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Por qué deberías poner medio limón en el lavavajillas cada vez que lo usas

El limón es un ingrediente...

Por qué deberías poner medio limón en el lavavajillas cada vez que lo usas

El limón es un ingrediente...

El limón es un ingrediente indispensable en la gastronomía por su gran versatilidad, ya que se puede usar para preparar limonadas, realzar sabores en distintos platos -en especial al rallar la cáscara- o conservar alimentos frescos evitando que se oxiden.

Sin embargo, es muy común cortar un limón por la mitad y que el resto quede olvidado en la heladera. Para evitar que se eche a perder o se oxide en una frutera o heladera, expertos en limpieza le dieron una vuelta de tuerca para emplear este producto en un uso, hasta ahora, desconocido: colocar cáscaras del cítrico en el lavavajillas.

El limón tiene propiedades desengrasantes y desinfectantes lo que lo convierte en un aliado de detergentes u otros productos de limpieza. Su utilización, entonces, es para reforzar el lavado.

Las cáscaras de limón, ricas en aceites esenciales, expulsan sus propiedades antibacterianas cuando el agua caliente del aparato se pone en funcionamiento. Es ahí cuando la suciedad o las manchas de grasa comienzan a aflojarse rápidamente y el procedimiento se cumple a la perfección, sin dejar ningún vestigio indeseado en la cristalería.

Otro detalle a tener en cuenta es que el limón, al liberar el ácido cítrico, se convierte en un blanqueador natural lo que facilita la higienización de los elementos que se coloquen dentro del lavavajillas.

Por qué recomiendan colocar limón y pimienta en el inodoro

Además del truco mencionado, el limón, junto a la pimienta, se combinan para higienizar el inodoro. Este ritual, que se implementa usualmente antes de ir a dormir, se basa en liberar gérmenes y toxinas que quedan adheridos a la pared del sanitario y genera una sensación desagradable a la vista.

Dentro de esta dinámica, el limón asume el papel de purificador, atribuyéndosele la facultad de limpiar, otorgar frescura y absorber tanto olores como cargas indeseadas. La pimienta, por su parte, se asocia con la idea de una barrera o un “corte” frente a las energías negativas.

Más allá de las connotaciones simbólicas, tanto el limón como la pimienta poseen propiedades reconocidas en el ámbito doméstico que justifican su empleo. El limón, gracias a la presencia de su ácido cítrico, se manifiesta como un efectivo desengrasante y un potente agente antibacteriano, idóneo para neutralizar olores persistentes y reducir la acumulación de sarro. Su bajo pH le permite actuar eficazmente sobre restos de grasa y depósitos minerales. La interacción entre ácidos orgánicos y agentes alcalinos suaves puede incluso disminuir la carga microbiana en superficies húmedas, un principio extensible a la limpieza general del baño. La pimienta, con su aroma intenso, contribuye a reforzar la percepción de limpieza ambiental.

El procedimiento habitual para este truco es muy sencillo: se corta medio limón, se le agrega una pizca de pimienta negra y se deposita dentro del inodoro o en el tanque. Se deja actuar durante toda la noche, sin utilizar el baño hasta la mañana siguiente, momento en que se descarga el agua y se desecha el limón utilizado. Este ritual, en su simplicidad, busca ofrecer a quienes lo practican una palpable sensación de renovación y orden.

Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/en-las-redes/por-que-deberias-poner-medio-limon-en-el-lavavajillas-cada-vez-que-lo-usas-nid04022026/

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