Llegó a Chicago en 1960, fundó Billy Goat y se convirtió en leyenda: Pritzker lo despidió con un mensaje
Sam A. Sianis, histórico propietario del restaurante Billy Goat de Chicago, en Illinois, murió el 15 de mayo a los 91 años por causas naturales. Figura clave de la escena y continuador de una tr...
Sam A. Sianis, histórico propietario del restaurante Billy Goat de Chicago, en Illinois, murió el 15 de mayo a los 91 años por causas naturales. Figura clave de la escena y continuador de una tradición familiar vinculada a la inmigración griega, su historia trascendió el ambiente gastronómico y llegó a ser un símbolo de la ciudad. A través de sus redes sociales, el gobernador J.B. Pritzker lamentó la noticia y pidió “que su memoria sea una bendición“.
El migrante que llegó a Chicago en 1960 y se convirtió en un símbolo gastronómicoComo un referente de Illinois, Sianis, nacido en Palaiopyrgos, Grecia, en 1934, fue el legendario dueño de la Billy Goat Tavern en Chicago. Según confirmó su familia a Chicago Sun Times, murió a los 91 años por causas naturales en el hospital Endeavor Health Swedish.
Su vida y su negocio se convirtieron en pilares fundamentales de la cultura de la ciudad, estrechamente ligada a la inmigración. La historia de Sianis y su importancia como emblema local llevaron a Pritzker a recordarlo con un mensaje.
“Cuando piensas en Chicago, piensas en Blackhawks, Bulls, Cubs, y piensas en Billy Goat. Si piensas en una hamburguesa con queso, piensas en Billy Goat”, escribió el gobernador demócrata a través de una publicación en X. En esa línea, el gobernador de Illinois agregó: “Sam Sianis continuó el legado de su familia con la ‘cheezborger’, un ícono de la ciudad. Que su memoria sea una bendición”.
La historia del migrante que se convirtió en un ícono de Chicago con su restauranteOriginario de Grecia, Sam llegó a Estados Unidos a principios de la década de 1950 y se mudó a Chicago en 1960, donde comenzó a trabajar en la taberna de su tío. Cuatro años más tarde, abrió su propio local en Lower Michigan Avenue, según la biografía que reprodujo el Chicago Sun Times.
Allí, en las instalaciones subterráneas, consiguió saltar a la fama por decirles a los clientes, con un acento griego notable: “Cheezborger, cheezborger, cheezborger”. Bajo su gestión, el negocio se expandió a siete ubicaciones en Chicago.
La popularización de la frase inspiró al guionista Don Novello a crear el sketch “Olympia Restaurant” para Saturday Night Live en 1978.
El local de Lower Michigan Avenue se convirtió en el punto de encuentro predilecto de reporteros y columnistas famosos, como Mike Royko, quien fue un amigo cercano de Sam. Además de su marcado acento griego y sus famosas hamburguesas, el fundador de Billy Goat jugó un rol clave para romper la “maldición de la cabra” del equipo de béisbol local, los Cubs de Chicago.
La “maldición de la cabra” en Chicago que Sam rompió con una reunión familiarLa legendaria “Maldición de la cabra” tuvo su origen con William Sianis, el tío de Sam. De acuerdo con el relato, el hombre había adoptado a una cabra que encontró herida fuera de su bar original tras caerse de un camión.
Se encariñó tanto con el animal que lo convirtió en la mascota del establecimiento y cambió el nombre a “Billy Goat Inn”. El 6 de octubre de 1945, durante el Juego 4 de la Serie Mundial entre los Chicago Cubs y los Detroit Tigers, William Sianis intentó ingresar al estadio Wrigley Field con su cabra, llamada Murphy.
Aunque inicialmente se les permitió la entrada, Sianis y Murphy fueron expulsados del estadio durante un retraso por lluvia. La razón, según cuenta la leyenda, fue que el animal apestaba y molestaba a otros asistentes.
Al ser expulsado del lugar, el hombre levantó los brazos y declaró: “Los Cubs no van a ganar más. Los Cubs nunca ganarán una Serie Mundial mientras no se le permita la entrada a la cabra a Wrigley Field“.
La supuesta maldición persistió durante 71 años, hasta el 2016. Semanas antes de que el equipo ganara el campeonato, Sam celebró una reunión familiar para ”romper la maldición“.
En el obituario publicado tras su muerte, sus allegados remarcaron que “la vida de Sam estuvo marcada por la humildad, la dedicación y un amor inquebrantable por su familia”. En esa línea, agregaron: “Como propietario desde hace mucho tiempo de la icónica Billy Goat Tavern, se convirtió en una preciada leyenda de Chicago”.