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Serú Girán: emociones revividas, lo complejo y lo cercano en un concierto brillante

Concierto: Serú Girán por David Lebón y Pedro Aznar. Músicos: Federico Arreysegor (teclados y voces), Fernando Cosenza (guitarras), Matías Sabagh (batería), Fermin Ferraris (teclados), David ...

Serú Girán: emociones revividas, lo complejo y lo cercano en un concierto brillante

Concierto: Serú Girán por David Lebón y Pedro Aznar. Músicos: Federico Arreysegor (teclados y voces), Fernando Cosenza (guitarras), Matías Sabagh (batería), Fermin Ferraris (teclados), David ...

Concierto: Serú Girán por David Lebón y Pedro Aznar. Músicos: Federico Arreysegor (teclados y voces), Fernando Cosenza (guitarras), Matías Sabagh (batería), Fermin Ferraris (teclados), David Lebón (voz y guitarra), Pedro Aznar (voz, bajo y guitarra). Sala: Movistar Arena. Próximas funciones: 21 de junio, 10 de julio, 9 de agosto y 12 de septiembre. Nuestra opinión: Excelente.

“Están tocando aquella canción que no es mi canción”. Así decía el clásico llamado “En la vereda del sol”, de Serú Girán (grupo que Charly García fundó en 1978 con David Lebón, Oscar Moro y Pedro Aznar). Pero lo cierto es que, en la noche del viernes, aquella canción “sí” fue la de todos y de cada uno de los que llenaron el Movistar Arena, para ver esta versión de Serú Girán que actualmente hacen Aznar y Lebón juntos.

Con Charly lejos de los escenarios por sus achaques de salud y sin Moro en el mundo de los mortales, Lebón y Aznar se animaron a auto evocarse y pensar un concierto para que el público reviva emociones, esas que fueron muy de piel en un tiempo bien pretérito.

¿Por qué llamarlo concierto y no show de nostalgia si tiene todos los grandes éxitos del grupo y muchos otros ingredientes? En primer lugar porque no es un show donde música, luces y visuales andan a los codazos sobre el escenario, para ver quién es más protagonista. Luego habrá que hablar del carácter concertante del repertorio, de la excelente factura de las canciones y de la soberbia interpretación. Detrás de Lebón y Aznar hay una banda que suena impecable, integrada por Federico Arreysegor (teclados y voces), Fernando Cosenza (guitarras), Matías Sabagh (batería), Fermín Ferraris (teclados).

Aznar es el timonel de ese barco, el que entrega las notas justas y más precisas de su bajo y el que se posesiona al momento de cantar temas como “Canción de Alicia en el país”. La garganta de Lebón acusa los 74 años que tiene su dueño, pero suena con decoro; y los dedos, sobre las seis cuerdas de la guitarra, están afiladísimos, con el temperamento que siempre han tenido.

Si las composiciones de Lebón son las que proponen la buena vibra y las de Aznar la reflexión, el cancionero de García es una especie de Aleph borgeano que se dispara en todas las direcciones posibles. De todo esto se construye un círculo virtuoso.

El concierto se cuenta solo, gracias a la magnífica factura de esas canciones y por la manera como están interpretadas, ya desde el momento en que los protagonistas ganan el escenario con un par de guitarras acústica.

“La grasa de las capitales” es apenas un amago -porque solo suena su intro-, pero magníficamente amalgamado con la aplanadora “Frecuencia modulada”. “El mendigo en el andén” representa un adagio, aunque como toda obra progresiva, tiene partes B y C, y su dinámica y sus cambios rítmicos. “Canción de Alicia en el país” es la declamación de una dramaturgia en prosa, con un leve cambio de letra incluido (ese que Aznar estrenó cuando este proyectó debutó el último año, en el festival Quilmes Rock).

“Perro andaluz” es la canción de amor con puñales. “Nos veremos otra vez”, es la del Serú del regreso (a finales de 1992); “Si me das tu amor”, es el slow-tempo, de la noche y “Cinema verité”, el guión cinematográfico hecho canción perfecta (¿o mini composición sinfónica programática?). Y si acaso fuera una pieza sinfónica (aunque Charly García nunca nos lo contó), “Desarma y sangra” es música de cámara pura, aunque sea para instrumento solista con un acompañamiento que se suma al final.

“Noche de perros” es el absoluto lirismo en el bajo de Aznar, el desagarro en las notas mas agudas de Lebón y la desolación en un puñado de versos. “San Francisco y el lobo” trae aquella fábula de inhumanización y “Viernes 3 a.m.” le pone el broche a la consumación fáctica de esa desolación (no por nada en ese repertorio sonaron una detrás de la otra, como una tríada).

Cada canción de Serú Girán se manifiesta como una entidad absolutamente autónoma, pero juntas constituyen un corpus que, prácticamente, no presenta fisuras y es capaz de manifestar esa expresión absolutamente compleja y a la vez cercana, cargada de matices y de texturas.

“¿Les está gustando? Necesito sinceridad", decía Lebón en el debut de esta serie de conciertos en el Movistar Arena, para certificar su noche perfecta. “Hacer este trabajo con Pedro fue hermosísimo. Y siempre adentro nuestro estaban ustedes. (...) Han pasado muchas cosas desde que nací. Me pasó de todo, pero nunca me imaginé que a los 74 iba a llenar estadios”.

Para ese momento quedaba todavía recordar a Oscar Moro, a través de su hijo Juan, que se sentó a la batería, para un par de temas del final. Y quedaban esos hits irrepetibles, que se mueven por distintos andariveles, pero que forman ese todo de un modo tan armónico, a pesar de pertenecer a diferentes épocas y tendencias compositivas. “Esperando nacer”, “Mundo agradable”, “¿Cuánto tiempo más llevará?”, “No llores por mi Argentina”, “Peperina” y la infaltable “Seminare”, como último bis.

Quiero ver, quiero entrar pic.twitter.com/g3OfIHHiTe

— MovistarArenaAR (@MovistarArenaAR) June 20, 2026

A la dupla Lebón-Aznar le queda todavía por delante otros cuatro conciertos en este estadio, hasta septiembre (uno por mes) y actuaciones en Córdoba, Rosario, Mendoza, Mar del Plata, Montevideo, La Plata, Salta, Tucumán, Neuquén y Bahía Blanca.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/seru-giran-emociones-revividas-lo-complejo-y-lo-cercano-en-un-concierto-brillante-nid20062026/

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