Los grandes momentos de Chiche Gelblung en TV: autopsias extraterrestres, tatuajes en vivo y Berugo Carámbula a puro humor negro
Aunque formado en la gráfica, Samuel “Chiche” Gelblung, ...
Aunque formado en la gráfica, Samuel “Chiche” Gelblung, que murió ese miércoles a los 79 años, entendió rápidamente los códigos de la televisión, y también cómo torcerlos a su favor. Obsesionado por interpretar el gusto de la gente, y muchas veces reciclando ideas y formatos, el periodista descubrió cómo escandalizar, sorprender y al mismo tiempo atrapar al televidente. Esta es apenas una muestra de algunos momentos inolvidables que protagonizó a lo largo de su carrera.
La verdad sobre la autopsia del extraterrestreEn 1995 comenzaron a circular en TV imágenes de la supuesta autopsia de un alien hecha en Estados Unidos. En Siglo XX Cambalache, Fernando Bravo y Teté Coustarot habían emitido dicho tape y conseguido una notable audiencia. Rápido de reflejos, Gelblung se propuso hacer lo mismo, pero a su manera. En el programa Memoria, el periodista presentó “la otra autopsia” y aclaró: “Ustedes recuerden que hubo dos ET, apareció hasta ahora la autopsia de uno solo”. El impacto del montaje (que se reveló en ese mismo momento) eclipsó la nota original y marcó un momento único.
A los gritos con Rodrigo Lussich por el caso MühlbergerEn Chiche, los límites del llamado “juego televisivo” siempre fueron difusos. Conocedor de los medios, el periodista era contundente en cada una de sus opiniones, aun cuando esto significara ir de lleno en contra de un compañero. Ocurrió en mayo de este año, en pleno escándalo por la situación de Rubén Mühlberger, a quien Gelblung conocía y defendía, que tuvo un cruce muy fuerte en Polémica en el bar con Rodrigo Lussich, que redundó en el abandono del aire por parte de este último.
“Más allá de las diferencias profesionales que tuvimos, es una persona a la que quiero mucho. Una cosa no tiene nada que ver con la otra, el cariño seguirá siempre”, dijo Rodrigo al conocerse la noticia de su internación.
La “pesadilla” de haber estado con PinkyEl regreso de Pinky a la televisión llegó rodeado de polémica. En 2019, la estrella condujo junto a su sobrina el programa Memorias desordenadas por la TV Pública, y sorprendió por lo desmejorado de su imagen. Ninguno de los invitados a ese ciclo de recuerdo quiso decir nada al respecto, salvo Gelblung, que expresó lo que sintió a quemarropa: “Nunca le entendí nada de lo que me dijo, fue una pesadilla”.
La máquina de la verdad o una nueva manera de entrevistarEl polígrafo o “máquina de la verdad” es una técnica (imperfecta) que se conoce desde la década del 30 del siglo pasado. Se trata de un aparato que mide las reacciones fisiológicas de una persona mientras le hacen preguntas, detectando alteraciones que, presuntamente, podrían considerarse reacciones fisiológicas del cuerpo cuando la persona dice algo que sabe que es mentira. Chiche Gelblung entendió que el proceso podía adaptarse a la tele, consiguió uno de estos equipos y, con la mayor seriedad, sometió al detector a famosos, políticos y personajes de la época. Lo que no se entendió en su momento y hoy se valora es que de esta manera había encontrado otra forma de entrevistar y de hacer preguntas incómodas.
Berugo Carámbula y una entrevista a puro humor negroNacido en Uruguay pero argentino por adopción, Berugo Carámbula fue uno de los grandes cómicos y conductores que tuvo la televisión argentina en las décadas del 70 y 80. Por eso, la noticia en 2005 de que padecía Parkinson significó un duro golpe para sus admiradores y para el mundo del espectáculo. Tres años más tarde, Chiche lo invitó a su programa para entrevistarlo sobre su enfermedad sin ningún tipo de solmenidad. El resultado fue un momento inolvidable que le permitió a Berugo, desde su delicada condición, reírse y volver a hacer reír a la gente.
El día que se hizo un tatuaje en vivoComo periodista formado en la “vieja escuela”, Gelblung sabía que no alcanzaba con su impronta. Para que todo funcionase tenía que colocarse él mismo en primera línea todo el tiempo. Y nunca dudó en hacerlo. En 2013, en su programa Chiche en vivo, en C5N, el periodista decidió hacerle un reportaje a tatuadores, mientras uno de ellos trabajaba sobre su piel.
“678 no merece ser recordado, fue una basura”Aunque nunca le interesó basar su carrera en el llamado “periodismo de periodistas”, meterse con Chiche Gelblung era entrar en un barro mediático que él conocía mejor que nadie. El programa 678, que le dedicó más de un informe durante su paso por la TV Pública, se ganó su odio. Y así lo demostró sin medias tintas en el aire de Intratables, ante un intento de defensa del producto por parte de Diego Brancatelli: “678 no merece ser recordado, fue una basura. Fue el programa más perverso de la televisión argentina”.