Sin confirmación sobre el traslado de la embajada a Jerusalén, Milei programa una nueva visita a Israel
La última conversación entre el canciller israelí Gideon Saar y su par argentino, Pablo Quirno, fue fructífera, confirman desde ambos lados de la línea. En esa charla telefónica quedó defini...
La última conversación entre el canciller israelí Gideon Saar y su par argentino, Pablo Quirno, fue fructífera, confirman desde ambos lados de la línea. En esa charla telefónica quedó definido un encuentro cara a cara entre ambos, durante la próxima cumbre nuclear en Munich, y el inicio de los preparativos conjuntos para un nuevo viaje del presidente Javier Milei a Israel, el tercero en lo que va de su mandato, en abril próximo.
Aún sin confirmación oficial sobre si Milei aprovechará el viaje para efectivizar, en coincidencia con el día de la Independencia del Estado hebreo, para mudar la embajada argentina a Jerusalén, el diálogo entre cancilleres reafirmó el óptimo estado del vínculo entre ambos países, luego de alguna controversia bilateral, y reacciones diferentes en relación a propuestas de su gran aliado compartido, Donald Trump, como el denominado Consejo por la Paz, propuesta que ubicó a ambos gobiernos en lugares distintos, al menos en un primer momento.
Una excelente conversación con mi amigo, el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, @pabloquirno.
El ministro Quirno me informó acerca de la decisión del presidente @JMilei de declarar como organizaciones terroristas a las filiales de los Hermanos Musulmanes en Egipto,… pic.twitter.com/Wc4EK3pSka
Las repetidas muestras de cercanía entre el gobierno de Milei y el del primer ministro Benjamín Netanyahu tuvieron un inicial y momentáneo freno en diciembre, cuando trascendió que la filial británica de una firma privada de origen israelí, Navitas Petroleum, reforzaría su participación en la explotación del yacimiento Sea Lion, al norte de las Islas Malvinas, autorizada por el gobierno local, que la Argentina no reconoce.
Con la sensibilidad que genera todo lo que tenga que ver con la soberanía de las islas, y luego de una airada protesta del gobierno de Tierra del Fuego que encabeza Gustavo Melella, la Cancillería reaccionó con dureza en contra del emprendimiento. Saar destacó entonces que “se trata de una empresa privada y no de una actividad en la que el Gobierno de Israel esté involucrado de manera alguna”, y lamentó “el malestar que esta situación ha generado en la Argentina”.
El canciller israelí, de padre argentino, avanzó un paso más allá y reconoció por primera vez en la historia del Estado hebreo que la soberanía de Malvinas “es objeto de disputa entre la Argentina y el Reino Unido”. Una frase aplaudida a la vez por Quirno, quien mientras busca un acercamiento comercial con el Reino Unido destacó que “las empresas de cualquier nacionalidad deben abstenerse de avanzar de manera unilateral en la exploración o explotación de recursos naturales en el área en disputa”.
Si bien el gobierno argentino dio vuelta la página y destacó, a través de Quirno, que Argentina tiene con Israel “una relación estratégica, sustentada en valores compartidos, el respeto mutuo y un diálogo franco”, el canal 12 de Israel informó poco después que, según fuentes del gobierno de Milei, el traslado de la sede de la embajada desde Hertzlia (cerca de Tel Aviv) a Jerusalén quedaba demorada luego de esta controversias.
“Sin comentarios” fue la respuesta que dieron a LA NACION cerca del embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, quien habló del traslado de la embajada aún antes de asumir su cargo, cuando defendió su pliego en el Senado. Su silencio fue compartido por la Casa Rosada y la Cancillería, sin desmentidas ni confirmaciones.
¿Qué opina Israel?Desde la embajada de Israel en Buenos Aires se limitan a resaltar los “buenos vínculos que existen entre ambos países” y a citar los “numerosos posteos” que en la red social X el canciller israelí le dedicó a la Argentina en los últimos días. En los mismos, sostienen, “el ministro pone de manifiesto su cercanía y buen vínculo tanto con el canciller Quirno como con la administración del Presidente Milei”. Israel valora el apoyo argentino en tiempos de duras críticas a Netanyahu por la durísima reacción del ejército israelí al ataque terrorista contra el sur de ese país por parte del grupo Hamas, el 7 de octubre de 2023, que dejará más de 1200 muertos.
La reciente decisión de Trump de crear un Consejo para la Paz, comenzando por la franja de Gaza, motivó reacciones diferentes. Mientras Milei apoyó la iniciativa desde el minuto 1, y de hecho fue uno de los firmantes del acta fundacional, Israel expresó dudas iniciales por la amplia invitación de Trump, que incluyó a países como Turquía o Arabia Saudita, con quienes Israel no tiene relaciones diplomáticas. Netanyahu confirmó, días después, que Israel estaría junto a su aliado estratégico e integraría el Consejo, aunque no pudo llegar a Davos para firmar como lo hizo el presidente argentino.
Más allá de estas diferencias, Milei se mostró firme en su apoyo a Netanyahu, como lo hace desde que llegó a la Casa Rosada. Israel aplaudió la decisión del Gobierno de declarar organizaciones terroristas tanto a los Hermanos Musulmanes como a la Fuerza Al Quds, parte del aparato estatal de Irán, enemigo declarado de Israel y responsable, según la justicia argentina, del planeamiento y ejecución a través del grupo Hezbolá de los atentados a la embajada de Israel en Buenos Aires (marzo de 1992) y la sede de la AMIA, en julio de 1994.
La semana que pasó, Milei recibió en la Casa Rosada a los hermanos Ariel y David Cunio, israelíes de origen argentino, secuestrados y mantenidos como rehenes durante más de dos años por Hamas, en la franja de Gaza. Como muchos de quienes fueron secuestrados, los Cunio son habitantes de Nir Oz, uno de los kibutz atacados, al que Milei visitara en febrero de 2024. Una visita que podría repetirse en abril, si efectivamente el Presidente –ferviente admirador del judaísmo- vuelve a pisar territorio israelí.