Ojo que lo llaman del VAR
Se viene el superclásico y Adorni está en modo juez de línea: lo insultan de todos lados, lo acusan de cobrar lo que le conviene y parece que es árbitro internacional porque no paran de surgirl...
Se viene el superclásico y Adorni está en modo juez de línea: lo insultan de todos lados, lo acusan de cobrar lo que le conviene y parece que es árbitro internacional porque no paran de surgirle viajes al extranjero. Lo bueno es que esta semana no le apareció ninguna nueva jubilada prestamista (ojo que siempre hay movimiento en los geriátricos), pero sí un viaje a Aruba entre fines de 2024 y principios de 2025. O sea, entre esta escapada, el viaje oficial a Nueva York con la esposa y el avión privado a Punta del Este, viaja más que si jugara la Copa Libertadores. Este último hallazgo vendría a ser otro gasto en la investigación de presunto enriquecimiento ilícito para alguien que llegó al Gobierno a sumar y lo está haciendo: sumó departamentos, viajes y escándalos. Si suma un lío más, va a reemplazar a Ángel de Brito en LAM. Y si suma una jubilada más, está para dirigir el PAMI.
Mientras tanto, a instancias del VAR, la Justicia convocó a las dos jubiladas que le vendieron el departamento de Caballito: fueron a declarar, pero no tuvieron el mismo brillo que la escribana, que si la dejás el año que viene está en una lista. Básicamente, una de las señoras explicó que fue su hijo el que se encargó de la operación inmobiliaria. O sea, pateó la pelota afuera. Encima aparecieron las fotos del antes y el después del departamento (cómo estaba cuando lo compraron las jubiladas y cómo se lo vendieron a Adorni). Dicho esto, una pena que estén jubiladas porque podrían dedicarse a la decoración de interiores sin problema (a decorar interiores, eh, porque para decorar escrituras hay otros).
Sin embargo, cuando un club anda torcido, no hay con qué darle y Adorni no pega una (OK, ya pegó varias y todas difíciles de explicar). Este jueves la Justicia encontró que, antes de ser funcionario, recibió transferencias de Marcelo Grandio, el periodista amigo con el que fue a Uruguay en avión privado y que luego logró un contrato con la TV Pública. Lo malo: otro problema más. Lo bueno: no es una jubilada. Lo pésimo: con esta humedad tampoco se le seca la ropa.
Mientras tanto, en el Gobierno están como Boca y River hace unas semanas, cuando no podían hilvanar ni medio triunfo y los partidos que ganás son de Copa Argentina y no le importan a nadie. Entonces, para afuera se muestran juntos, dicen que lo mejor está por venir y se andan ratificando mutuamente en los cargos, pero vestuario adentro están más tensos que en el estrecho de Ormuz. Por suerte, Karina Milei se puso al deslomado al hombro y, como una madre que lleva al hijo a la adaptación al colegio, le organizó a Adorni partidos amistosos sin público visitante para que gane rodaje. Está un poco oxidado, pero con una buena pretemporada está para jugar un segundo tiempo.
Este miércoles lo llevó a Vaca Muerta, por lo que no se entiende si lo está mostrando en un entorno cuidado o si está buscando el lugar más alejado para dejarlo abandonado atado a un poste. La idea sería algo así: si logra soltarse, recuerda el camino y a los dos días vuelve a la Casa Rosada, todo perdonado. Hasta se puede vincular con todas las jubiladas que quiera. Pero si esto no ocurre queda con el pase en su poder y puede negociar en calidad de libre con algún club de mitad de tabla, como Pro, o alguno del ascenso, como la UCR. Ahí va a poder hacer una carrera con menos presiones y hacer todos los goles en contra que quiera, total esos partidos no los pasan por ningún canal.
Así las cosas, uno pensaría que, con todo esto, Adorni se quedó en el banco de suplentes esperando la pretemporada (o que lo manden a entrenar con la reserva a la cancha auxiliar, bien lejos de cualquier inmobiliaria). Pero no: el jefe de Gabinete es como el DT que pierde y falta a la conferencia de prensa, pero después sale a poner frases bíblicas en las redes sociales. Porque, ¿alguien se acuerda de sus conferencias de prensa? Las cambió por su clásica ironía tuitera contra las investigaciones en su contra. Está a dos tuits de decir: “¿Tú qué has ganado? Tú no has ganado nada”. O de invitar a los periodistas a Segurola y Habana (atención, es una frase histórica, no es que tenga un departamento ahí).
Mientras tanto, la inflación es al Gobierno lo que el promedio a los clubes: lo vas viendo de reojo y cuando se complica no sabés a quién echarle la culpa primero. La medición de marzo fue de 3,4% y fue un gol en contra para el equipo de los especialistas en crecimiento con y sin dinero (aunque últimamente sin dinero). Ante este resultado, Milei tuvo que salir a aclarar que el dato es malo y que, si agarran la inflación núcleo y le sacan el precio de la carne, la suba de precios sería de 2,5%. Ya está en modo: “No están entrando las pelotas”, “si hubiera entrado la del final del segundo tiempo ganábamos” y “si la que pegó en el palo iba para adentro nos llevábamos los tres puntos”. O sea, los tres puntos están, pero de inflación. Lo bueno es que el Toto Caputo dijo que en los próximos meses la situación va a mejorar y ya está moviendo el mercado de pases. Fue a Estados Unidos, se reunió con el FMI y dejó todo allanado para que llegue un nuevo desembolso. Es como el manager que va a buscar a las exglorias del club a ver si quieren dar una mano, pero antes de negociar cualquier contrato les aclara que la prioridad del club es el famoso campeonato económico.
Para terminar, y en vísperas del Mundial, qué mejor que apelar a la mítica frase de Bilardo al plantel de México 86, que, hoy por hoy, sirve para el equipo de Gobierno: “Muchachos, en la valija pongan dos cosas: un traje y una sábana. El traje es para cuando seamos campeones y la sábana por si perdemos y nos tenemos que ir a vivir a Arabia”.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/ojo-que-lo-llaman-del-var-nid18042026/