Sánchez irrumpe en el segundo lugar y reconfigura la carrera hacia el balotaje en Perú
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LIMA.– El escrutinio de las elecciones presidenciales en Perú dio un giro en las últimas horas y reconfiguró el escenario político: con cerca del 90% de los votos contabilizados, la derechista Keiko Fujimori se mantiene al frente, mientras el izquierdista Roberto Sánchez desplazó al exalcalde de Lima Rafael López Aliaga y se perfila como su eventual rival en un balotaje.
Según el conteo preliminar de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori, candidata de Fuerza Popular, reúne el 16,95% de los votos. Detrás aparece Sánchez, del partido Juntos por el Perú, con el 11,99%, tras una remontada en el tramo final del recuento que alteró el orden de los candidatos en una carrera extremadamente fragmentada.
El avance de Sánchez se consolidó a medida que se incorporaron actas del interior del país, en especial del sur andino y zonas rurales donde concentra su base electoral. Psicólogo de 57 años y heredero político del expresidente Pedro Castillo (2021-2022), protagonizó la mayor escalada del conteo en las últimas horas. “Vamos con tranquilidad, estamos confiados en el respaldo de nuestro pueblo (…) porque las actas no mienten”, afirmó en declaraciones a la AFP.
La elección estuvo marcada desde el inicio por una dispersión inédita del voto: un total de 35 candidatos compitieron en los comicios del domingo, lo que diluyó los apoyos y mantuvo la incertidumbre sobre quiénes lograrían posicionarse para la segunda vuelta. Las diferencias entre los principales postulantes siguen siendo estrechas, por lo que el resultado final aún podría registrar variaciones en el tramo final del escrutinio.
El proceso electoral, sin embargo, quedó atravesado por problemas logísticos y denuncias que tensaron el clima político. El domingo se registraron fallas en la distribución de papeletas y ánforas que demoraron la apertura de decenas de centros de votación en Lima. Como consecuencia, unos 50.000 electores no pudieron votar ese día y debieron ser convocados nuevamente el lunes en una jornada extraordinaria.
En ese contexto, López Aliaga —uno de los candidatos más votados en la primera vuelta— denunció un supuesto fraude y exigió la nulidad de los comicios. “Les doy 24 horas para que declaren nulidad absoluta de este fraude electoral”, advirtió ante cientos de seguidores reunidos frente a la sede del máximo tribunal electoral, a quienes también convocó a movilizarse en caso de no obtener respuesta.
Rafael López Aliaga: "Si el fraude se consuma, vamos a convocar a todo el Perú para declarar la insurgencia civil". pic.twitter.com/DTuM2ByoW6
— 🦇 El Justiciero (@justicierope) April 15, 2026Las acusaciones, sin embargo, no encontraron respaldo en las misiones internacionales. La Unión Europea señaló que no detectó “elementos objetivos” que sustenten una narrativa de fraude, aunque el episodio profundizó la desconfianza en un sistema político ya golpeado por años de crisis institucional.
El caos en la organización de la votación añadió un elemento más a la inestabilidad que atraviesa Perú, un país que ha tenido ocho presidentes en la última década, varios de ellos destituidos por el Congreso. “Es muy grave lo que ha pasado”, advirtió el politólogo Eduardo Dargent, al señalar que las irregularidades logísticas pueden alimentar discursos de deslegitimación electoral.
La campaña estuvo dominada además por la creciente preocupación por la inseguridad. Los homicidios se duplicaron y las denuncias por extorsión se multiplicaron por ocho entre 2018 y 2025, según datos oficiales, en un contexto que atravesó buena parte de los discursos de los candidatos.
Los delincuentes ya no vivirán gratis del Estado: tendrán que trabajar. Construiremos penal de máxima seguridad, cerraremos nuestras fronteras y no dudaremos en salir de la Corte IDH si es necesario para proteger a tu familia. pic.twitter.com/VBTBA05Czr
— Partido Político Fuerza Popular (@FuerzaPopular__) March 30, 2026A la par de la elección presidencial, los peruanos votaron también para renovar el Congreso, que vuelve a ser bicameral —con diputados y senadores— por primera vez desde 1990. El resultado de estos comicios será clave para la gobernabilidad del próximo presidente en un escenario político altamente fragmentado.
El conteo avanza lentamente y mantiene en vilo a los votantes. “Las cifras están bien cortas entre cada candidato. Lo que hay que hacer es esperar con prudencia”, señaló la propia Fujimori. En ese clima de expectativa, cada actualización del escrutinio puede redefinir el tablero de una elección que, más allá de quién pase al balotaje, vuelve a poner en evidencia la fragilidad institucional y la volatilidad política del país.
Agencias AFP y AP