Un nuevo caso de hantavirus enciende las alarmas en Chubut
Un nuevo caso de hantavirus encendió las alertas sanitarias en Chubut. El paciente, un hombre oriundo de Corcovado, permanece internado en estado delicado en la unidad de terapia intensiva del Hos...
Un nuevo caso de hantavirus encendió las alertas sanitarias en Chubut. El paciente, un hombre oriundo de Corcovado, permanece internado en estado delicado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Zonal de Esquel, tras presentar un cuadro respiratorio que se complicó rápidamente en las últimas horas.
Según confirmaron fuentes del sistema de salud provincial, el diagnóstico fue ratificado mediante estudios de laboratorio tras una primera sospecha clínica. “Durante su ingreso en terapia intensiva se completaron los análisis y se alcanzó el diagnóstico de certeza”, explicó el epidemiólogo del Área Programática Esquel, Emiliano Biondo.
El paciente había ingresado al hospital con síntomas compatibles con la enfermedad, entre ellos fiebre y compromiso general, pero con el correr de las horas su condición se agravó, especialmente en el plano respiratorio, lo que motivó su traslado a cuidados intensivos. De acuerdo con la investigación epidemiológica en curso, el paciente no tuvo contacto con el foco detectado semanas atrás en la zona de Cerro Centinela, donde falleció una adolescente de 15 años. En cambio, se presume que el contagio pudo haberse producido en un área cordillerana cercana a Corcovado, adonde había viajado por razones laborales.
Las autoridades sanitarias identificaron a cuatro familiares como contactos estrechos, quienes permanecen bajo aislamiento y seguimiento clínico. “Se encuentran en control permanente, tanto con evaluaciones médicas como con estudios de laboratorio, durante el período correspondiente”, precisó Biondo. Desde el área de Salud chubutense llevaron tranquilidad a la población al señalar que la situación epidemiológica se mantiene dentro de parámetros habituales. “No estamos frente a un brote ni a un incremento inusual de casos”, aseguraron.
Aunque aislado, este nuevo caso vuelve a poner el foco en un virus silencioso pero potencialmente letal, cuya historia reciente en Chubut demuestra que la rapidez en la detección y el cumplimiento de las medidas sanitarias pueden marcar la diferencia.
El mayor brote y una muerte recienteLa confirmación de este nuevo caso remite inevitablemente a los antecedentes recientes de hantavirus en la provincia, donde la enfermedad dejó una marca profunda en la memoria colectiva.
El episodio más crítico se registró entre fines de 2018 y comienzos de 2019 en la localidad de Epuyén, en la Comarca Andina, donde se produjo el brote más grave del país con transmisión interpersonal confirmada. En aquel período se registraron 34 casos y 12 muertes, lo que marcó una tasa de letalidad inusualmente elevada.
La investigación epidemiológica determinó que el contagio se originó en un evento social, una fiesta de 15, y se propagó entre los concurrentes, de persona a persona, una característica que hasta ahora solo se ha registrado en unos pocos casos del virus Andes Sur, de la familia hanta, presente en la Patagonia. La cercanía física prolongada en el contexto de la celebración fue el principal factor de transmisión.
Más recientemente, en marzo de este año, una adolescente de 15 años falleció en la localidad rural de Cerro Centinela, también en la zona cordillerana de la provincia, tras haber sido identificada como contacto estrecho dentro de un grupo familiar en seguimiento tras un caso de hantavirus. Ese caso motivó el refuerzo de los controles sanitarios en la región.
Fiesta de 15, 34 infectados y 12 muertos: el mayor brote de hantavirus de la Argentina
A nivel nacional, los registros oficiales indican que en lo que va de 2026 se confirmaron más de un centenar de casos, con mayor incidencia en la Patagonia. La persistencia del virus en áreas rurales y boscosas, sumada a la circulación de la cepa Andes Sur, mantiene bajo vigilancia constante a las autoridades sanitarias.
En este contexto, los especialistas reiteran que la prevención continúa siendo la herramienta central. La ventilación de ambientes cerrados, el control de roedores y la consulta médica inmediata ante síntomas compatibles resultan claves para evitar complicaciones.