Premio VISA-LA NACION a la innovación: cómo piensan las startups que se animan a apostar por la Argentina con proyectos diferenciadores
“El premio fue crucial para nosotros. Llegó en un momento fundamental para confirmarnos que hay un montón de cosas que estábamos haciendo por el buen camino; no excelentemente bien porque siem...
“El premio fue crucial para nosotros. Llegó en un momento fundamental para confirmarnos que hay un montón de cosas que estábamos haciendo por el buen camino; no excelentemente bien porque siempre hay miles de errores, pero por el buen camino. Y esa confirmación llenó un montón a todo el equipo”, subraya Carlos Antonio Bayala, fundador y CEO de Yerba Mate Orgánica Porongo, ganadora en 2025 del Premio VISA-LA NACION a la innovación, en la categoría Emprendimientos innovadores. “Me parece que es algo absolutamente esencial tener ideas que motiven y movilicen a nuestra economía en momentos muy complicados para la producción, la industria y el comercio. Si hay algo que necesitamos desesperadamente son ideas, formas de sorprender al público y a nosotros mismos, y esquivar los millones de escollos que tiene hacer un negocio en cualquier parte del mundo y, sin duda, Argentina es un desafío, siempre”.
La marca, impulsada por el creativo en el año 2019, busca popularizar el mate orgánico. La idea detrás de esta yerba misionera es alejarse del ‘nicho’ para transformarse en una opción accesible para todos. Una iniciativa independiente que quiere competir de igual a igual con las grandes marcas, sin dejar de lado su compromiso ambiental y social, como mejorar las condiciones de los productores y visibilizar las problemáticas en la cosecha de yerba. Según cuenta Bayala, este reconocimiento también les permitió sumar un nuevo producto: “Una yerba que se llama Tradicional y que no es orgánica, pero tiene el secado, el estacionamiento, el cuidado, la molienda y los mismos productores que hacen Porongo orgánica, pero a un precio mucho mejor”.
“La idea es tratar de tener un balance, lograr tener dos productos de muy buena calidad para que le llegue a un rango de público mucho más amplio y que, de alguna manera, se puedan familiarizar con una marca que les ofrece, al final del camino, un excelentísimo producto orgánico y, al comienzo del camino, un excelentísimo producto para todos los públicos posibles”, agrega este visionario.
Otro emprendimiento destacado en esta categoría que pone el acento en esos nuevos proyectos de alto potencial que se desarrollaron en los últimos cinco años y siguen creciendo de forma sostenida, capaces de revolucionar la industria y destacar por su creatividad y apuesta tecnológica fue Pausa, plataforma de transformación aplicada a la gestión consciente del día a día de las personas y las organizaciones, creada en el año 2020. Su metodología combina la experiencia humana real y la inteligencia artificial para fomentar el bienestar, la productividad y el equilibrio en el entorno laboral y personal.
“Este premio nos motiva para seguir poniendo todos los medios, nuestras capacidades de desarrollo interior, nuestras capacidades intelectuales, la tecnología, la inteligencia artificial, los datos, todo lo que tenemos a nuestro alcance, para ir a esa potencialidad que para nosotros es crear una nueva realidad. Una realidad de mayor presencia, una realidad de mayor conciencia, de mayor eficiencia, de mayor productividad, de mayor foco”, comentó Santiago Cordone, CEO y fundador, al recibir el galardón durante la ceremonia del año pasado.
“Pausa invita a vivir mejor, estando más presentes y conscientes”, agrega Cordone sobre esta plataforma que combina tecnología reflexiva y consultoría para que cada líder vea en qué gasta su tiempo. Con más de 200.000 horas de gestión analizadas, la startup encontró patrones preocupantes: por ejemplo, líderes que dedican hasta el 30% de su tiempo a tareas que no deberían estar haciendo.
Pero, ¿cuáles son los mayores desafíos al momento de emprender un nuevo proyecto, sobre todo, en nuestro país? “Lo más importante cuando se piensa un proyecto en la Argentina, es evadir el presente; no hay que pensar con el presente encima, el presente siempre es complicado. Si pensás desde el presente, no aparece el futuro; el presente te ahoga. Creo que hay que estar exento del presente, de las angustias del hoy”, resalta Bayala y agrega: “Si tenés un mínimo de posibilidad como para arrancar a pensar y un poco de capital para arrancar a hacer, hay que tratar de saltearse los despelotes del presente, que son muchísimos, que hay que atender en términos logísticos y operativos sin lugar a duda, pero tratar de suponer un futuro en donde las cosas van a ser un poco más fáciles… Luego no son más fáciles, pero ya empezaste, y una vez que empezaste es difícil que pares. Entonces, gambetear el presente es una manera de dale comienzo y luego el tiempo dirá, y a lo mejor te va bárbaro”.
- ¿Hay una fórmula para innovar y seguir creciendo de manera sostenida?
Carlos Antonio Bayala: Muchas veces, se supone que innovar implica que se te ocurra algo que no se le ocurrió a nadie y, a veces, innovar es simplemente mirar para todos lados, incluso atrás. A veces, y lo digo mucho, innovar es denovar: es encontrar cosas que estaban ahí atrás, que están en la naturaleza, que creó otro y no se dio, que las circunstancias en algún otro momento no se dieron, y vas unos pasos para atrás, te das cuenta de que era más simple, y aparece algo grande. No se trata de estar innovando todo el tiempo, creo que eso es imposible. Lo que uno tiene que hacer es basarse en algunas tradiciones y cruzar algunas innovaciones con esas tradiciones. Elegir bien los desafíos y partidos.
A veces, no tenés que elegir 30 batallas, tenés que ir de a una. En el caso de Porongo, nosotros hicimos el primer desafío de sostenibilidad, y una yerba orgánica, en un contexto donde es muy difícil producir orgánico. Luego, el segundo desafío que apareció fue entender que había una deuda social que tenía que ver con el trabajo infantil en la yerba. Ahí conocimos a la gente de Un Sueño para Misiones y nos aliamos para tratar de indagar si en la ruta de nuestra yerba existía ese peligro y garantizar de que no fuera así. Lo innovador, en ese caso, puede ser simplemente hacer las cosas bien.
- ¿Qué importancia tienen hoy las tecnologías para alcanzar las metas?
CAB: Las tecnologías fueron siempre esenciales desde los comienzos de la agricultura hasta los comienzos de la Revolución Industrial, los comienzos de la revolución tecnológica y digital hasta los comienzos del e-Commerce; siempre absolutamente imprescindibles. ¿Eso va a incluir la inteligencia artificial? Sí, si opera el sentido común, si no consideramos que esas tecnologías van a actuar como reemplazo absoluto de todas nuestras voluntades, inteligencias, creatividades y posibilidades. En la medida en que sigamos convencidos del valor humano y de nosotros mismos, y nos tengamos un poco de fe y confianza, la tecnología nos va a ayudar. Cuando supongamos que la tecnología va a actuar de una manera superior a nosotros y que somos prescindibles, ahí vamos a estar en una estadía de desconfianza y angustia, que no son positivas para nadie.
- ¿Alcanza con la ‘innovación’ o también se necesita un propósito?
CAB: La innovación es una herramienta o una chispa de posibilidad en la medida en que haya algo más profundo que motiva, y en el propósito hay una cosa que va más allá de un objetivo. La innovación puede permitir alcanzar objetivos, pero lo que el propósito hace es alcanzar subjetivos. Si vos operás en función de los subjetivos, o sea, lo que auténticamente tengo ganas de hacer, lo que siento que está bien y puede hacerles bien a otros, lo que otros pueden sentir como positivo… luego pueden venir los objetivos, y ahí es donde aparecen herramientas como pensar creativamente, la imaginación, la sorpresa, lo distinto, que ayudan a establecer una relación más feliz, más interesante con otros. Pero antes de esos objetivos están los subjetivos y el propósito está ahí, es un subjetivo, está dentro nuestro.
- ¿Cuál creen que es ese diferencial que los hace únicos?
CAB: Creo que el mayor diferencial es no considerarse únicos; eso es muy importante porque no somos únicos. Hay mucha gente que hace las cosas muy bien y, en algunos aspectos, mucho mejor: de la competencia, de nuestro propio mercado, del propio negocio, en Argentina, en otros países. Creo que si estas observando lo que hace el público, lo que le pasa a la gente con tu producto, pero también los que considerás tu competencia, vas a tener la posibilidad maravillosa de, en algunos casos, inspirarte, generar cosas que no hubieras hecho o hubieras pensado, aprovechar situaciones, alianzas, entender al mercado con mayor inteligencia.
Considerarse único y totalmente diferenciado no es necesariamente en lo que uno debería estar concentrado. Lo que te acerca a ser más único es encontrar algo que te convenza a vos mismo, algo que en tu subjetividad digas “Che, esto está bueno, siento que es muy nuestro, nuestra voz”, y poder hablar desde ese lugar, desde el lugar de ser, de alguna forma, dueños de una determinada manera de hacer las cosas y de comunicar las cosas. Eso sí puede tener un aspecto diferenciador, pero después uno tiene que liberarse y tratar de entender que hay otros que, por ahí, hacen las cosas de una manera que puede inspirar y mucho.
Porongo y Pausa lograron dejar su huella a través de proyectos disruptivos, destacándose en la categoría Emprendimientos innovadores, uno de los tantos reconocimientos que volverá a hacerse presente en la sexta edición del Premio VISA-LA NACION a la innovación; un espacio para distinguir a aquellos emprendimientos y personas que construyen el futuro. El evento se llevará a cabo el miércoles 28 de octubre y los interesados ya pueden inscribirse en premioalainnovacion.com.ar/.
El jurado de la distinción estará conformado por un comité de expertos liderado por Renaudo, Group Country Manager de VISA para el Cono Sur; José Del Rio, Director de Contenidos de LA NACION; Martina Rua, periodista especializada en innovación; Andrés Hatum, PHD de Warwick UK y profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad di Tella, y Nicolás Pimentel, fundador y Director de Becoming Mode + Venture Partner en MrPink VC. Este equipo de especialistas será el encargado de reconocer a los ganadores en cinco categorías: Emprendimientos innovadores; Innovación al servicio de la comunidad; Innovación en nuevas tecnologías; Innovación financiera: medios de pago y ciberseguridad y Reinvención del negocio; además de cinco reconocimientos: Actores sociales innovadores, CEOs innovadores, Empresario innovador, Empresario del año y Empresa del año.