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Podía recuperar la libertad, pero pidió seguir preso para terminar su tratamiento: “No me siento apto para reinsertarme”

Acusado de haber actuado como intermediario en una maniobra de comercialización de cocaína, Augusto Manuel Pacicco, de 39 años, estaba en condiciones de recuperar la libertad porque la pena soli...

Podía recuperar la libertad, pero pidió seguir preso para terminar su tratamiento: “No me siento apto para reinsertarme”

Acusado de haber actuado como intermediario en una maniobra de comercialización de cocaína, Augusto Manuel Pacicco, de 39 años, estaba en condiciones de recuperar la libertad porque la pena soli...

Acusado de haber actuado como intermediario en una maniobra de comercialización de cocaína, Augusto Manuel Pacicco, de 39 años, estaba en condiciones de recuperar la libertad porque la pena solicitada por la fiscalía podía ser de ejecución condicional. Sin embargo, fue el propio imputado quien alteró ese escenario al pedirle al tribunal que lo dejara en prisión.

Lo hizo a través de una carta escrita de puño y letra que presentó durante la última audiencia del debate oral ante el Tribunal Oral Federal Nº3 de Córdoba.

En el escrito explicó que no se sentía preparado para reinsertarse en la sociedad y que prefería terminar de cumplir su condena dentro de la unidad penitenciaria para completar el tratamiento por su adicción a la cocaína.

“No me siento apto para reinsertarme en la sociedad”, escribió Pacicco, quien además solicitó “la oportunidad de concluir mi condena totalmente en esta unidad penitenciaria”.

El acusado llegó a juicio imputado como partícipe secundario del delito de comercio de estupefacientes por una causa vinculada con la venta de cocaína en la ciudad cordobesa de Embalse, en Río Tercero.

La investigación determinó que actuaba como nexo entre compradores y vendedores de droga y que, como retribución por esa intermediación, recibía pequeñas cantidades de cocaína para consumo personal.

Durante el debate oral relató que su adicción comenzó cuando tenía 19 años y la vinculó con una serie de tragedias familiares.

“Desde que perdí a mi mamá, a mi papá y a mi hermano, caí en las drogas”, declaró ante los jueces.

Según surgió durante el juicio, el consumo problemático terminó afectando todos los aspectos de su vida. Perdió su empleo como técnico en emergencias médicas, quedó en situación de calle y, finalmente, fue detenido en abril de 2025 durante una investigación de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA).

Pidió quedarse en prisión para completar su tratamiento contra las adicciones

El fiscal federal Maximiliano Hairabedian solicitó para él una pena de dos años de prisión al considerar acreditada su participación secundaria en la comercialización de estupefacientes.

Por el monto de la condena requerida y al no registrar antecedentes penales, todo indicaba que el tribunal podía imponerle una pena de ejecución condicional, lo que le habría permitido recuperar la libertad bajo determinadas reglas de conducta.

Esa posibilidad, sin embargo, fue descartada por el propio acusado. En la carta presentada ante el tribunal sostuvo que necesitaba continuar con tratamiento psicológico y psiquiátrico dentro de la cárcel y explicó por qué rechazaba la posibilidad de una libertad condicional.

“Quiero cumplir con el debido tratamiento psicológico y psiquiátrico para así poder, al término de la condena, salir sin el tormento de ir y firmar todos los meses”, escribió.

También admitió que dudaba de poder cumplir con las obligaciones que impone una condena en suspenso.

“Primero porque sé que no voy a cumplir con esos requisitos y segundo porque sé que voy a estar con captura por no cumplir con el reglamento y las disposiciones de este tribunal”, expresó en el manuscrito.

Y concluyó: “Salir y no deber ni un día a la Justicia me parece apropiado”.

Su abogado intentó convencerlo de que modificara esa decisión. Incluso le ofreció gestionar, junto con la Defensoría Oficial, un alojamiento transitorio para facilitar su reinserción una vez recuperada la libertad. Pacicco, sin embargo, mantuvo su postura.

Cuando el tribunal le concedió la última palabra antes de dictar sentencia, ratificó el contenido de la carta.

“Yo solamente pido que hagan lugar al escrito que presenté. Mi petición es poder terminar el tiempo que queda de condena en la cárcel para poder salir limpio y bien”, dijo frente a los jueces.

Tras deliberar, el Tribunal Oral Federal Nº3, integrado por los jueces Facundo Zapiola, Cristina Giordano y José Camilo Quiroga Uriburu, resolvió condenarlo a dos años de prisión de cumplimiento efectivo, haciendo lugar al planteo formulado por el propio acusado.

En el mismo proceso también fueron condenados otros cinco imputados considerados integrantes de la estructura de comercialización de estupefacientes investigada por la Justicia Federal.

Según la acusación, la organización abastecía de cocaína a consumidores de Embalse y obtenía la droga a través de un proveedor que la transportaba desde la provincia de Salta.

La carta completa

“Que vengo ante su presencia con el debido respeto que su persona y cargo merecen para solicitar a este Excelentísimo Tribunal la oportunidad de concluir mi condena totalmente en esta UP.

Ya que no me siento apto para reinsertarme en la sociedad, cumplir con el debido tratamiento psicológico y psiquiátrico para así poder al término de la condena salir sin el tormento de ir y firmar todos los meses, ya sea en el tribunal o en la sede del patronato de presos liberados.

Primero porque sé que no voy a cumplir con esos requisitos.

Y segundo, sé que voy a estar con captura por no cumplir con el reglamento y las disposiciones de este Tribunal; salir y no deber ni un día a la Justicia me parece apropiado”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/podia-recuperar-la-libertad-pero-pidio-seguir-preso-para-terminar-su-tratamiento-no-me-siento-apto-nid07072026/

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