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Tras 15 años cerrado, Ushuaia recupera un centro de esquí en plena ciudad y amplía su oferta de deportes de invierno

USHUAIA.- La ciudad más austral del mundo se prepara para recuperar uno de sus símbolos turísticos y deportivos más añorados: la aerosilla del Glaciar Martial. El emblemático medio de elevaci...

Tras 15 años cerrado, Ushuaia recupera un centro de esquí en plena ciudad y amplía su oferta de deportes de invierno

USHUAIA.- La ciudad más austral del mundo se prepara para recuperar uno de sus símbolos turísticos y deportivos más añorados: la aerosilla del Glaciar Martial. El emblemático medio de elevaci...

USHUAIA.- La ciudad más austral del mundo se prepara para recuperar uno de sus símbolos turísticos y deportivos más añorados: la aerosilla del Glaciar Martial. El emblemático medio de elevación dejó de funcionar de manera continua alrededor de 2011. Desde entonces, Ushuaia perdió una pista de esquí accesible para residentes y visitantes y una puerta de entrada privilegiada a la montaña durante todo el año.

Alejandro Guzmán, director del concesionario del complejo Cerro Martial Parque del Fin del Mundo, detalló a LA NACION que “la compañía participó de una licitación pública en diciembre de 2018 y fue elegida como la mejor oferta. A mediados de 2019 se nos entregó el predio y, cuando estábamos por arrancar, comenzó la pandemia y se frenó todo”.

La cuarentena trajo dificultades para avanzar con el proyecto: problemas para la importación, ingreso y egreso de divisas e imposibilidad de viajar por parte de especialistas. Recién en 2024 la empresa logró la aprobación del plan de impacto ambiental, un paso clave para el inicio de la obra.

“Ahí empezamos con trabajos preliminares y en septiembre de 2024 tuvimos lo que se denomina el perfil de la montaña, con el que se definió la cantidad de torres que tendría la aerosilla. En noviembre de ese año comenzamos con el desarrollo de la obra”, explicó Guzmán.

En febrero de 2025 se inició la obra propiamente dicha. “El medio de elevación es de marca Bartholet, una empresa suiza de alta tecnología, y es el más nuevo del país. La aerosilla es cuádruple, tiene 14 torres, estación motriz, 126 sillas y capacidad para transportar 1450 personas por hora, con posibilidad de ampliar a 1600”, detalló.

El avance de la obra de la nueva aerosilla en el glaciar Martial

La inauguración está prevista para fines de mayo y la fecha confirmada de apertura de la temporada de invierno 2026 es el 19 de junio, con el medio de elevación ya en funcionamiento. “El Cerro Martial es un centro de montaña que opera los 365 días del año, con actividades de invierno y de verano. En invierno hay esquí, snowboard —con sus respectivas escuelas— y zona de deslizadores para practicar culipatín. También habrá un snowpark en la zona intermedia de las pistas, 6 kilómetros esquiables y, en la parte alta de la montaña, esquí fuera de pista y caminatas con raquetas”.

La inversión, hasta el momento, es de US$12.000.000 y se emplearán 60 personas de manera directa durante la temporada. “La dotación total de instructores será de 20 profesionales, casi todos fueguinos”, aclaró Guzmán.

El centro de montaña también contará con servicios gastronómicos, tanto en la base como en la zona alta. Durante el verano, el plan incluye la creación de un “bike park” para ciclismo de montaña. Además, el medio de elevación funcionará como un punto panorámico de la ciudad.

Una aerosilla pensada para el Mundial 78

El origen de la primera versión de la aerosilla del Martial se remonta a los años 70. Arturo De Bernardi, uno de los protagonistas de los primeros centros invernales de la Patagonia, participó de los relevamientos de 1972 junto a Antonio Wallner y Juan Carlos Begué, entonces funcionarios de Turismo y directivos del Club Andino Ushuaia.

“Se hicieron mediciones topográficas, relevamientos de alturas y cotas de nieve, definición de la ubicación de las estaciones de salida y retorno, servicios gastronómicos y delimitación de pistas de esquí, además del trazado del camino de acceso”, contó De Bernardi a LA NACION.

Por su parte, Carlos Zampatti, agrimensor, hombre de montaña y escritor, también recordó el origen del proyecto. Tras definir el lugar de la pista a principios de los 70, “la licitación para construir la aerosilla se hizo en 1977 y la llevó adelante Jorge Aldao. Según me dijo en ese momento, con un exceso de optimismo, su idea era tenerla lista para el Mundial del año siguiente y captar parte del turismo que vendría por ese evento. La obra fue adjudicada a la empresa Tecsa, de Santa Fe, pero había un problema: no existía un camino para llevar los materiales al lugar de emplazamiento”, relató.

Con ese objetivo, se firmó un convenio con Vialidad Nacional para desarrollar el proyecto, para el cual el propio Zampatti realizó el relevamiento topográfico. Entre el diseño y la construcción del camino pasaron entre dos y tres años. “Es decir que la aerosilla no llegó al Mundial 1978 porque la obra no pudo comenzar hasta que el acceso estuvo terminado”. La aerosilla finalmente se inauguró en julio de 1981.

“Con el concesionario inicial estuvo operativa hasta fines de los 80 y principios de los 90, con muy buena aceptación por parte de los esquiadores de Ushuaia. Era una pista más accesible que la del Club Andino y más larga, de 1100 metros contra 650. Ambas cubrían las necesidades de la comunidad esquiadora, más allá de las condiciones climáticas”.

“Cuando terminó la concesión se realizó una nueva licitación, pero hubo una disputa sobre el adjudicatario que terminó en la Justicia. Después de unos años en el juzgado federal, la causa pasó al tribunal de Comodoro Rivadavia, donde permaneció 25 años. A comienzos de los 90, ya con Tierra del Fuego provincializada, la pista quedó cerrada al público por falta de concesionario. Hacia mediados de esa década se autorizó su uso únicamente con fines deportivos, sin explotación comercial, un punto que seguía en litigio”.

Como consecuencia de ese proceso, la pista funcionó con mantenimiento mínimo durante unos 15 o 20 años más, pero la aerosilla se fue deteriorando hasta que se determinó que no ofrecía condiciones de seguridad y se dispuso su cierre.

Un regreso esperado por la comunidad

El anuncio de la reapertura generó expectativa tanto en el sector turístico como entre los residentes. Daniel Leguizamón, referente del turismo fueguino, sostuvo que “la aerosilla del Martial es un atractivo fundamental en todas las temporadas. En invierno, además, es un recurso ideal para principiantes o esquiadores sin un nivel de alta exigencia”.

La recuperación de este medio de elevación no solo implica volver a contar con infraestructura deportiva, sino también reactivar una parte de la identidad local vinculada al contacto con la naturaleza.

Durante los años sin aerosilla, el acceso al glaciar y sus alrededores quedó limitado a quienes podían realizar el ascenso a pie, una exigencia que redujo significativamente la cantidad de visitantes. La nueva etapa apunta a revertir esa situación.

En un contexto complejo para la industria fueguina, la reapertura de la aerosilla se proyecta como un impulso para diversificar la oferta turística de Ushuaia.

Se espera, además, que el funcionamiento regular genere empleo directo e indirecto, dinamice la economía local y refuerce el posicionamiento de la ciudad como destino de montaña durante todo el año.

Después de 15 años sin funcionamiento, la aerosilla volverá a moverse en la ladera del Martial. Con ella regresa también una experiencia que conecta a la ciudad con su entorno natural más cercano: la montaña.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/tras-15-anos-cerrado-ushuaia-recupera-un-centro-de-esqui-en-plena-ciudad-y-amplia-su-oferta-de-nid11052026/

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