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María Montessori, pedagoga italiana: “Nunca ayudes a un niño en una tarea en la que siente que puede tener éxito”

Durante los primeros años de escolaridad, ...

María Montessori, pedagoga italiana: “Nunca ayudes a un niño en una tarea en la que siente que puede tener éxito”

Durante los primeros años de escolaridad, ...

Durante los primeros años de escolaridad, es habitual que los padres acompañen a sus hijos a la hora de hacer la tarea. Explicar una consigna, despejar una duda o ayudarlos a organizarse puede formar parte de ese proceso. El problema aparece cuando la intención de facilitarles el camino termina por evitar que se enfrenten a las dificultades por sus propios medios.

Resolver un ejercicio por ellos, corregirlos antes de que puedan detectar el error o intervenir inmediatamente ante una dificultad puede privarlos de una parte importante del aprendizaje: probar, equivocarse, volver a pensar y finalmente encontrar una solución.

Sobre esta cuestión reflexionó hace más de un siglo María Montessori, médica y pedagoga italiana que revolucionó la educación con un método centrado en la autonomía y el desarrollo individual de los niños. Una de las frases más conocidas que se le atribuyen sintetiza esa mirada: “Nunca ayudes a un niño en una tarea en la que siente que puede tener éxito”.

La reflexión no plantea que los adultos deban desentenderse del aprendizaje, sino que deben poder reconocer cuándo el niño realmente necesita asistencia y cuándo está en condiciones de enfrentarse solo a un desafío.

Un caso claro sería, por ejemplo, el de un niño que intenta atarse los cordones antes de salir de su casa. Tarda más de lo esperado, se equivoca y vuelve a empezar. Frente a la demora, el adulto puede sentir la necesidad de agacharse y hacerlo por él.

Aunque resolverlo permitiría ahorrar tiempo, también interrumpiría una oportunidad de aprendizaje. Si el niño cree que puede conseguirlo, permitirle continuar implica darle espacio para desarrollar una habilidad, tolerar la frustración y experimentar la satisfacción de haberlo logrado por sí mismo.

Lo mismo puede ocurrir frente a una tarea escolar. Si un chico debe resolver un problema matemático y el adulto inmediatamente le proporciona la respuesta, probablemente complete el ejercicio más rápido, pero habrá perdido la posibilidad de analizarlo, probar diferentes caminos y comprender por qué una determinada solución es correcta.

En cambio, acompañarlo puede significar hacerle preguntas, ayudarlo a recordar lo aprendido en clase o alentarlo a intentarlo nuevamente, sin reemplazar su propio razonamiento.

De esta manera, el error deja de ser algo que necesariamente debe evitarse y puede convertirse en una herramienta para aprender. Cada niño tiene sus propios tiempos y no debería esperarse que llegue a una respuesta con la misma rapidez que un adulto que ya posee esos conocimientos.

¿En qué consiste el método Montessori?

María Tecla Artemisia Montessori nació en Italia en 1870 y se convirtió en una de las figuras más influyentes de la pedagogía moderna. Además de su trabajo como educadora, se formó en medicina y desarrolló gran parte de sus ideas a partir de la observación del comportamiento y aprendizaje infantil.

De ese trabajo surgió el método Montessori, una propuesta educativa que coloca al niño en el centro del proceso y considera que el aprendizaje no debe depender exclusivamente de las instrucciones constantes de un adulto.

¿En qué consiste el método Montessori?

Uno de sus principios centrales consiste en preparar un entorno que permita a los chicos explorar, descubrir y desarrollar progresivamente su autonomía. El adulto, en este modelo, no desaparece, sino que cambia su función: observa, acompaña y ofrece herramientas cuando son necesarias.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/maria-montessori-pedagoga-italiana-nunca-ayudes-a-un-nino-en-una-tarea-en-la-que-siente-que-puede-nid12082026/

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