Málaga: presencia argentina, adelantos españoles y el brillo de Natalia Oreiro en el cierre del festival de cine
MÁLAGA.- El tramo final del 29° Festival de Cine de Málaga, que concluye este sábado, ratificó dos tendencias que vienen marcando en los últimos años el crecimiento de esta muestra entre sus...
MÁLAGA.- El tramo final del 29° Festival de Cine de Málaga, que concluye este sábado, ratificó dos tendencias que vienen marcando en los últimos años el crecimiento de esta muestra entre sus pares de toda España.
Por un lado, se confirma una vez más la presencia destacada, de principio a fin, del cine argentino con una participación numerosa de creadores, representantes artísticos y de la industria e integrantes de los jurados de casi todas las secciones oficiales. Y al mismo tiempo, el valor de las coproducciones.
Una de ellas, Hangar rojo (realizada junto a Chile) ganó el premio a la Mejor Película del Jurado de la Crítica y el de Mejor Montaje otorgado por el jurado de la competencia oficial, que también entregó una mención especial a la joven actriz cordobesa Ángeles Pradal por Ángeles, dirigida por la argentina Paula Markovitch y coproducida entre México y nuestro país.
Por el otro, Málaga se consolida como primera vidriera del cine español que ocupará los primeros planos durante el resto del año. La próxima estrella de la pantalla hispana será Yo no moriré de amor, de Marta Matute, relato sobre una familia forzada a reconstituirse a partir de un diagnóstico de Alzheimer que obtuvo la Biznaga de Oro a la Mejor Película Española y los premios a la Mejor Interpretación Femenina (Julia Mascort) y Mejor Actor Masculino de Reparto (Tomás del Estal).
Desde la perspectiva argentina (o rioplatense, en este caso), el último hecho relevante del festival fue la entrega, al término de la penúltima jornada, del premio honorario a Natalia Oreiro, uruguaya de nacimiento, protagonista fundamental del espectáculo y la cultura popular de la Argentina de los últimos 15 años como cantante y actriz. Oreiro también llegó hasta aquí como actriz principal de La mujer de la fila, de Benjamín Avila, uno de los títulos seleccionados para integrar la competencia oficial.
“Acabo de descubrir que yo no quería ser actriz, quería que me quisieran”, dijo Oreiro tras recibir la Biznaga de Honor en el escenario del Teatro Cervantes, sede principal de la muestra. “Creo que somos la sumatoria de nuestras vivencias y recuerdos. Estamos hechos de historias”, agregó citando a su compatriota Eduardo Galeano.
Oreiro también evocó con su premio el tiempo de infancia (entre los seis y los ocho años) que compartió en Málaga con sus padres: “Lo que te pasa en la infancia te queda marcado para siempre. Este reconocimiento es mucho más profundo que a mi trayectoria. Le están dando el premio a la niña que fui y llegó aquí con una maleta cargada de sueños”.
Acompañaron a Oreiro en el escenario el realizador y guionista Benjamín Avila, que dirigió a Oreiro en Infancia clandestina y La mujer de la fila; La directora, autora y productora Lorena Muñoz, responsable junto a Avila (como productor) y Oreiro de llevar al cine la historia de la malograda cantante Gilda, y la directora de casting y coach infantil María Laura Berch, permanente colaboradora de la actriz y cuya ópera prima, La noche sin mí, también tuvo a Oreiro como protagonista.
La mujer de la fila obtuvo en Málaga 2026 el premio Signis, otorgado en todos los grandes festivales de cine del mundo por la Asociación Católica Mundial para la Comunicación y reconoce a las películas que promueven valores humanos.
Además del brillo de Oreiro, las últimas jornadas del festival contaron con participación argentina en diversos ámbitos: cuatro jóvenes representantes de nuestro país seleccionados en la edición inaugural de un concurso impulsado por el Incaa y Málaga Procultura (área oficial de la que forma parte el festival) para participar de Hack, sección dedicada a la creatividad y el desarrollo de nuevos talentos audiovisuales. Las tendencias de vanguardia, el cruce entre tecnología y cultura y las nuevas expresiones audiovisuales tuvieron una intensa actividad en la Villa del Mar, espacio que funcionó junto a la playa de La Malagueta con una fuerte presencia en la organización del expresidente del Incaa Ralph Haiek.
Otra novedad fue un foco de cine argentino sin distribución europea impulsado este año por primera vez entre el festival y la Academia de Cine de la Argentina. Allí se exhibió a sala llena el documental Cuidadoras, de Martina Matzkin y Gabriela Uassouf, y también alcanzaron buena repercusión La mujer del río, de Néstor Mazzini, y Hombre muerto, de Andrés Tambornino y Alejandro Gruz.
En el acto de lectura de los ganadores de Málaga 2026, realizado en el mediodía de este sábado y presidido por el director de la muestra, Juan Antonio Vigar, estuvieron presentes todos los argentinos convocados este año como jurados de las distintas secciones oficiales: el actor Gastón Pauls (competencia oficial de largometrajes), el crítico, exdirector del Festival de Mar del Plata y ex vicepresidente del Incaa Fernando E. Juan Lima (cortometrajes), la directora Lorena Muñoz (cortometrajes), el director Nicolás Gil Lavedra (Zonazine), y Norberto Chab y el periodista de LA NACION Marcelo Stiletano (Jurado de la Crítica).