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Se reaviva el debate en la economía: ¿hay “riesgo kuka”?

La caída del riesgo país todavía no parece suficiente para que la Argentina recupere plenamente el atractivo ante Wall Street. Los inversores aún ven con cautela variables claves como el nivel ...

Se reaviva el debate en la economía: ¿hay “riesgo kuka”?

La caída del riesgo país todavía no parece suficiente para que la Argentina recupere plenamente el atractivo ante Wall Street. Los inversores aún ven con cautela variables claves como el nivel ...

La caída del riesgo país todavía no parece suficiente para que la Argentina recupere plenamente el atractivo ante Wall Street. Los inversores aún ven con cautela variables claves como el nivel de reservas del Banco Central (BCRA), los próximos vencimientos de deuda y, especialmente, lo que desde el Gobierno denominan el “riesgo kuka”: la posibilidad de un eventual regreso del kirchnerismo al poder y su impacto sobre las expectativas económicas.

En este contexto, el riesgo país local cerró el viernes en 538 puntos, luego de haber perforado los 500 puntos solo unos días antes. De esta manera, la Argentina sigue siendo el peor de la región en este indicador, seguida de lejos por Colombia (243); México (198), Brasil (172), Perú (135), Chile (83) y Uruguay (64). El promedio de América Latina, en tanto, se ubica en 256 puntos.

Ahora bien, ¿existe ese “riesgo kuka”? Aunque no todos los economistas utilizan ese término, exsecretarios de Finanzas consultados por LA NACION coincidieron en que el país mantiene una elevada sensibilidad frente a los cambios políticos. Esa volatilidad, sostienen, alimenta una visión de corto plazo y contribuye a sostener la desconfianza de los inversores.

También están quienes atribuyen el riesgo a decisiones del propio Gobierno.

La discusión volvió a cobrar fuerza luego de una aclaración realizada por el ministro de Economía, Luis Caputo, en su cuenta de la red social X la semana que pasó. Allí el funcionario sostuvo: “He dicho una docena de veces (y lo sigo diciendo) que, PARA MÍ, el riesgo kuka es cero. Es decir, yo creo que NO hay chance alguna de que gane el kirchnerismo las próximas elecciones. El mercado no piensa igual que yo. Asigna entre un 10 y un 15% de probabilidad de que eso efectivamente SÍ ocurra”.

Aquel posteo de Caputo no quedó ahí. El ministro se explayó: “Y resulta que el riesgo país mide lo que piensa el mercado, no el ministro de Economía o una persona en particular. Entonces, no hay ninguna contradicción. Si se me pregunta por qué no baja el riesgo país, la respuesta es efectivamente: por el riesgo kuka, y así lo demuestra el diferencial de tasa de los bonos que vencen entre 2027 y 2028. En cambio, cuando tengo la opción de dar MI OPINIÓN (como en el Llao Llao), digo lo que yo pienso, que en este caso no coincide con lo que piensa el mercado, y es que el riesgo kuka es cero”.

El viernes a última hora se reavivó el debate con un reposteo que hizo Caputo en X de una nota de Bloomberg que decía: “Luis Caputo «no se equivoca» al esperar una tasa más baja para una eventual emisión de deuda, según Goldman Sachs. Para el banco, la Argentina ya tiene acceso a los mercados, pero el timing responde a una decisión estratégica". Además de repostearlo, el ministro de Economía enfatizó: “Correctísimo”.

En esa nota citada por Caputo en X también se mencionó que “el riesgo país de la Argentina se encontraba cerca de los 2000 puntos básicos cuando Milei llegó a la Casa Rosada en diciembre de 2023″. Y se agregó: “Actualmente, se ubica en torno de los 500, provocando mayores expectativas en torno al regreso del país a los mercados internacionales”.

Consultado por LA NACION, Daniel Marx, exsecretario de Finanzas entre 1999 y 2001, comentó que “la Argentina, comparada con muchos otros países —incluso vecinos—, es mucho más sensible a los cambios políticos y a su impacto en los mercados financieros”. Según explicó, esa característica genera “inestabilidad y visiones cortoplacistas que terminan restringiendo las posibilidades de crecimiento y de mejora de ingresos para la población”.

En esa misma línea, Marx consideró que el problema trasciende a un espacio político específico. A su entender, si la Argentina contara con instituciones más sólidas y una dirigencia enfocada en sostener reglas estables en el tiempo, el riesgo político disminuiría de manera significativa.

“Pero como en la Argentina todo se personaliza demasiado, eso genera inestabilidad y problemas de mediano y largo plazo”, afirmó.

Al analizar el origen de esta percepción negativa de los mercados, Marx señaló que se trata de un fenómeno que se consolidó al menos en las últimas dos décadas. “Antes de los 2000, la Argentina nunca había defaulteado bonos soberanos. Hoy, en cambio, tiene fama de defaulteador serial. Esa reputación se construyó en apenas 25 años”, resumió.

El exfuncionario también destacó que, más allá de los nombres o etiquetas políticas que se utilicen para describir los riesgos del país, el desafío de fondo sigue siendo el mismo: recuperar credibilidad y acceso sostenido al financiamiento. “Actualmente, hay un diferencial importante en algunas tasas de interés de los bonos en moneda extranjera de largo plazo. En cambio, hay mucha menos sensibilidad en los bonos ajustados por CER”, explicó.

Miguel Kiguel —exsecretario de Financiamiento del Ministerio de Economía durante la segunda presidencia de Carlos Menem, entre 1996 y 1999— consideró que “está claro que en 2025 el ‘riesgo kuka’ tuvo un peso importante tanto en el mercado cambiario como en el riesgo país”.

Asimismo, Kiguel advirtió que los años electorales en la Argentina suelen estar marcados por volatilidad y para 2027 no puede descartarse algún tipo de turbulencia. En ese sentido, señaló que lo ideal sería que el Gobierno se prepare “por las dudas” mediante una mayor acumulación de reservas y la búsqueda anticipada de financiamiento en la medida de lo posible.

De todos modos, Kiguel afirmó que las inversiones comenzaron a llegar, aunque todavía concentradas principalmente en sectores como energía y minería. En menor medida, también aparecen proyectos vinculados a actividades con potencial exportador o beneficiadas por una economía más competitiva y eficiente. “Era esperable que, dado nuestro pasado, no hubiera una lluvia de inversiones inmediata, sino un proceso gradual, a medida que el modelo económico se consolide”, concluyó el economista.

Eduardo Setti, que fue secretario de Finanzas desde julio de 2022 hasta diciembre de 2023, dijo que “riesgo kuka” no hay, sino que “hay un riesgo más asociado a la impericia del Gobierno, a su mala praxis”.

Agregó: “El hecho de que no hayan comprado reservas durante un tiempo largo generó incertidumbre en los tenedores de bonos y nunca llegaron los bonos a tener un valor como para que el riesgo país bajara a niveles adecuados para poder rollear la deuda. Eso les provocó una situación que les fue complicando el programa económico”.

Setti también opinó que, más allá de que en los procesos electorales haya cambio de color político o no, siempre hay dolarización de carteras. Y remarcó: “Este programa no despegó nunca y no dio los resultados que ellos dicen que tienen que dar porque tiene problemas en la ejecución y tiene daños de fondo que son muy complicados para el argentino”.

Además, Setti subrayó que él llama a esta situación “riesgo Caputo” porque, según argumentó, cuando, “tanto al gobierno de Macri como al actual lo tienen que salir a socorrer desde el exterior, está claro que el riesgo está más asociado a sus decisiones que a lo que pueda hacer la oposición”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/se-reaviva-el-debate-en-la-economia-hay-riesgo-kuka-nid17052026/

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