Los tres objetivos de los Pumas para la serie ante Australia (y con la mira en el Mundial)
A un año y monedas del Mundial, después de una transición de dos años, lo lógico sería que los Pumas comenzaran a trabajar en la consolidación y profundización de su sistema de juego. Un ob...
A un año y monedas del Mundial, después de una transición de dos años, lo lógico sería que los Pumas comenzaran a trabajar en la consolidación y profundización de su sistema de juego. Un objetivo difícil de alcanzar cuando en el plantel se cuentan, por razones diversas pero mayormente por descanso, 18 bajas. Esto no implica, sin embargo, que los últimos dos partidos del año en la Argentina tengan una validez meramente testimonial. Muy por el contrario, los dos choques con Australia se vuelven especialmente significativos en varios sentidos.
Sin Rugby Championship esta temporada por la escisión temporaria de Sudáfrica y Nueva Zelanda para realizar la nueva gira cuatrianual, cuyo segmento internacional comienza este sábado y que involucra cuatro Test Matches, la UAR se las ingenió para conservar los seis partidos anuales en casa y los Pumas se medirán ante los Wallabies en un doble duelo, el primero el sábado 28 del corriente en Jujuy (a las 16) y el restante siete días más tarde en Mendoza (a las 18).
Una serie cuya relevancia se centra en tres ejes: en el plano colectivo, continuar con la consolidación del estilo de juego al margen de los nombres propios y mantener elevado el nivel de confianza, y en el individual representará la última oportunidad de muchos jugadores de ganarse un lugar en la consideración de Felipe Contepomi de cara a Australia 2027.
La actuación ante Sudáfrica (derrota 14-7) sirvió para silenciar algunas alarmas que empezaron a sonar en un inicio de temporada que estuvo lejos de ser óptimo. En la ventana de julio no se alcanzó el objetivo de crecimiento constante que pregona el cuerpo técnico. En las derrotas ante Escocia e Inglaterra, e incluso en la victoria ante Gales, el equipo lució permeable y le anotaron tries muy fáciles. Sin excederse en penales, faltó disciplina táctica. Pero en la cancha de Vélez, ante el bicampeón del mundo y aun con muchas ausencias de peso, apareció el orden defensivo, apareció el maul y el scrum lució más firme. Sin ceder en intensidad, el equipo argentino estuvo más sólido y sereno. Aunque con otros nombres, un desempeño más afín al de los primeros dos años del ciclo Contepomi.
Los Pumas retomaron los entrenamientos el miércoles y el viernes viajan a Jujuy para prepararse para el primer duelo ante los Wallabies, a jugarse en la cancha de Gimnasia y Esgrima (la “Tacita de Plata”). Tras la gran performance ante los Springboks, la primera misión será no bajar la vara. Replicar la intensidad defensiva, ajustar los movimientos de ataque y corregir el juego aéreo, el mayor déficit de esta campaña.
Les Kiss asumió la conducción este año y comenzó con derrotas ante Francia e Irlanda, pero luego derrotó a Italia y en las últimas dos semanas recibió a Japón (dirigido por su ex entrenador, Eddie Jones). Sufrió en el primer partido que apenas ganó por tres, pero el sábado impuso condiciones y ganó con holgura (56-17). Se trata de un equipo que exige al máximo en el costado defensivo, sobre todo cuando encuentra inercia para sus backs, pero al que los Pumas pueden someter físicamente. Las dos veces que se enfrentaron el año pasado se dieron partidos vibrantes, con mucha dinámica y muchos tries de ambos lados (y un triunfo para cada uno). Llega con varios jóvenes y sin conductores claros, aunque también con jugadores de élite.
Si ante Sudáfrica una derrota por un try de diferencia, con la posibilidad de haberlo igualado en la última acción, resultó satisfactoria, en esta ocasión una actuación similar debería estar acompañada de un resultado positivo. Las victorias no son el objetivo principal en esta instancia aún de consolidación, el ranking ya no entraña ninguna finalidad, pero ganar siempre es importante para acrecentar el nivel de confianza y ratificar que el rumbo elegido es el correcto.
Una buena noticia entre tantas bajas es el regreso del segunda línea Franco Molina, un jugador que se lució en este ciclo. Como jugador de desarrollo también se incorporó el hooker Martín Vaca (Capibaras y Jockey de Villa María), de la misma camada que Ignacio Ruiz y Bautista Bernasconi; un puesto que no tiene un tercer integrante definido.
El rendimiento individual, en este contexto de recambio forzado (fueron licenciados los jugadores que actúan en el Top 14 de Francia), adquiere una trascendencia inusual. Así como en sus primeros dos años Contepomi hizo debutar a 19 jugadores, en lo que va de 2026 se sumaron otros cuatro. Aunque la base está consolidada con un mix de jugadores experimentados y otros jóvenes que ya tienen un recorrido considerable, todavía quedan casilleros por rellenar de cara al próximo Mundial. Y posiblemente para muchos no haya más oportunidades para demostrar su valía después de estos dos Tests.
En noviembre, los Pumas disputarán cuatro partidos en lugar de los tradicionales tres y Contepomi logró la cesión de los jugadores que actúan en Europa por una semana adicional. Podría considerarse el inicio de la preparación mundialista, con la mira ahora sí puesta en comenzar a pensar en la consolidación del equipo. El siguiente compromiso, el último previo a la gran cita, será el Rugby Championship del año que viene.
Casi todos los puestos están abiertos: el pilar derecho es una flaqueza; no hay tercer hooker con más de tres caps; la segunda línea está (gratamente) superpoblada, máxime ahora con el regreso de Tomás Lavanini; no hay un medio-scrum consolidado detrás de Gonzalo García; Santiago Carreras sigue siendo la mejor alternativa a Albornoz como apertura; Chocobares y Piccardo son los únicos que están sólidos en el centro de la cancha. Seguramente sigan apareciendo nombres en esta serie. En este sentido, también habrá que tener un ojo puesto en el equipo de Argentina XV que paralelamente jugará el Sudamericano.
Llega Australia y los Pumas se despiden de su público por este año. No hay Rugby Championship, no hay puntos de por medio. Pero asoma la oportunidad de afianzar el sistema, la confianza del equipo se pone en juego y varios jugadores buscan ganarse la consideración de cara al Mundial 2027.