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Marcelo Colombo: “La recuperación es compleja pero el Papa es un hombre fuerte con ganas de viajar”

ROMA.- El arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, presidente de los obispos argentinos, vive con trepidación estas horas de incertidumbre total en cuanto al ...

Marcelo Colombo: “La recuperación es compleja pero el Papa es un hombre fuerte con ganas de viajar”

ROMA.- El arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, presidente de los obispos argentinos, vive con trepidación estas horas de incertidumbre total en cuanto al ...

ROMA.- El arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, presidente de los obispos argentinos, vive con trepidación estas horas de incertidumbre total en cuanto al tan esperado viaje del papa a la Argentina, del 8 al 11 de noviembre próximo.

Aunque sigue confirmado por el Vaticano y avanzan los preparativos del vuelo papal, Colombo es muy consciente de que podría llegar un anuncio de postergación de un momento a otro.

“En principio, lo más importante sigue siendo la salud de él y después, naturalmente, cuando tengamos alguna noticia la vamos a comunicar. La verdad es que sabemos que es una recuperación compleja, pero también que es un hombre fuerte y con muchas ganas de viajar”, dijo Colombo en una entrevista con LA NACION en esta capital, donde participó de la cumbre convocada por León a diez años de “Amoris Laetitia”, documento del papa Francisco sobre el amor en la familia.

Tras destacar el enorme trabajo ya realizado en el país en vista de la visita papal, Colombo, que el sábado viaja de regreso al país, definió “un golpazo para todos” la noticia del cáncer de León, que hace peligrar la gira, aunque también resaltó que “lo importante ahora es que el Papa se cure”.

-¿Cómo está viviendo este momento de incertidumbre, que por un lado desde el Vaticano se confirma el viaje, pero por el otro, aparece muy difícil?

-Sí. En principio, lo primero es viviéndolo desde la fe como un momento importante para poner nuestra confianza en Dios, que el Papa se recupere plenamente. Hecho todo lo médicamente posible, ahora viene la recuperación y eso significa para el Papa un tiempo de cierto reposo y cierta tranquilidad de movimientos. Nosotros como Iglesia estamos atentos a lo que nos comenten o nos comuniquen desde acá. En principio, lo más importante sigue siendo la salud de él y después, naturalmente, cuando tengamos alguna noticia la vamos a comunicar. La verdad es que sabemos que es una recuperación compleja, pero también que es un hombre fuerte y con muchas ganas de viajar.

-¿Sabe algo de los tiempos? Me habían dicho que cuando volviera al Palacio Apostólico, es decir, a casa, quizás se comunicaría la decisión sobre el viaje. Algunos dicen que cuando estén los exámenes, los resultados de la biopsia, de todo lo que le sacaron...

-Lo que escuché es que se tomó una semana, o sea que estaríamos el martes próximo en condiciones de imaginar de parte de la Santa Sede algún tipo de confirmación o comunicación. Porque hasta ahora lo más inmediato es la internación en el hospital, pero después, cuando ya tenga el alta, ahí seguramente habrá una comunicación.

-Dijeron que va a aparecer en el próximo Ángelus, el domingo, y hay quien se imagina que en esa oportunidad, como el domingo pasado anunció su operación, podría anunciar que no podrá viajar por recomendación de sus médicos…

-Sí, es la serenidad con la que el Papa asume los temas. Y la confianza que pone en los pasos que se van dando creo que lo van a llevar a comunicarlo oportunamente. Ojalá esto nos permita inclusive visualizar su recuperación plena. Y esto seguramente algo nos dirá el domingo, pero quizás más en torno a la cruz y a la oración que ha sentido cercana del Pueblo de Dios.

-Usted se enteró el martes, a las 10 de la noche de Roma, del parte médico que indicó que el Papa tiene cáncer de pulmón: ¿cómo fue para usted?

-Me enteré por ustedes, porque empezaron a llegarme preguntas de los periodistas desde Argentina. O sea que en realidad yo estaba con la idea de la tarde de la operación, que había terminado bien. Así que me quedé con esa impresión positiva, pero después de la cena, cuando estoy mirando un poco algunas noticias, ahí me empiezan a llamar los periodistas y es cuando me entero y sí, fue una noticia muy fuerte. Creo que uno especulaba siempre con que fuera solamente un nódulo. Entonces fue muy fuerte. Por otro lado, también uno le da como la gracias a Dios que se hizo este paso y que no se dejó pasar el tiempo.

-El Papa vivió 20 años en Perú, como misionero agustino primero y luego como obispo y es un país muy importante para él... Pero para usted ¿a qué se debe este deseo tan profundo de hacer este viaje a América latina?

-Bueno, a Lozano (Jorge, arzobispo de San Juan), a quien vio el lunes, más cerquita de la operación, le dijo ‘nos vemos en Argentina’. No, yo creo que él tiene un deseo de encontrarse en primer lugar ciertamente con Perú, es un anhelo muy grande de ese reencuentro con el pueblo al que tanto ama. Y después creo que también él tiene una cercanía espiritual con América Latina y la posibilidad de encontrarse con Uruguay y con Argentina. En Uruguay hay una comunidad agustina, en Montevideo, y en Argentina hay varias comunidades agustinas: yo tengo una en Mendoza, están las dos de Buenos Aires, están en Salta y están en todo lo que es la prelatura del Cafayate. De manera que seguramente también por ese lado, es encontrarse con sus hermanos y encontrarse con los pueblos de Uruguay y Argentina es todo un desafío, una hermosa oportunidad que él evalúa permanentemente.

-Una pregunta más coyuntural: es evidente que para el gobierno de Milei esta probable suspensión o postergación es algo que le viene bien porque temía las cosas que hubiera podido decir el Papa en cuanto a la doctrina social de la Iglesia, Magnifica Humanitas, por su visita al Cottolengo de Don Orione, en suma, por una visión bastante distinta, evangélica, que tiene también en cuanto a las cuestiones de migrantes, pobreza, multilateralismo…

-Tengo la impresión de que todavía no estaban terminados los discursos del Papa. La Secretaría de Estado trabaja con mucho cuidado los temas, con mucha delicadeza. Es decir que no había nada todavía terminado. Entiendo por lo que yo vi en general que había buena predisposición porque en todo momento se evaluó que esta visita iba a tener un impacto fuerte, cualquiera sea el sector. También para nosotros los obispos es una invitación renovada a la misión y también seguramente una llamada a hacer siempre una Iglesia de acogida, de inclusión y de todo lo que pudiéramos nosotros como Iglesia invitar y animar en la sociedad. De manera que pienso que es para todos un momento difícil, porque nos habíamos preparado mucho y la verdad que estaba todo el operativo, toda la preparación a punto: la parte de seguridad, de logística, de infraestructura a nivel reporte estaba muy trabajada. Creo que para todos es más bien un golpazo.

-Sobre todo viendo las cosas que el Papa fue diciendo en todos sus viajes, especialmente los últimos en España, en Francia, contra la polarización, contra la animosidad, la necesidad de desarmar el lenguaje...

-Este es un mensaje que él tiene desde el principio, incluso en la Cuaresma de este año nos propuso desarmar la palabra y en Magnifica Humanitas. Nosotros estábamos trabajando mucho y el 29 va a haber en Buenos Aires, en la UCA, un encuentro importantísimo sobre este tema, como la previa de la visita del Papa, sea cuando fuere, cuando Dios disponga. Y ahí se va a trabajar este tema de Magnifica Humanitas y todo lo que significa la llamada del Papa a una humanidad donde el centro, la prioridad, la tenga la persona: con Dios en el horizonte y el hermano en el centro, que es el corazón del mensaje. Creo que esto es fuerte, lo diga desde donde lo diga, en el lugar que lo diga, es impactante.

-Y la importancia de la justicia social en la doctrina social de la Iglesia, como recuerda en Magnifica Humanitas

-Exacto. Lo dice especialmente, lo toma como un largo párrafo, así que todo eso es naturalmente parte de su mensaje desde hace bastante tiempo.

-Ayer unas declaraciones del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, que dijo el Papa podría tener que “rimodulare”, en italiano, algo así como “reajustar” su pontificado causaron un poco de ruido. ¿Se abre una nueva etapa del pontificado con un Papa con cáncer que va a tener que tratarse?

-Yo creo que cuando uno tiene un enfermo en casa sabe que empieza a haber otros horarios, visitas médicas, compromisos de compra de medicamentos, cosas que cambian y que no estaban en el horizonte de la diaria. Si eso se entiende por ajustar horarios, por ajustar actividades, creo que es natural que así sea. Pero conociendo lo que hemos podido conocer del Papa, con una figura serena pero contundente en cuanto a lo que se propone y desea llevar adelante, sabemos que la intensidad, más allá del organizativo, la va a seguir manteniendo porque es un hombre apasionado por su ministerio. Quizás haya ajustes de horario, de agendas, pero nunca imaginemos que va a dejar de hacer lo que tenga que hacer porque así se lo ve.

-Muchos observadores recuerdan que Juan Pablo II, con sus últimos años de pontificado enfermo, pero también el papa Francisco en silla de ruedas en sus últimos años, fueron papas que finalmente, en la fragilidad, se fortalecieron en su imagen y capacidad de comunicar su mensaje… ¿Es así?

-Sí, yo recibo los mensajes permanentes de la gente que me dice ‘no importa, lo importante es que se cure, queremos que se cure’. Esto es lo que la gente me escribe desde la Argentina, de los distintos lugares donde estuve, donde fui cura o obispo, es como una panorámica general: lo que ahora importa es el Papa y creemos que eso significa no solo una empatía, sino la comprensión de que él es para nosotros Pedro, y es un buen pastor que nos lleva por donde tenemos que ir andando en este tiempo. Y aprovecho finalmente para pedir una invitación renovada a la oración y a la confianza: una oración que en las comunidades y en los barrios, donde la gente con tan buena onda está pensando en él, que lo llevemos a la oración.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/marcelo-colombo-la-recuperacion-es-compleja-pero-el-papa-es-un-hombre-fuerte-con-ganas-de-viajar-nid16102026/

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