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Plomo y metales extraños: el repugnante resultado de analizar la nieve acumulada en Nueva York

Estudios realizados sobre montículos de ...

Plomo y metales extraños: el repugnante resultado de analizar la nieve acumulada en Nueva York

Estudios realizados sobre montículos de ...

Estudios realizados sobre montículos de nieve urbana en Nueva York detectaron metales pesados, bacterias de origen fecal y residuos de sal vial. Los especialistas explican que estos depósitos concentran contaminantes presentes en el aire y el suelo, y advierten sobre riesgos sanitarios ante el contacto directo o la ingestión.

¿Qué hay en la nieve acumulada de Nueva York?

Una investigación sobre nieve acumulada en distintos barrios realizada por Gothamist indicó que estos montículos funcionan como depósitos de contaminación urbana. Las muestras analizadas contenían partículas metálicas, restos orgánicos y sustancias químicas procedentes del tránsito, la infraestructura y los desechos cotidianos.

Cuando la nieve permanece semanas sin derretirse, captura polvo, emisiones de vehículos, fragmentos de pintura, cenizas y basura. Con el paso del tiempo, el color original se transforma y aparecen manchas, residuos sólidos y olores.

“Realmente nos enseña una lección sobre saneamiento y salud urbana”, dijo Jack Caravanos, profesor de salud pública ambiental de la Universidad de Nueva York, sobre los resultados del análisis.

“No representa un riesgo mayor para la salud pública, siempre y cuando no se la toque”, advirtió.

Metales pesados detectados en la nieve de Nueva York

Uno de los hallazgos más relevantes dentro de montículos de nieve fue la presencia de plomo en todas las muestras examinadas, con concentraciones mucho más altas que las permitidas en el agua potable de 15 partes por mil millones (ppb).

Jackson Heights: la muestra recogida debajo de las vías elevadas del tren 7 de este barrio de Queens alcanzó 279 partes por mil millones (ppb), que sería 19 veces más plomo de lo permitido en el agua. Se cree que esto se debe a que las vías elevadas desprenden pintura vieja con este material pesado.Williamsburg: el barrio situado en Brooklyn presentó 125 ppb de plomo, 8,3 veces más de lo permitido en el agua.Washington Heights: el vecindario del norte de Manhattan registró 113 ppb, que sería 7,5 veces más plomo de lo permitido en el agua.

Es importante señalar que la comparación con el límite de 15 partes por mil millones (ppb) corresponde al nivel de acción establecido por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) para el agua potable, utilizado aquí únicamente como referencia orientativa.

La nieve urbana no está sujeta a ese estándar regulatorio, pero la comparación permite dimensionar la concentración detectada en las muestras analizadas.

“Si un niño retira un poco de nieve y se la lleva a la boca, recibirá una dosis considerable de plomo”, dijo Caravanos a Gothamist. Este metal pesado es una sustancia neurotóxica que podría afectar diversos sistemas del organismo.

Bacterias fecales y residuos biológicos en la nieve urbana

Además de metales, las muestras contenían bacterias asociadas a desechos de animales de sangre caliente. Se identificaron altas concentraciones de enterococos, microorganismos presentes en excrementos de perros, aves y humanos.

En algunas zonas se observaron grandes cantidades de excrementos de paloma atrapados en el hielo. Cuando el temporal cubre estos residuos, quedan sellados hasta el deshielo.

Investigadores señalan que el frío reduce la actividad biológica en comparación con los días de sol, pero no elimina completamente los microorganismos.

“En días cálidos, habría moscas y otros organismos que transmitirían riesgos potenciales. Ahora la cosa pinta fatal”, explicó Joshua Cheng, profesor de ciencias de la tierra y ambientales en el Brooklyn College.

También se detectaron otros metales menos habituales, como el elemento químico conocido como estroncio. Las concentraciones más altas aparecieron en sectores con suelos urbanos alterados o cercanos a infraestructuras antiguas.

“Las muestras de nieve de Washington Heights y Jackson Heights contenían 30 veces más estroncio que la muestra de Williamsburg”, detalló el análisis de Gothamist. Este elemento se utiliza en pirotecnia y puede encontrarse en fertilizantes y cenizas industriales, lo que sugiere múltiples fuentes de origen.

Sal para carreteras y efectos en el aire urbano

Otro componente recurrente es la sal utilizada para derretir hielo en calzadas y aceras. Durante episodios de frío intenso, se distribuyen millones de kilos de cloruro sobre el pavimento. Parte de ese material se disuelve, pero otra fracción queda incorporada a la nieve acumulada.

Con el tiempo, los cristales pueden fragmentarse y dispersarse en forma de partículas finas. Especialistas en geoquímica ambiental indican que este proceso genera una especie de neblina salina que provoca irritación ocular y una sensación de sequedad en la garganta.

“Es poco común, al menos en la ciudad de Nueva York, tener un resfriado tan prolongado después de que se haya aplicado la sal”, dijo Steven Chillrud, geoquímico ambiental del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia.

“Al caminar por las calles, noto el sabor de la sal y, a veces, siento escozor en los ojos”, agregó.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/nueva-york/plomo-y-metales-extranos-el-repugnante-resultado-de-analizar-la-nieve-acumulada-en-nueva-york-nid16022026/

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