Reforma laboral: las fintech les contestaron a los bancos por el pago de sueldos en billeteras virtuales
A días de que el Senado trate la reforma laboral que propone, entre otras medidas, una modificación de la ley de contrato de trabajo para habilitar que las billeteras virtuales sean receptores v...
A días de que el Senado trate la reforma laboral que propone, entre otras medidas, una modificación de la ley de contrato de trabajo para habilitar que las billeteras virtuales sean receptores válidos para el cobro de sueldos, las fintecs les respondieron a las asociaciones bancarias, que solicitaron cambios en la iniciativa.
En un comunicado titulado “¿Quién debe decidir dónde cobra un trabajador su sueldo? ¿El trabajador, según su conveniencia, o los bancos?”, la Cámara Argentina Fintech buscó refutar los argumentos presentados en una nota que la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) envió a los senadores, en la que piden modificaciones en el artículo 35 del proyecto de reforma.
“El debate en curso no trata de imponer el uso de billeteras virtuales, sino de ampliar derechos, promover la competencia y adecuar el marco legal a una realidad económica que ya existe: la adopción masiva de cuentas digitales, la interoperabilidad y el uso cotidiano de instrumentos electrónicos para administrar ingresos y realizar pagos”, explicaron desde la cámara.
Según datos del Banco Central (BCRA), en diciembre de 2025 se registraron 753 millones de transferencias inmediatas en pesos, por un total de $88,7 billones, lo que representó un aumento del 24,8% en cantidad de operaciones y del 24,4% en montos reales en comparación con el año anterior. De esas transferencias, el 75% tuvo como origen o destino una CVU (Clave Virtual Uniforme), es decir, una cuenta de billetera digital.
En ese contexto, desde las fintech señalaron que el salario es una de las pocas operaciones masivas en las que aún no existe plena libertad de elección del canal de pago. La iniciativa legislativa, según destacaron, no busca forzar comportamientos ni alterar dinámicas preexistentes, sino que pretende que la ley se ajuste a una realidad vigente: “la ley debe dejar de correr detrás de la realidad”, indicaron. Añadieron que mantener restricciones normativas sobre el uso de cuentas de pago para el cobro de salarios se basa en supuestos obsoletos que ya no reflejan el funcionamiento actual de las finanzas personales.
Además, enfatizaron que los Proveedores de Servicios de Pago (PSP) operan bajo un marco regulatorio específico y están sujetos a la supervisión del BCRA. Estos proveedores deben garantizar que el 100% de los fondos depositados en cuentas de pago permanezcan en cuentas bancarias a la vista, separadas del patrimonio del PSP.
Desde el sector fintech también respondieron a los temores relacionados con el acceso al crédito. Según el Informe de Crédito Fintech Argentina Q1 2025, elaborado por el ITBA y la Cámara Argentina Fintech, con datos del Banco Central, el crédito fintech alcanzó los 5,7 millones de créditos vigentes, con un crecimiento interanual del 68%. Hoy, el 27% de los tomadores de crédito del sistema financiero tiene al menos un crédito fintech.
“La resistencia de los bancos no responde a preocupaciones de seguridad, sino a la defensa del fondeo gratuito que obtienen a partir de los salarios cautivos. Al retener estos depósitos, los bancos aseguran capital a costo cero, lo que les permite financiar préstamos y cobrar comisiones sin tener que competir en un mercado abierto, donde el trabajador tendría la libertad de elegir su canal de cobro”, afirmaron. En este sentido, indicaron que las advertencias de los bancos sobre la “caída del crédito” evidencian que su modelo de negocio depende de mantener privilegios regulatorios, en lugar de ofrecer mejores servicios que los de las fintech.
Por último, instaron al Congreso de la Nación a avanzar con una normativa que “amplíe derechos, fomente la competencia y acelere la inclusión financiera”. Según argumentaron, los bancos se oponen a la libertad de elección del trabajador sobre dónde cobrar su sueldo, con el fin de no perder esos privilegios. “El salario pertenece al trabajador. Reconocer su derecho a elegir dónde cobrarlo es un paso necesario hacia un sistema financiero más abierto, dinámico y alineado con la realidad de la Argentina actual”, concluyeron.