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Un mes de conflicto: un exdeportista de Lanús vive en Emiratos Árabes y relata cómo cambió su rutina tras los ataques iraníes

Alex Ortiz León tiene 30 años y vive en la ciudad de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos (EAU). Desde el 28 de febrero, tras los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán y las posteriore...

Un mes de conflicto: un exdeportista de Lanús vive en Emiratos Árabes y relata cómo cambió su rutina tras los ataques iraníes

Alex Ortiz León tiene 30 años y vive en la ciudad de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos (EAU). Desde el 28 de febrero, tras los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán y las posteriore...

Alex Ortiz León tiene 30 años y vive en la ciudad de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos (EAU). Desde el 28 de febrero, tras los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán y las posteriores represalias en la región, su rutina cambió.

Oriundo de Banfield, en la provincia de Buenos Aires, emigró por primera vez a otro país a fines de 2023. Era un proyecto de vida y de superación. “Me mudé con quien era mi pareja en ese entonces; nos habíamos casado en 2022. Luego me separé y hoy estoy en proceso de divorcio”, explicó Ortiz Léon.

Emiratos Árabes Unidos es un destino que lo atrajo por las oportunidades laborales, la competitividad, las bajas tasas impositivas. Sin embargo, reconoció que la adaptación implicó renuncias. “Sacrificar la identidad de uno es algo a lo que tenés que estar dispuesto, porque no siempre vas a coincidir, incluso en cuestiones muy básicas que en nuestra cultura damos por hecho. Si entendés que simplemente somos diferentes, aprendés a aceptarlo. Dubái es una acrópolis de nacionalidades de todo el mundo, entonces tenés que adaptarte a esa mezcla de culturas: árabes, africanos, indios, asiáticos, europeos y latinoamericanos. Nunca encajás del todo. Todos están acá por lo mismo: trabajar y luego tomarse vacaciones para viajar o volver a sus países de origen”, sostuvo.

Ortiz Léon se instaló en Dubái. La ciudad es conocida por su arquitectura ultramoderna y sus rascacielos imponentes, como el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, y la isla artificial Palm Jumeirah. Es la ciudad más grande de los Emiratos Árabes Unidos y se encuentra a 139 kilómetros de Abu Dhabi, la capital.

El 28 de febrero, como todo el planeta, fue sorprendido por el inicio de la guerra en Medio Oriente. “Es una realidad que nunca antes me hubiera imaginado vivir. A un mes, lastimosamente normalicé muchas cosas, como el hecho de que al recibir la alarma de ataques en el teléfono ya no reacciono igual. Cuando suena, tu cerebro se pone en modo alerta. Al comienzo era más desesperante, porque podía sonar en cualquier momento, incluso en la madrugada. Con el paso de las semanas, durante la madrugada ya no suena como las primeras veces”, contó Ortiz León.

Hasta entonces, el joven trabajaba en un restaurante de tres pisos ubicado en el barrio Marina. Había renunciado el mismo 28 de febrero y, a raíz del conflicto bélico, no pudo concretar el traspaso a su nueva compañía como sommelier. “Sigo estancado en mi antiguo restaurante porque el negocio de la gastronomía y la hotelería cayó en picada, producto de la falta de turistas en Dubái, que solía ser uno de sus principales motores. Es un proceso extenso y, si la situación llega a evolucionar favorablemente, creo que a este ritmo llevará meses recuperarse, al menos seis. El hospitality es uno de los rubros más golpeados, pero nadie puede predecir qué va a pasar”, sostuvo.

Y agregó: “Estamos en la transición hacia el fin de temporada y el verano, cuando muchos locales suelen sostenerse pese a la baja de movimiento por el calor, pero ahora la caída es más profunda. Muchas empresas obligaron a sus empleados a tomarse vacaciones, otras dieron licencias sin goce de sueldo de hasta seis meses, hubo despidos y algunos negocios cerraron directamente. Esta última semana en mi restaurante despidieron a cinco compañeros y creemos que van a seguir recortando si todo continúa así”.

Desde el comienzo de la guerra, EAU fue alcanzado por múltiples misiles y drones iraníes debido a su condición de aliado estratégico de Estados Unidos. Esos ataques impactaron en sectores clave de Dubái, como hoteles de lujo, el principal aeropuerto del país, uno de los de mayor tráfico de pasajeros del mundo, y el puerto de Jebel Ali. Según el periódico El Correo del Golfo, hasta el 23 de marzo se habían neutralizado 345 misiles balísticos, 15 misiles de crucero y 1773 drones desde el inicio de la embestida iraní.

“Los días más angustiantes no son uno solo, son varios. Como primera experiencia, no sabía cómo reaccionar aquel fin de semana del 28 de febrero, cuando sentí temblores en mi edificio y tuve la intuición de salir corriendo a la planta baja. En ese momento, dentro del susto, hablé con una vecina mía de Siria. Recuerdo que le pregunté si tenía experiencia con este tipo de situaciones y me respondió simplemente: ‘No es nada, no somos el objetivo’”, recordó Ortiz León.

La guerra no solo puso en pausa su nueva oportunidad laboral. Su rutina cotidiana también se vio alterada desde un principio. “En mi estilo de vida, por ejemplo, yo suelo correr, no de manera profesional, pero sí como un entusiasta. Desde ese último fin de semana de febrero no volví al parque, al que iba todos los días después de mi jornada laboral”, explicó. En la Argentina, el joven corría en el club Lanús de forma más competitiva.

Otro de los cambios más notorios es la caída del movimiento en la ciudad. “Se nota un decrecimiento considerable del tránsito. En barrios como Marina, donde hay una gran concentración de expatriados, disminuyó el flujo de gente que solía caminar por las calles. Los yates y lanchas, que antes estaban repletos de turistas, hoy están prácticamente parados y los restaurantes, casi vacíos”, detalló.

La ciudad también se percibe más vacía porque los niños permanecen en modalidad de educación a distancia hasta el 3 de abril. “Voy todos los días en bicicleta desde Al Barsha, donde vivo, hasta el trabajo, y nunca veo los buses escolares, aunque habían dicho que volverían a la normalidad de forma presencial dentro de muy poco”, dijo Ortiz León.

En Emiratos Árabes Unidos no existen búnkeres como en Israel y los civiles deben resguardarse en sus casas. “Las indicaciones de las autoridades son no permanecer en espacios abiertos y evitar ventanas o balcones; ese es mi entendimiento del procedimiento básico de seguridad. Luego, en la segunda semana, hubo mucho revuelo en redes sociales por personas que compartían información falsa o videos creados con inteligencia artificial. A los pocos días anunciaron que está penado grabar o compartir la secuencia de un ataque o restos de un dron. En general, lo que cae a tierra son restos de misiles o drones; en lo personal, no me ha tocado ver nada de eso”, explicó el joven.

Hay días más agitados que otros. El pasado 18 de marzo, por ejemplo, EAU interceptó 40 amenazas provenientes de Irán en una sola jornada: derribó 13 misiles balísticos y 27 drones, según el periódico Gulf News. El jueves último, 26 de marzo, se registró un nuevo episodio: al menos dos personas murieron y tres resultaron heridas por la metralla de un misil balístico iraní que cayó en una carretera de Abu Dhabi, según informaron fuentes oficiales.

“Fallecieron dos personas ayer. Además, fueron interceptados 15 misiles balísticos y 11 drones. Es así todos los días hasta hoy, y eso me hace replantear si realmente quiero quedarme acá. Todavía sigo procesando todo y estoy buscando la posibilidad de mudarme a otro país en este momento”, concluyó Ortiz León.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/un-mes-de-conflicto-un-exdeportista-de-lanus-vive-en-emiratos-arabes-y-relata-como-cambio-su-rutina-nid29032026/

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