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Nuevo mapa del negocio del outlet: más marcas, nuevas estrategias y un consumidor que busca precio

El negocio del outlet se convirtió en uno de los pocos segmentos que muestran dinamismo. En medio de un consumo debilitado y una industria textil golpeada, distintas empresas avanzan con propuesta...

Nuevo mapa del negocio del outlet: más marcas, nuevas estrategias y un consumidor que busca precio

El negocio del outlet se convirtió en uno de los pocos segmentos que muestran dinamismo. En medio de un consumo debilitado y una industria textil golpeada, distintas empresas avanzan con propuesta...

El negocio del outlet se convirtió en uno de los pocos segmentos que muestran dinamismo. En medio de un consumo debilitado y una industria textil golpeada, distintas empresas avanzan con propuestas permanentes, ampliación de locales y nuevas estrategias comerciales.

Con precios competitivos, stock rotativo y un mix cada vez más amplio de marcas -locales e internacionales-, estos espacios se consolidan como un canal clave tanto para consumidores -que ajustaron sus gastos y exhiben una mayor apertura estética, que habilita colores, modelos y estilos-, como para las empresas, que necesitan dar salida a excedentes de colección.

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La reactivación de este negocio no es casual, sino que coincide con un doble fenómeno: la apertura de las importaciones, el boom de compras en plataformas como Temu y Shein, y el fuerte deterioro de la actividad textil. De acuerdo a un informe publicado por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) en enero, el sector registró una caída de 6,4% en 2025, un retroceso que lo lleva a niveles similares a los de principios de año y apenas por encima del piso de abril de 2020.

Una de las empresas que vio una oportunidad en este contexto fue Premium Market Outlet. Tras cinco años participando de eventos masivos, la firma decidió dar un paso más y abrió su primer local permanente. Lo hizo en una esquina emblemática de la avenida Cabildo, en el barrio porteño de Belgrano, donde funcionó un Burger King, y con una propuesta que replica la estética y dinámica de sus ediciones temporarias: marcas internacionales, surtido amplio y un sistema de precios ordenado por color.

“El público respondió muy bien. La zona ya tenía otras propuestas outlet y eso ayudó. Abrimos el sector de la planta baja para el Día de la Madre y de planta alta para Navidad. Quisimos darle al cliente un punto fijo donde comprar entre evento y evento. Además, los eventos son muy masivos y, muchas veces, el cliente se queda con las ganas de algo que no llegó a comprar o no puede luego realizar cambios”, explicaron desde la empresa.

La ampliación al primer piso permitió reorganizar la tienda: damas, niños –donde lo relacionado con Messi es lo más buscado–, hombres y un nuevo sector deportivo. Trabajan con etiquetas como H&M, Gap, Forever 21, Speedo y una gran variedad de calzado, incluso líneas económicas que son ensambladas localmente con insumos importados. Con dos reposiciones semanales, la rotación es constante: “Hay marcas que son fijas, pero a veces no hay talle y hay que esperar la próxima reposición. Es parte del formato”, agregaron.

American Outlet fue otra de las firmas que apostó por este formato. En la previa de Navidad, la firma abrió su primer local fijo en el barrio de Belgrano, a metros de la intersección de las avenidas Cabildo y Juramento. El espacio comercializa artículos de GAP, Old Navy, Banana Republic, con opciones de financiación. Su debut había sido en ferias temporales en locaciones como Distrito Arcos y La Rural, dinámica que aún sostiene: durante febrero opera una tienda en el Soleil Premium Outlet, en San Isidro.

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En paralelo, otros jugadores avanzaron en su expansión. Tal es el caso de Estación Central -fundada por Diego Gómez y Nicolás Hauser- que opera con 70 marcas -principalmente nacionales, como Levi’s, Rapsodia, Cher, La Dolfina y Ossira- y dos locales -uno en Olivos y otro en San Telmo- desde hace más de dos décadas.

“Somos el primer escalón de la mercadería de primera que sobra y que se retira de los shoppings ante cada cambio de temporada: recibimos los artículos que no se vendieron o que no llegaron a tiempo a las tiendas, por distintas situaciones”, explicó Gómez.

Esta semana, la firma cortó las cintas de su tercera sucursal en el paseo Vía Viva, en el barrio chino, impulsada por un dato que monitorean de cerca: “Tenemos el termómetro de cada una de las marcas con las que trabajamos, sobre cómo están vendiendo en los shoppings y al por mayor. Y vemos que en nuestras tiendas crecemos en unidades todos los meses. No en plata, porque trabajamos con precios accesibles, pero sí en volumen. No era nuestra intención abrir una tercera sucursal, pero tenemos un negocio que en el cuadro en el que está la Argentina es próspero”, precisó.

Con un público mayoritariamente ABC1, el diferencial -sostuvo- está en la experiencia de compra: “Una prenda Levi’s se puede cambiar por otra totalmente distinta, de marcas diferentes. Manejamos un abanico muy grande para que el consumidor se sienta seguro cuando compra discontinuos”. Y a esto le sumó el peso del financiamiento: “En nuestras tiendas, solo entre 5% y 7% de la facturación es en efectivo. El resto es en cuotas. Quizás el precio es un poco más elevado que en el exterior, pero el cliente puede financiarlo”.

Devoluciones y excedentes

Para otros jugadores, la importación de ropa funciona como un negocio con un costado sustentable. Ese es el modelo de Moda Sustentable, una empresa familiar fundada por las hermanas Daniela y Camila Di Cesare, que desde hace 15 años importa colecciones pasadas de grandes marcas: trabajan con devoluciones y excedentes de logística en Estados Unidos de plataformas como Amazon, eBay, Shein y Macy’s, y de marcas de retail, como Nike y Adidas.

“Nuestro trabajo se basa en rescatar productos que ya existen en el circuito comercial y que por motivos logísticos quedarían fuera de sistema. En Estados Unidos, toda esa mercadería no vuelve a los depósitos de origen. Cuando no se reutiliza, muchas veces, termina en los enormes ‘basureros’ textiles de Chile”, explicó Daniela.

Hijas de un padre sastre, las emprendedoras vieron la oportunidad ante la falta de representación de las marcas en la Argentina. Comenzaron importando y vendiendo de forma mayorista a otras tiendas, hasta que durante la pandemia levantaron las persianas de su primer local en Palermo y poco más tarde el segundo. Para ellas, el caso de Shein sintetiza un cambio cultural: “Hace cinco años nadie la conocía. La mercadería juntaba polvo en el depósito. Hoy, nos representa entre el 70% y el 80% del volumen, porque la gente lo pide muchísimo. Entre esperar 40 días y tenerlo en el momento, el consumidor elige inmediatez”, amplió.

Los locales -señalaron- crecen a pesar del contexto. “Traemos bultos cerrados por peso y casi todo se vende. El cliente viene con una captura de Shein en el celular y pregunta si lo tenemos. A veces está, otras no, pero siempre se lleva algo. Apuntamos a quienes no pueden pagar $150.000 por un jean”, explicó Camila, que abrió un tercer local bajo el nombre Alada, la etiqueta de lencería femenina del grupo familiar.

Por tiempo limitado

Antes de que proliferaran los locales fijos, el negocio del outlet ya tenía su propio circuito a través de formatos temporarios. Uno de los pioneros es el Luxury Outlet, organizado por Sergio Blanco, que desde 2009 reúne a más de 45 marcas de indumentaria y calzado en tres encuentros anuales -marzo, julio y octubre-. Con el tiempo -según Blanco-, el formato evolucionó: ya no es solo un espacio para saldos, sino que varias empresas producen líneas específicas para estos eventos, con costos más bajos y márgenes -en ocasiones- más altos. El stock -aseguró- acompaña el calendario del consumidor: en marzo conviven remanentes de verano con adelantos de invierno y en octubre ya aparece la colección estival.

“El outlet dejó de ser el lugar donde se liquida lo que sobra. Muchas marcas ya fabrican directamente para este canal, al igual que sucede en Estados Unidos. Hoy la unidad de negocio del outlet es una de las más rentables, porque tiene costos mucho más bajos. Los puntos de venta full price, por el contrario, son más costosos porque las locaciones son más costosas, tienen más empleados, más decoración y mayor carga arquitectónica”, explicó Blanco.

En paralelo, Re!Outlet, el formato itinerante organizado por IRSA, se consolidó como otro jugador del segmento. Su primera edición fue en febrero de 2025, en La Rural, y desde entonces la empresa proyecta al menos tres ferias por año en distintas locaciones.

“Vemos un consumidor mucho más racional, que busca oportunidades concretas sin resignar marcas ni calidad. En ese contexto, formatos como Re!Outlet ganan relevancia: permiten acceder a primeras marcas con descuentos fuertes, en un entorno cuidado para el consumidor: de fácil acceso, con experiencias gastronómicas y de entretenimiento que complementan el paseo. Re!Outlet no compite con los shoppings, sino que complementa el ecosistema, atendiendo momentos y públicos distintos, y ofreciendo a las marcas una vía eficiente para liquidar stock y ampliar su alcance”, explicó Gastón Manganiello, chief marketing officer del grupo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/negocios/nuevo-mapa-del-negocio-del-outlet-mas-marcas-nuevas-estrategias-y-un-consumidor-que-busca-precio-nid04022026/

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