plus. Que nos quieran ver está bien, además tenemos un lindo estudio, nuevo, en el quinto piso de LA NACION, inaugurado hace seis meses, bien iluminado, con un lindo logo. Estamos en el mejor de los lugares para mostrarlo al que nos quiere ver. Pero nosotros le hablamos al que nos quiere escuchar. El que nos quiere ver tiene un complemento.
–Mencionabas antes los contenidos de la radio en redes, otro complemento...
–Las redes nos suman mucho porque nos permiten generar y descargar contenidos ahí. ¿Para no perder qué? Para no perder lo que para nosotros es fundamental: la continuidad de música. Nuestro oyente quiere escuchar más música y que no pierda la continuidad. ¿A qué voy con esto? Si tenemos un contenido curioso, lo desarrollamos en Instagram por ejemplo y mandamos al oyente ahí. O a participar en los concursos. Lo que en una época era sacar oyentes al aire, ahora lo hacemos puntualmente con el tour, pero en una época regalábamos un vinilo o invitábamos a un oyente al show y era abrir la radio, mencionar a los que habían participado, a los ganadores, las bases y condiciones. Ahora, para no hablar tanto de eso, derivamos a los oyentes que quieren participar a nuestras redes. Es un embudo para decir: vos que escuchás la radio, vas a escuchar más música, o a lo sumo algún dato de la música que estamos pasando. Si querés participar de los concursos, andá a las redes, como ahora que tenemos entradas para ver a Fito Páez o para ver a Robbie Williams, que también vamos a tener, Bryan Adams, que somos su radio oficial en Argentina.
–Además de los viajes, ¿qué otras experiencias le ofrecen a los oyentes?
–Buscamos dar experiencias que no se puedan comprar, como asistir a un soundcheck (prueba de sonido), un meet and greet (un encuentro con el artista) o tener ubicaciones premium con catering y estacionamiento en el Movistar Arena; que puedas disfrutar de un show, ya sea un Andrés Calamaro o un Sting, como pasó el año último. Y el hecho también de que siendo una radio tan joven, con un poco más de un año de vida, ya hayamos sido radio oficial de músicos que hicieron sold out como Rod Stewart, que hizo tres fechas, es muy importante.
Más allá de las entradas, lo que LA NACION+ Música busca es “darle al oyente una experiencia que no se puede pagar”, como sintetiza Leo Rodríguez. “Uno de los grandes logros que tuvimos el año pasado fue el Meet Music, un evento, un encuentro con la música para interactuar con oyentes y con las marcas que nos acompañan, en el que tenemos la chance de enfocarnos en distintos momentos de la historia de la música. Los 80, por ejemplo. Dijimos: vamos a poner la creme de la creme del pop rock de los 80, vamos a contar por qué para muchos fue la mejor década; con videos, con música en vivo, con buen catering y con oyentes que empiezan a interactuar y a hacer lo que a mí más me gusta que es generar la comunidad de la radio. Todos los años de experiencia en Aspen los estamos volcando acá, no son años perdidos, todo lo contrario. Ahora hay una nueva etapa, un nuevo proyecto, un nuevo desafío".
Durante tres décadas, Leo Rodríguez desarrolló su carrera en Aspen, donde se convirtió en referente de una gran audiencia. Buena parte del equipo que integró allí desembarcó hacia finales de 2024 en LA NACION+ Música, con Pablo Glattstein como líder de la emisora y las voces de Fernando Iannello y Javier Grecco. Junto a ellos, la productora Noelia Crecente y el editor artístico Germán Cipola. A ellos se le sumaron nuevos nombres en esta etapa, como la locutora Martina Soto Pose, con amplia experiencia en radio y también en televisión.
–Así como al aire de la radio se le sumó el rock y pop locales, vos empezaste a entrevistar a los artistas de nuestro país...
–No nos queríamos repetir. La idea es hacer una nueva comunidad, que vengan todos, los de antes, los que se suman ahora, pero la idea es tener una radio con una nueva identidad y ahí es donde aparece lo que para mí sí fue una novedad, hablar de los 40 años de Nada personal de Soda Stereo, por ejemplo. O un ciclo de entrevistas con artistas. No entrevistas, porque no me considero un periodista de raza, sino alguien que puede tener una conversación con Miguel Mateos, Richard Coleman o Iván Noble, como pasó el año último.
–Se te planteó un lindo desafío después de muchos años de un formato cerrado...
–Me pasó de charlar con Sting, Lenny Kravitz, Paul McCartney, Peter Gabriel, que es genial, pero yo tenía adentro una cosita como: “qué lindo sería el día de mañana hablar con Nito Mestre”. O, con Miguel Mateos de Rockas vivas. Y yo siento que cierro un círculo profesional a los 55. Me pone feliz pero más feliz estoy por ser parte del ecosistema de LA NACION, de contar con mucho apoyo.
–De tus viajes por el mundo con oyentes, ¿qué anécdotas te quedaron?
–Me ha pasado de viajar mucho con oyentes muy fans de lo que iban a ver. Yo, que me considero una persona conocedora de música porque es mi laburo, me pasó de ir a ver a Kiss o a Metallica, o a Duran Duran, y tener al lado a una persona que te desborda de información. En esos momentos tendés a quedarte callado porque decís: “esta persona realmente sabe”. Me acuerdo del show de Metallica. El ganador, Julio, me dice durante el show del soporte, que era Pantera: “La remera que está usando el baterista tiene que ver con...”, y me tira un dato que lo relacionaba con el baterista de Kiss. Es muy lindo tener gente al lado que te supera en conocimiento, eso te nutre.
–Y habrás experimentado momentos muy emotivos, sueños cumplidos de fans viendo por primera vez a sus artistas favoritos...
–Me acuerdo de un estudiante de ingeniería, un pibe que tenía los centavos contados para bancarse la carrera y era todo un sueño para él ver a U2 en el Palau Sant Jordi de Barcelona. No paró de llorar durante todo el show. Un chico de 27 que estaba por recibirse, de una familia muy humilde que nunca había tenido la oportunidad de viajar.
–Con tantas horas consagradas a la música, ¿te queda tiempo para ir a la cancha a disfrutar de tu otra pasión, de Independiente?
–Sí, por supuesto. Es el momento que comparto con mi hijo Joaquín.