Un asado en Dallas con Marc Stanley, exembajador de EE.UU.: cómo ve a Milei, su fanatismo por Messi y el optimismo por Argentina
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DALLAS (enviado especial).- La autopista 75 es una de las vías más importantes de Dallas, que suele estar cargada de autos en la hora pico y durante varias momentos del día. Entre tanto tránsito, tomar la salida a la izquierda, hacia North Dallas, es entrar a un oasis y sumergirse en pocos minutos en una zona de calles arboladas, impecables jardines al frente y mansiones señoriales de esas que se ven en las películas. Sobre una esquina ubicada en uno de los barrios más pintorescos del área metropolitana de esta ciudad de Texas está la residencia de un vecino que fue por tres años uno de los hombres más influyentes de la política argentina.
Marc Stanley fue el embajador estadounidense en Buenos Aires nombrado en la gestión demócrata de Joe Biden, en 2022, y permaneció en su misión hasta 2025, cuando fue reemplazado por Peter Lamelas, enviado de Trump.
Marc Stanley con LA NACIONEn la previa de la presentación argentina en Dallas para asegurar su clasificación a la próxima fase del Mundial 2026, Stanley organizó un asado en su residencia. La cita fue este sábado a la 1 del mediodía, momento en que el sol elevaba el termómetro por encima de los 35 grados.
Atento a todos los detalles y para recibir en persona a cada uno de sus invitados, el exdiplomático remarcó que había invitado a un asado y no una barbacoa, como se le dice en Estados Unidos. A sus huéspedes, entre los que estaba LA NACION, les contó de su fanatismo por Lionel Messi y relató que este lunes estará en las tribunas del imponente Dallas Stadium para ver Argentina-Austria.
En sus tres años en Buenos Aires, Stanley vivió la transición entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner con Javier Milei. Sostiene que “el presidente argentino todavía no cumplió algunas cosas que prometió con respecto a la economía pero que es muy optimista sobre el futuro del país”. Y sobre la exvicepresidenta, a quien le dictaron prisión domiciliaria poco después de su salida de la Argentina, recuerda que tuvieron “buen diálogo, al igual que con todos”.
La carne ahumada en la residencia Stanley se sirvió al estilo texano, acompañada por fideos mac and cheese, ensalada coleslaw, frijoles y salsa barbacoa. En la barra hubo cerveza texana y vino californiano. El dueño de casa hasta ofreció Fernet con coca. En el cerco de la enorme pileta que domina el jardín con un césped como un billar colgaron entrelazadas banderitas argentinas y estadounidenses.
Estuvieron varios argentinos residentes en Dallas. Como el dueño de la heladería La Boca Gelato y hasta la profesora de español de su nieta.
También dijeron presente influyentes empresarios argentinos que vinieron a alentar a la selección en el AT&T de la vecina Arlington. Entre los invitados de Stanley se destacó Noah Mamet, exembajador en Buenos Aires entre 2015 y 2017, nominado por Barack Obama. Sonrientes, los dos posaron para LA NACION.
Stanley asegura que fue el primer embajador de su país que visitó todas las provincias argentinas y que una la sorprendió por encima de todas por su potencial: San Juan.
Pese a que todavía no volvió a Buenos Aires desde su salida, señaló que probablemente lo haga para fin de año.
Cuando casi todos los invitados dejaron la residencia en North Dallas, Stanley se sentó para conversar sobre su gestión, Messi y la política argentina.
-¿Qué significa recibir a argentinos en su casa de Dallas?
-Es algo muy especial. Yo vivía en la Argentina cuando ganamos el Mundial 2022 y recuerdo que estaba muy emocionado. Ahora tengo la suerte de que la selección jugará dos partidos en mi ciudad. Por eso decidimos organizar a nuestros amigos un asado al estilo texano, para que vean cómo ahumamos la carne aquí.
-¿Siguió trabajando desde que dejó la embajada?
-Es difícil pasar de ser embajador a no ser nada. Porque pasás de ir a toda velocidad a cero en un solo día. Estoy armando dos consejos de administración de empresas, uno argentino y otro estadounidense. También estoy escribiendo un libro sobre mis dos primeros años en la Argentina. Y ayudo a candidatos en Estados Unidos a postularse para cargos públicos, entre ellos a un senador por Texas. Estoy hablando con gente que quiere ser presidente.
-¿Cambió su perspectiva tras vivir tres años en la Argentina?
-Creo que sigo siendo el mismo. El crecimiento que experimentó nuestra familia, viviendo juntos en el Palacio Bosch , fue maravilloso. Recorrer las 23 provincias fue una experiencia increíble. También conocer a la gente y ver lo unidas que son las familias. He viajado por todo el mundo, este año fuimos a Singapur, Tailandia y Dubai, pero nunca viví nada parecido a lo de Argentina.
-¿Qué fue lo que más le sorprendió del país?
-Río Negro es maravilloso. También Santa Cruz. Tierra del Fuego o Formosa. Todas son provincias hermosas. Creo que la que más me sorprendió fue la provincia de San Juan, porque no esperaba ver un lugar que estuviera a punto de experimentar un auge como el que tuvo Neuquén hace unos años con Vaca Muerta. San Juan va por el mismo camino con el cobre, su vino y todos sus encantos. Es una provincia realmente extraordinaria.
-Usted vivió la transición entre Alberto Fernández y Javier Milei. En nuestro país los procesos políticos suelen ir de un extremo a otro cuando cambia el gobierno. ¿Vio alguna semejanza con EE.UU.?
-Traté de no fijarme en la política. Consideré que teníamos más de 200 años de relaciones diplomáticas y amistad entre Estados Unidos y la Argentina. Dentro de 60 años, la gente no recordará a Stanley, ni a Biden, ni a Milei, ni a Trump. Mi trabajo consistió en fortalecer la relación bilateral y hacerla funcionar aún mejor. Y creo que lo logramos. No hay diferencias entre demócratas y republicanos respecto a la Argentina. Todos coincidimos en que queremos ser amigos. Puede que ahora haya diferencias en cuanto a la disposición de Trump a prestar dinero a la Argentina.
-Se reunió con Cristina Kirchner durante sus épocas de embajador, ahora ella está presa. ¿Qué opina de eso?
-Disfruté de mis reuniones con ella, con la oposición y con todos. Porque mi trabajo era fortalecer la relación, no inmiscuirme en asuntos políticos.
-¿Cómo evalúa el gobierno de Milei?
-Es un muy buen amigo de los Estados Unidos. Disfrutamos trabajando con él. Me había comentado ciertas cosas sobre la economía que aún no se han confirmado. Pero sigo siendo muy optimista con respecto a la Argentina. Creo que con el petróleo y el gas, con el cobre y el litio, con la agricultura y la ganadería, la Argentina solo puede ir hacia arriba. Se requiere mucho esfuerzo para lograrlo. Las materias primas y las posibilidades son realmente buenas para el país.
-¿Qué retos tiene por delante el actual embajador Lamelas?
-En esta nueva era entre Trump en el gobierno y Milei debería aprovechar esa oportunidad y sacarles aún más partido.
-¿Cuáles evalúa que fueron sus logros como embajador?
-Estoy muy orgulloso de que pudiéramos ayudar a las Fuerzas Armadas a reestructurarse con la venta de 24 F-16, cuatro aviones P-3 y el Hércules C-130 que les transferí. También trabajamos en materia laboral, educativa y sanitaria. La Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en nombrar un enviado especial para monitorear y combatir el antisemitismo. Estoy orgulloso de todo el trabajo en el que participé con Vaca Muerta. Con el litio, el cobre, la agricultura y la tecnología.
-¿Cree que China representa una amenaza para Estados Unidos en relación a países como la Argentina?
-No puedo hablar en nombre de la administración actual. Pero, desde mi punto de vista, no he visto que China haya demostrado respetar las reglas en todo el mundo. Y, claro, siempre nos complace competir con China en igualdad de condiciones. Pero no cuando se infringen las reglas.
-¿Prefiere vivir en Dallas y viajar a la Argentina de vacaciones? ¿O al revés?
-Mi esposa estaba nerviosa antes de ir a vivir a la Argentina, pero luego no quería irse. Me encanta vivir en Estados Unidos. Y me encanta vivir en la Argentina. Me gustan ambos lugares. Y estoy deseando volver.
-Si Argentina y EE.UU. juegan la final del Mundial, ¿por quién hincha?
-Esa es una pregunta muy difícil. Diría que no puedo perder en ese juego. Soy la única persona en la sala que no puede perder. Porque tengo amigos en ambos bandos.
-¿Cómo ve el progreso de su país en el fútbol?
-Lento pero prometedor. Estoy muy impresionado con nuestro equipo este año.
-Usted se declaró fan de Messi, ¿qué le provoca tenerlo ahora en su ciudad?
-Primero, quería decir que me enteré de que mi amigo Jorge Messi no se encuentra bien de salud. Quería desearle una pronta recuperación. Es un buen hombre. Tuve la oportunidad de conocer a Lionel Messi una vez. Y me encontré con Jorge varias veces. Y es una persona maravillosa. Tengo fotos de Messi por toda la casa. Es como una orca. Va, va y ¡boom! Él puede ver cosas que el resto no. Y es sencillamente brillante. Es el mejor de todos los tiempos.