Santiago Motorizado: la bolsa de “fichines”, las primeras visitas a “Mardel” y los viajes con El Mató a un Policía Motorizado
Mar del Plata es especial para Santiago Motorizado. Por su historia familiar y por la relación de larga data que El Mató a un Policía Motorizado, la banda de la que es bajista, cantante y cara m...
Mar del Plata es especial para Santiago Motorizado. Por su historia familiar y por la relación de larga data que El Mató a un Policía Motorizado, la banda de la que es bajista, cantante y cara más visible, tiene con la ciudad, donde ya tocó antes en dieciocho oportunidades, la primera de ellas en 2007.
El de este viernes 16 de enero a las 21 horas en el flamante Bendu Arena será el concierto número diecinueve en La Feliz, entonces. Y marca el inicio de la agenda 2026 de un grupo que no está hecho para descansar. En 2025, El Mató tocó en Montevideo y Bogotá, giró por Estados Unidos, México y Europa y celebró en vivo el vigésimo aniversario de su primer disco y de la trilogía de EP que lo sucedió.
En España, donde su público no para de crecer, se presentó con excelente convocatoria en dos de los recintos de mayor capacidad en ese país europeo: el Movistar Arena de Madrid y el Sant Jordi Club de Barcelona. Y la idea para esta temporada es seguir en la ruta con su propio Never Ending Tour hasta que se resuelva cuándo parar un tiempo para entrar a grabar el próximo disco, que vería la luz recién en 2027.
Mientras tanto, Santiago disfruta de la visita a un balneario con el que tiene un vínculo muy estrecho desde su niñez. “Mar del Plata es top 5 de ciudades del mundo para mí -asegura él-. Llegar a la ciudad me cambia el espíritu, me mejora el ánimo. Todo me parece hermoso. La mezcla cultural que tiene es genial. Es, a la vez, popular y sofisticada. Veo a la gente caminando por la calle y siento que esa combinación de personajes no existe en ningún otro lugar del mundo. Creo que eso tiene que ver con la historia del país, con la aparición del peronismo, que generó situaciones transversales en la sociedad argentina, combinaciones únicas que para mí son espectaculares”.
El padre de Santiago trabajaba en el área de Turismo de la provincia de Buenos Aires y viajaba bastante seguido a Mar del Plata. Así empezó a tejerse esa relación con la ciudad atravesada por el cariño. “Mi papá viajaba solo y volvía siempre con alfajores Havanna -rememora Santiago-. Era un acontecimiento familiar porque en esa época no se conseguían en cualquier lado, como ahora. Y también íbamos mucho de vacaciones en familia porque nos pagaban una habitación en el Hotel Casino o en el Provincial, administrados en ese momento por el Estado. Mi viejo tenía que hacer inspecciones en los locales que estaban debajo de los hoteles: restaurantes, videojuegos, kioscos. Me acuerdo también de que le regalaban siempre una bolsa de fichitas para los videojuegos. Para mí y para mi hermano Facundo eso era como ser millonarios. Y fuimos mucho al complejo hotelero de Chapadmalal, un balneario más popular del que tengo lindos recuerdos”.
El show de El Mató de este viernes será en un recinto para 7.000 personas que se inauguró hace unos días con un concierto de Dante Spinetta. El Bendu Arena es un multiespacio ubicado en la zona del puerto de Mar del Plata que integra también a locales de gastronomía y comercios de diferentes ramas. Tiene zonas al aire libre y una nutrida programación para enero y febrero que incluye presentaciones de Ciro y los Persas (24 de enero) y Divididos (6 de febrero), entre otros artistas.
“A nosotros siempre nos trataron muy bien en Mar del Plata -añade Santiago-. El verano anterior tocamos en el estadio Polideportivo Islas Malvinas y vino muchísima gente, fue espectacular. Mar del Plata también tiene un lado B fuera de temporada. Hay menos gente, hace mucho frío. Entonces se generó una cultura más oscura, con bandas con una vibra más dark, algo no tan colorido y feliz como la imagen que tenemos del verano, digamos. Creo que esa parte de la cultura marplatense conectó bien con El Mató. En La Plata es al revés: ese lado B aparece en verano, cuando se van todos los estudiantes y la ciudad se convierte en un desierto sin juventud, húmedo y caluroso. En todo caso, me gusta ir a Mar del Plata en cualquier época del año. Es una ciudad que también me atrae por el Festival de Cine, para el que trabajé un tiempo. Me acuerdo perfectamente de la primera vez que tocamos, en 2007: fue en una sala del Hotel Provincial con Los Álamos en la misma fecha. Hubo algunos problemas de sonido, pero mucha gente que estuvo dice que tiene un buen recuerdo. Nosotros proyectamos Mad Max 2 de fondo durante el show", detalla Santiago ahora con evidente cariño, consciente de que aquel fue el inicio de un idilio mutuo con la ciudad.
Los viajes por todo el mundo han sido siempre una motivación importante para los integrantes de El Mató: la banda tiene hace años una actividad febril que le ha permitido ampliar su público en plazas donde no es tan habitual que lleguen artistas argentinos. En 2026, por ejemplo, Santiago visitará por primera vez Australia, pero en su faceta solista (en 2026 apareció su álbum debut, El retorno). Será en abril y hará conciertos en Sydney, Melbourne, Brisbane y Byron Bay. “Va a ser una aventura -admite-, pero estoy sorprendido porque se están vendiendo más entradas para esos shows que para la gira europea que voy a hacer en febrero y marzo. Hay mucho público argentino y latinoamericano en Australia. Como ese país está, por cuestiones geográficas, fuera del circuito habitual, creo que mucha gente se copó porque quiere volver a conectar con la cultura argentina”.
El Mató ha tocado últimamente en Dinamarca, Italia o ciudades no tan grandes de Estados Unidos como parte de esa apuesta por ir conociendo el mundo de la mano del proyecto musical. “Todos venimos de familias de clase trabajadora, nunca pudimos irnos muy lejos de Argentina en las vacaciones. Entonces disfrutamos mucho de estos viajes. Fuimos a Brasilia, por ejemplo, que no es una plaza habitual para bandas de rock. Nos interesaba mucho conocer la ciudad, y nos quedamos varios días para recorrerla bien y visitar todo lo que hizo el arquitecto Oscar Niemeyer. Nos levantábamos todos los días bien temprano para hacer turismo y los organizadores del show nos cargaban: decían que éramos algo así como el ‘antirock’”.
De hecho, la banda planifica otra temporada con mucha actividad antes de entrar a grabar un nuevo disco que podría aparecer en 2027, aunque queda claro que no hay apuros ni compromisos al respecto. Súper Terror, el último álbum de Él Mató hasta la fecha, es de 2023. La idea original era editarlo antes, pero la explosión de la pandemia alteró las cosas. “Teníamos muchas canciones y en algún momento fantaseamos con hacer un disco doble. Pero al final nos pareció demasiado ambicioso. Y existía también el riesgo de retrasar más algo que ya venía retrasado -recuerda ahora Santiago-. Pero además vimos que teníamos canciones que iban para dos direcciones diferentes y decidimos apostar por una, representada muy bien en las diez que elegimos. Las otras quedaron a medio camino. Son maquetas bastante avanzadas en algunos casos, así que es cuestión de retomarlas. Pero nosotros tenemos nuestros tiempos. La agenda de la banda está siempre bastante cargada. Toda la gira de Súper Terror estuvo buenísima, y todavía seguimos muy conectados con el disco. Con los shows por los aniversarios del primer disco y de la Trilogía de EP -Navidad de reserva (2005), Un millón de euros (2006) y Día de los muertos (2008)- trajimos al presente un repertorio que teníamos un poco olvidado. Y eso también nos motiva a volver a un sonido más guitarrero, más sucio, más visceral. Aquellas canciones abordaban otros universos, otros paisajes que las más recientes. Fue importante para nosotros revisitar esa época. Reconectamos con algo que quizás influya en lo que viene. En cuanto a los tiempos, nosotros no tenemos la ventaja que tiene un artista mainstream al que le alcanza con comunicar en redes sociales que saca un disco. Tenemos que armar un buen plan de comunicación, generar todo un universo visual y conceptual para promocionar lo que hacemos. Y eso lleva tiempo. Es más difícil que lleguemos a mucha gente sin pasar por ese proceso”.
Por ahora, Él Mató ha grabado sus discos con la colaboración de Eduardo Bergallo en la ingeniería de sonido. Pero Santiago no descarta sumar a un productor en el futuro. “Cuando lanzamos ‘Tantas cosas buenas’, el primer adelanto de Súper Terror, pensamos que podía mezclarlo Mick Guzauski, que trabajó en el último disco de Daft Punk y también con Madonna y Michael Jackson -revela-. Como la canción tiene algo medio retro, creíamos que podía ser una buena idea trabajar con él. Lo contactamos, nos pasó un precio y al final no lo hicimos, pero no está para nada descartado algo así. También pasa que todos los integrantes de El Mató tenemos cabeza de productor. Tuvimos que aprender por la falta de recursos. Ahora tenemos más posibilidades de convocar a alguien. No sé muy bien quién podría ser, pero en plan de imaginar algo que sería un sueño pienso en Nigel Godrich, por ejemplo. No sé si es posible, estoy fantaseando. Es una expresión de deseos”.
El gran crossoverEs probable que ninguno de los integrantes de Él Mató a un Policía Motorizado soñara allá por 2004, cuando la banda de La Plata editaba su primer disco y le daba también el primer envión importante al sello independiente Laptra, con este presente que le encuentra ubicada como referencia ineludible del rock argentino contemporáneo. “Ya somos parte de la cultura del rock masivo en Argentina, e incluso pudimos ir más allá, compartiendo público con artistas del pop, la música urbana o el hip hop -analiza Santiago-. A los conciertos vienen familias, gente de diferentes edades y estilos. Me encanta que pase eso porque ocurre con total independencia de nuestra búsqueda artística. Nosotros hacemos siempre lo que nos gusta, lo que sentimos en cada momento. Lo otro es un regalo. Me gusta ver que nuestra música, que siempre estuvo nutrida de la cultura alternativa, llegue a tanta gente. Me parece algo mágico. Me fascina como me fascinaba que la mamá de un compañero de escuela también escuchara Nirvana, como nosotros”.
Los que empezaron la larga y excitante aventura de Él Mató son, además de Santiago Motorizado, Guillermo Ruiz Díaz (batería), Manuel Sánchez Viamonte (guitarra) y Gustavo Monsalvo (guitarra). Después se sumó como integrante estable Agustín Spasoff (teclados), y en los conciertos se agrega Pablo Mena (percusión). También trabajan con la banda Julián Gómez, responsable de las excelentes puestas de luces de los conciertos, y Pipe Quintans y Magalí Martinho en el área de sonido.
Él Mató ha logrado que en cada una de sus presentaciones en Argentina se pueda verificar ese crossover que es una prueba patente de masividad: entre su público hay personas de distintas edades y aparecen remeras que llevan la estampa de bandas muy populares que no pertenecen al circuito indie del que emergió el grupo platense.
Como figura más expuesta de la banda y por su categoría de cantante extraordinario, Santiago ha tenido oportunidad de ser convocado por artistas argentinos que admira desde siempre para sumarse a conciertos que ya han quedado fijados para siempre en su memoria. “Cantar con Andrés Calamaro era un sueño que tenía hace mucho -reconoce él-. Lo conocí porque me invitó a su casa, donde la pasé muy bien charlando con él y un amigo, Fabián Casas, y también fue muy generoso con Él Mató en las redes sociales. Ya me había invitado a algunos shows a los que yo no había podido ir porque estaba de viaje. Estuvimos varias veces a punto de concretarlo hasta que tuve la suerte de poder cantar ‘Cuando no estás’ en el Hipódromo de La Plata en diciembre pasado. Soy muy fan de Andrés, es un artista muy importante en mi vida. Muchas veces me han preguntado por mis músicos favoritos y por lo general lo primero que me sale es lo que escuchaba en la adolescencia: Ramones, Nirvana, Weezer, The Cure… Pero la verdad es que escuché más a Calamaro y me acompañó más tiempo a lo largo de mi vida. Hice todo el recorrido de su carrera con él, de hecho. Es un artista importante en mi vida musical y en mi vida en general. Haber estado con él en un escenario es muy potente, inolvidable”.
También atesora como un gran momento la invitación de Los Fabulosos Cadillacs para interpretar “Nro. 2 en tu lista”: “Primero que nada fui fan de Los Cadillacs -cuenta Santiago-. Antes que coparme con Ramones y todo lo que vino después, era la banda que escuchábamos con mi familia cuando estaba dando sus primeros pasos y tocaba en la tele. Grabábamos esas apariciones y después las escuchábamos sin parar. Fue mi primera conexión con la cultura argentina del rock y el pop argentina. Los Cadillacs rompían con la vieja guardia del rock nacional, por eso me atrajeron. Y cantar con ellos también fue increíble”.
Y, por supuesto, no se olvida del fenómeno viral en el que se convirtió la gran versión del hit del mexicano Cristian Castro, “No podrás”, que hizo para las sesiones ¡FA! organizadas por Mex Urtizberea. Tiene más de 24 millones de reproducciones en YouTube, circuló mucho en diferentes redes sociales y permitió que gente que nunca había escuchado a Él Mató a un Policía Motorizado se encuentre con la obra de la banda. “Fueron muchos los que me mandaron mensajes contándome que llegaron a Él Mató gracias a esta versión que hicimos con Mex y su banda, que es espectacular. El mérito es de ellos. Eso es lo que más me gustó, porque la situación de ser viral no es algo que, según mi forma de pensar, valga la pena destacar. Yo no esperaba nada, más allá de que ‘No podrás’ me parece un temazo. Lo veía como algo divertido para hacer, simplemente. Pero pasó lo que pasó porque traer al presente ese hit de otra época produjo algo fuerte, creo. Con Cristian Castro nos vimos en una fiesta y él fue súper amable. Me parece un capo. Es un loco en el buen sentido, alguien que está en otra galaxia. En este mundo donde todos se toman muy en serio que una estrella como él sea así es genial”.