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Protección digital infantil

Las redes sociales siguen agitando avisperos. Resultan tan preocupantes como crecientes los peligros que plataformas como Roblox encierran para los pequeños. De sus 150 millones de usuarios global...

Protección digital infantil

Las redes sociales siguen agitando avisperos. Resultan tan preocupantes como crecientes los peligros que plataformas como Roblox encierran para los pequeños. De sus 150 millones de usuarios global...

Las redes sociales siguen agitando avisperos. Resultan tan preocupantes como crecientes los peligros que plataformas como Roblox encierran para los pequeños. De sus 150 millones de usuarios globales, un tercio son menores de 13 años. Cambios recientemente implementados en la controvertida aplicación buscan proteger a los jóvenes para evitar que interactúen con adultos extraños, en una reacción frente a la cantidad que enfrentan de demandas judiciales y reclamos por grooming, abusos, suicidios, e incluso secuestros a manos de adultos. Ahora solo podrán chatear los mayores de 13 años, obligados a subir una foto de una identificación “emitida por el gobierno”, o en su defecto una selfie que mediante inteligencia artificial determinará la edad. Se busca así que la interacción solo pueda darse entre usuarios de similar rango etario. Pero, ¿a qué precio? ¿Alguien desea que los niños sumen su foto a un enorme almacén de imágenes infantiles? ¿Qué uso podrá hacerse de esto?

Nada puede asegurar eficiencia completa. Activar la Cuenta de Padre Vinculada es una buena alternativa, así como activar el chat por edad (chequear que el niño no haya mentido sobre ella), y limitar que los mensajes directos sean con “nadie” o “solo con amigos”. También se puede establecer que solo se juega en el living o en la cocina -no en la habitación-, lo cual permitiría notar cambios en el comportamiento.

La última encuesta nacional de Unicef relevó que la edad de acceso al celular es a los 9,4 años, con un 95% de los niños y adolescentes entre 9 y 17 años que cuenta con uno, sin variaciones por nivel socioeconómico. Uno de cada tres se encontró con un extraño que conoció en redes y, de estos, uno de cada tres con un adulto. La mitad reconoció tener un vínculo problemático con la tecnología, sin lograr manejar su capacidad de desconectarse. El camino de exigir a las empresas transparencia en los algoritmos es una alternativa poco transitada entre nosotros, no así en otros países.

La ministra de Educación de la ciudad, Mercedes Miguel, se refirió al mundo digital infantil como “una pileta sin cerco”. “La evidencia internacional indica que los problemas derivados de la ausencia de verificación de edad hacen que servicios comerciales destinados a adultos sean usados por menores”, advierte preocupada por la falta de barreras significativas.

El área a su cargo convocó a 30 expertos para desarrollar medidas de protección, impulsando una iniciativa a nivel nacional- que podría extenderse al ámbito regional- con cambios normativos y evaluación de medidas de restricción como las que ya rigen en países como Australia para menores de 16 años donde también se penaliza a las plataformas que inclumplen. Las opiniones en torno a protección o restricción vuelven a estar divididas aun cuando hay amplio consenso sobre los daños reales y la urgencia por hacer algo.

Las investigaciones confirman la correlación entre ansiedad, depresión, autolesiones, anhedonia (pérdida de interés), falta de sueño y dificultades de aprendizaje con el uso de celulares y redes. Muchos chicos expresan que los celulares son su refugio frente a la soledad o el aburrimiento por lo que hay que ofrecer alternativas como la actividad deportiva y otras que los ocupen saludablemente y que no conduzcan solo a prohibir. Una vez más, el diálogo tanto en el ámbito escolar como en el familiar sobre estas cuestiones tiene un peso significativo.

Hoy el uso de celulares en escuelas primarias de la ciudad de Buenos Aires está prohibido; en secundarias está regulado y sitios de apuestas como Roblox están prohibidos en los colegios. Sin embargo, queda mucho por hacer, pues carecemos de una política pública integral de protección digital infantil. Para ello, nada mejor que encender el debate.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/proteccion-digital-infantil-nid12012026/

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