Pensó que tenía una infección urinaria y se automedicó con jugo, pero los médicos descubrieron algo mucho más grave
Lo que comenzó como una molestia aparentemente inofensiva terminó por cambiar por completo la vida de una familia británica. Chris Cotton, un hombre oriundo de Cheshire, Inglaterra, empezó a ex...
Lo que comenzó como una molestia aparentemente inofensiva terminó por cambiar por completo la vida de una familia británica. Chris Cotton, un hombre oriundo de Cheshire, Inglaterra, empezó a experimentar dolores al orinar y una necesidad cada vez más frecuente de ir al baño. Convencido de que se trataba de una infección urinaria, decidió recurrir a productos de venta libre y a un remedio casero que había escuchado recomendar: beber jugo de arándanos.
Durante las primeras semanas, el hombre creyó que sus síntomas comenzaban a desaparecer. Sin embargo, las molestias regresaron y se intensificaron con el paso del tiempo. Lo que parecía una afección común escondía una enfermedad mucho más grave que recién pudo identificarse después de una serie de estudios médicos.
La historia se conoció a través de una entrevista con el periódico británico The Mirror, en la que relató cómo recibió un diagnóstico de cáncer de vejiga músculo-invasivo, una forma de la enfermedad que afecta la capa muscular de este órgano y que puede extenderse hacia otras partes del cuerpo.
Su testimonio despertó interés por una razón particular: algunos síntomas del cáncer de vejiga pueden confundirse con los de una infección urinaria, lo que demuestra la importancia de consultar a un profesional cuando las molestias persisten o reaparecen.
Antes de recibir el diagnóstico, Chris llevaba una vida normal junto a su esposa, Hannah, y sus dos hijas. Además, tenía una vida activa y practicaba ciclismo desde su adolescencia. Por eso, cuando comenzaron las primeras molestias urinarias, no imaginó que podían estar relacionadas con una enfermedad oncológica.
El dolor al orinar y la necesidad de acudir al baño con mayor frecuencia lo llevaron a sospechar que atravesaba una infección urinaria. En un primer momento, recurrió a productos de venta libre y después incorporó el consumo diario de jugo de arándanos con sus comidas. Este tipo de bebida suele asociarse popularmente con la prevención de infecciones urinarias. Sin embargo, el jugo de arándanos no constituye un tratamiento para una infección urinaria activa ni reemplaza la evaluación médica.
Aunque Chris percibió una mejoría temporal, el dolor volvió con mayor intensidad. Durante más de un año realizó consultas médicas debido a la persistencia de los síntomas, hasta que finalmente fue derivado a un centro especializado. En enero de 2024, los profesionales del Hospital Leighton de Crewe decidieron realizar estudios más exhaustivos para determinar el origen de las molestias.
Una tomografía computarizada y una biopsia permitieron identificar un cáncer de vejiga músculo-invasivo. La noticia fue inesperada para Cotton, quien hasta entonces había relacionado sus síntomas con una afección urinaria frecuente. Los médicos lograron extirparle un tumor de aproximadamente diez centímetros, pero los controles posteriores revelaron que la enfermedad se había extendido hacia los ganglios linfáticos pélvicos y estructuras vasculares cercanas.
La confirmación de que padecía un cáncer considerado terminal llegó el 3 de enero de 2025, apenas un día después de que cumpliera 50 años. Según relató, los especialistas le comunicaron entonces un pronóstico de entre 12 y 24 meses de vida. “Escuchar esas palabras fue surrealista. Fue un shock enorme, no solo para mí, sino también para mi esposa Hannah, que fue increíblemente fuerte, y para nuestras dos hijas, que solo tienen 12 y 14 años”, expresó.
En marzo de 2025, Cotton comenzó un tratamiento de quimioterapia en el Hospital Christie de Manchester, con el objetivo de controlar la progresión del cáncer. A pesar de la gravedad del diagnóstico, decidió continuar con su gran pasión, el ciclismo. “El ciclismo siempre fue mi refugio. Desde mis días de adolescente compitiendo en el centro de la ciudad hasta los triatlones Ironman, siempre encontré en la bicicleta una forma de sanar y resistir”, recordó. De esta forma, su historia se convirtió no solo en un símbolo de lucha, sino en una forma de concientizar a toda la sociedad sobre la importancia de realizarse chequeos médicos anuales.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA