Un gobernador patagónico quiere crear un fondo soberano con los ingresos del petróleo, gas y minería
SAN CARLOS DE BARILOCHE.− El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, anunció el envío a la Legislatura provincial de un proyecto de ley para crear el “Fondo Soberano de Río Negro”. ...
SAN CARLOS DE BARILOCHE.− El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, anunció el envío a la Legislatura provincial de un proyecto de ley para crear el “Fondo Soberano de Río Negro”. Esta iniciativa tiene como objetivo preservar una parte de los ingresos extraordinarios generados por el desarrollo del petróleo, el gas y la minería para el beneficio de las futuras generaciones.
El anuncio fue realizado durante el I Foro de Juventudes Rionegrinas, donde el mandatario precisó que el proyecto será presentado formalmente en un mes, con la meta de ser aprobado antes de fin de año. El fondo se financiará con una porción de las regalías y acuerdos con la industria energética, incluyendo proyectos clave como la exportación de crudo desde Punta Colorada y las iniciativas de Gas Natural Licuado (GNL).
Weretilneck (JSRN) enfatizó que estos recursos no deben utilizarse para gastos corrientes ni necesidades inmediatas de la administración, sino que deben funcionar como una herramienta de ahorro a largo plazo. El horizonte planteado es de 10 a 15 años, momento en que la provincia contaría con capital para impulsar nuevas actividades económicas e infraestructura que trascienda a los gobiernos de turno.
En medio de fuertes reclamos salariales en la provincia, el gobernador lanzó un mensaje político claro: “Los gastos del Estado no son solamente salarios”, subrayando la importancia de pensar en el desarrollo futuro.
Un fondo soberano (conocido internacionalmente como Sovereign Wealth Fund o SWF) es un vehículo de inversión de propiedad estatal que gestiona activos financieros para alcanzar objetivos macroeconómicos específicos. Sus tres características principales son: pertenecer al gobierno (central o subnacional), incluir inversiones en activos financieros extranjeros y ser gestionados con fines financieros.
Existen distintos tipos según su mandato. Los fondos de ahorro están diseñados para compartir la riqueza intergeneracional, especialmente en países con recursos finitos. Los fondos de estabilización buscan “suavizar” el presupuesto público ante la volatilidad de los precios de las materias primas. Y los fondos estratégicos están orientados a promover el desarrollo económico doméstico o la política industrial.
El modelo tomado como referencia por Río Negro es el de Noruega, que posee el mayor fondo soberano del mundo: el Government Pension Fund Global (GPFG). Al cierre del primer semestre de 2026, este fondo gestionaba aproximadamente 2,24 billones de dólares. Su estrategia se basa en una fuerte exposición a la renta variable (alrededor del 70% en acciones) y renta fija.
Otros ejemplos destacados a nivel global incluyen el China Investment Corporation (CIC), con activos por 1,57 billones de dólares; el Abu Dhabi Investment Authority (ADIA), que gestiona 1,19 billones de dólares; y el Kuwait Investment Authority (KIC), que administra unos 232.000 millones de dólares. A su vez, Chile posee fondos vinculados a los ingresos del cobre.
En la actualidad, los fondos soberanos gestionan a nivel mundial más de 15 billones de dólares, consolidándose como actores estratégicos que incluso lideran inversiones en sectores de vanguardia como la inteligencia artificial.
El antecedente de Santa CruzEl proyecto de Weretilneck reaviva el recuerdo del “fondo anticrisis” que generó Néstor Kirchner en Santa Cruz durante los años 90. En 1993, esa provincia recibió 660 millones de dólares en concepto de regalías petroleras mal liquidadas por parte de YPF.
A diferencia del esquema de transparencia que proponen los fondos modernos, el manejo de aquel dinero estuvo marcado por la controversia. Los fondos fueron depositados en el exterior, en cuentas de bancos como el Credit Suisse y Morgan Stanley, y durante una década (1992-2002) no estuvieron bajo el control de organismos provinciales.
Aunque llegaron a rozar los 1100 millones de dólares y fueron repatriados formalmente en 2008, el capital se fue agotando para cubrir déficits y gastos corrientes de sucesivas gestiones. Para finales de 2021, según informes del Tribunal de Cuentas, el saldo remanente era de apenas 9.295,23 dólares.