Pilar: encerró a su madre en una cámara frigorífica y le robo $30 millones
Estaba por lavar el auto cuando comenzó a escuchar ruidos de golpes contra una pared y gritos. “¡Auxilio, auxilio!“, exclamaba una mujer. Entonces, Leonel M. no perdió el tiempo y fue a ver ...
Estaba por lavar el auto cuando comenzó a escuchar ruidos de golpes contra una pared y gritos. “¡Auxilio, auxilio!“, exclamaba una mujer. Entonces, Leonel M. no perdió el tiempo y fue a ver que pasaba. Saltó el portón de la propiedad y poco después iba a descubrir que Zulma, su vecina, estaba encerrada en una cámara frigorífica. La puerta estaba trabada con una madera. No perdió tiempo y la rescató. “Me hijo me quiso matar”, llegó a decir la mujer. Tenía un principio de hipotermia.
Eran las 14 del sábado pasado. La secuencia ocurrió en una casa de Villa Rosa, en el partido de Pilar. Poco después, el hijo de Zulma, Andrés A., de 31 años, fue detenido. Con el correr de la investigación, a cargo del fiscal Andrés Quintana, fue imputado del delito de homicido en grado de tentativa agravado por el vínculo.
Además, la madre del sospechoso denunció que su hijo le robó 30.000.000 de pesos que tenía en un cofre de seguridad que guardaba en su habitación.
Así lo pudo reconstruir LA NACION de fuentes judiciales. Todo había comenzado poco después de las 10. Zulma, de 50 años, le había pedido ayuda a su hijo, que hace trabajos de carpintería, para armar unos “combos” de pescado para vender en Semana Santa.
Antes hubo una discusión. Su hijo le había pedido dinero para poder pagar la factura de luz y el seguro del auto. Después, ambos ingresarON en la cámara frigorífica para decidir sobre los “combos” de pescado. Pero todo terminó de la peor manera.
“Zulma tiene un emprendimiento de venta de pescado congelado. En un momento, Andrés A. empujó a su madre, salió de la cámara frigófica y trabó la puerta con una manera y encendió el motor de la máquina”, dijeron a LA NACION calificadas fuentes de la investigación.
La mujer, oriunda de Apóstoles, Misiones, comenzó a gritar, pero por el ruido del motor nadie la escuchaba. Finalmente, a las 14, la rescató su vecino. Había pasado tres horas dentro de la cámara frigórifica. Estaba con un principio de hipotermia, explicaron fuentes judiciales.
Primero estuvo un rato al sol. Cuando se sintió mejor subió a su habitación. Zulma encontró todo revuelto. Rápido descubrió que faltaba el cofre de seguridad donde tenía poco más de $30 millones de pesos. También, según los voceros consultados, había desaparecido el equipo DVR, que almacenaba las filmaciones de las cámaras de seguridad.
A las 16 regresó a la casa el hijo de Zulma. “Te entraron a robar. ¿Cómo me decís que te encerré yo?“, dijo Andrés A.; insuó que no estaba ubicada en tiempo y espacio, según declaración que hizo la víctima a la que tuvo acceso LA NACION.
Una vecina que declaró como testigo sostuvo que cuando llegó Andrés A., Zulma le espetó: “Lo que me hiciste no tiene perdón” y el hijo se hacía el desentendido, pero que en un momento lo escuchó decir: “Si me haces la denuncia, apareces con un tiro”.
Poco después, tras una llamada al número de emergencias 911, se hizo presente un móvil del Comando de Patrullas Pilar de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y, por disposición de la Justicia, quedó detenido.
Cuando fue indagado por el fiscal Quintana, el sospechoso sostuvo que eran mentiras todas las acusaciones hechas por su madre.
“Durante la audiencia donde fue indagado, el imputado estuvo imperturbable”, dijeron fuentes al tanto de la declaración del imputado.
El fiscal Quintana dispuso que Zulma y su hijo sean sometidos a peritajes psicológicos.
“La mujer, en un primer momento solo pretendía recuperar el dinero que le habían sustraído”, dijeron fuentes del caso.