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No solo proteína: el nutriente clave que falta en la dieta del 94% de las personas para lograr saciedad

En los últimos años, la proteína se consolidó como el alimento más asociado a la saciedad, tanto en discursos médicos como en recomendaciones difundidas en redes sociales. Sin embargo, este e...

No solo proteína: el nutriente clave que falta en la dieta del 94% de las personas para lograr saciedad

En los últimos años, la proteína se consolidó como el alimento más asociado a la saciedad, tanto en discursos médicos como en recomendaciones difundidas en redes sociales. Sin embargo, este e...

En los últimos años, la proteína se consolidó como el alimento más asociado a la saciedad, tanto en discursos médicos como en recomendaciones difundidas en redes sociales. Sin embargo, este enfoque deja fuera a otro componente esencial de la dieta: la fibra. Esta es señalada por los expertos como uno de los nutrientes más relevantes por todos los beneficios que aporta.

Por qué la fibra es clave para sentirse lleno por más tiempo

“Para sentirse satisfecho durante el día (y estar saludable, en general), es importante centrarse en la fibra además de las proteínas”, señaló Julia Lloyd, dietista que se especializa en control de peso en el Hospital General de Massachusetts, en un artículo de The New York Times.

Diversos expertos coinciden en que la fibra dietética cumple una función determinante en la regulación del apetito. A diferencia de la proteína, cuya ingesta suele ser suficiente en la mayoría de los países desarrollados, este carbohidrato de origen vegetal presenta un déficit generalizado. Los datos más recientes indican que el 94% de los estadounidenses no cumplen con el aporte diario recomendado.

“Consumir suficiente de este nutriente no solo le ayudará a sentirse más saciado por más tiempo, sino que también puede reducir el riesgo de desarrollar diversos problemas de salud, como enfermedades cardiovasculares, cáncer colorrectal y diabetes tipo 2″, aseguró Lloyd.

La fibra dietética no actúa únicamente como volumen dentro del sistema digestivo. Su efecto sobre la saciedad se explica por una combinación de mecanismos fisiológicos que influyen tanto en el sistema digestivo como en la regulación hormonal del apetito.

Cuando el carbohidrato de origen vegetal llega al intestino grueso, es fermentado por la microbiota intestinal, lo que produce ácidos grasos de cadena corta. Estos compuestos activan la liberación de hormonas intestinales, lo que prolonga la sensación de saciedad tras las comidas.

Además, los alimentos ricos en fibra suelen tener menor densidad calórica por volumen y requieren más tiempo de masticación. Comer más despacio permite que las señales de saciedad lleguen al cerebro antes de ingerir un exceso de calorías; esto favorece un control más efectivo del apetito.

¿Qué beneficios aporta la fibra a la salud en general?

El impacto de este nutriente no se limita al control del hambre. Su consumo adecuado se asocia con múltiples beneficios para la salud y la prevención de enfermedades crónicas:

Normalización de las deposiciones: de acuerdo con Mayo Clinic, la fibra aumenta el peso y el tamaño de las heces, además de ablandarlas, lo que facilita su paso y previene el estreñimiento. Si las heces son líquidas, este nutriente puede ayudar a solidificarlas al absorber agua.Salud del intestino: una dieta alta en este carbohidrato de origen vegetal puede reducir el riesgo de desarrollar hemorroides y bolsas pequeñas en el colon conocidas como diverticulitis.Prevención del cáncer: un consumo abundante está vinculado a un menor riesgo de cáncer colorrectal, según Lloyd y Mayo Clinic.Cuidado de la microbiota: ciertos tipos de fibra sirven de alimento para las “bacterias buenas” del intestino, las cuales producen metabolitos llamados ácidos grasos de cadena corta que apoyan al sistema inmunológico y combaten la inflamación.Control del colesterol: un artículo de Harvard Healths indicó que la fibra soluble (presente en porotos, avena y linaza) ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL (“malo”) al atraparlo en el sistema digestivo y evitar que el cuerpo lo absorba.Reducción de la presión arterial: el consumo de alimentos ricos en fibra se asocia con una disminución de la presión arterial sistólica y diastólica.Protección del corazón: en general, una ingesta elevada reduce significativamente el riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares, según un estudio publicado en PubMed.Estabilización del azúcar: los estudios indican que, en personas con diabetes, la fibra (especialmente la soluble) retrasa la absorción del azúcar, lo que ayuda a mejorar los niveles de glucosa en la sangre.¿Cuánto de fibra se debe consumir al día?

La cantidad de fibra recomendada varía según la edad, el sexo y el consumo calórico total de cada persona. La recomendación general establecida por la Academia Nacional de Medicina es ingerir 14 gramos por cada 1000 calorías.

Para los adultos, las pautas diarias específicas se dividen de la siguiente manera:

Mujeres de 50 años o menos: 25 gramos al día.Hombres de 50 años o menos: 38 gramos al día.Mujeres mayores de 50 años: 21 gramos al día.Hombres mayores de 50 años: 30 gramos al día.

A pesar de estas recomendaciones, el estudio publicado en PubMed indica que la mayoría de los estadounidenses consumen menos de la mitad de lo requerido, con un promedio de 15.2 gramos para las mujeres y 18.1 gramos para los hombres.

Cómo aumentar el consumo de fibra en la alimentación diaria

Los expertos coinciden en que una estrategia eficaz para mejorar la saciedad consiste en combinar proteína con fibra en cada comida. Un objetivo orientativo es consumir entre 20 y 30 gramos de proteína y al menos ocho gramos de fibra por comida, aunque las necesidades pueden variar según la persona.

“El desayuno podría consistir en huevos revueltos con espinacas, pimientos y frijoles negros, con una rebanada de pan integral tostado”, recomendó Lloyd.

“Un tazón de sopa de lentejas con pan crujiente para el almuerzo y un tazón de cereales con quinoa, pollo y brócoli asado para la cena”, sugirió Tanya Halliday, profesora de salud y kinesiología en la Universidad de Utah, a The New York Times.

Las principales fuentes naturales de este nutriente son:

Las legumbresLos granos integralesLas frutasLas verdurasLos frutos secosLas semillas

Estos alimentos aportan una combinación de fibra soluble e insoluble, además de micronutrientes esenciales.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/no-solo-proteina-el-nutriente-clave-que-falta-en-la-dieta-del-94-de-las-personas-para-lograr-nid31012026/

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