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Una empresa busca masificar la firma digital en el país con una solución gratuita y remota

En una sociedad cada vez más digitalizada, la firma de documentos de manera presencial supone, en muchos casos, una barrera para agilizar trámites y reducir costos. Es allí donde la firma digita...

Una empresa busca masificar la firma digital en el país con una solución gratuita y remota

En una sociedad cada vez más digitalizada, la firma de documentos de manera presencial supone, en muchos casos, una barrera para agilizar trámites y reducir costos. Es allí donde la firma digita...

En una sociedad cada vez más digitalizada, la firma de documentos de manera presencial supone, en muchos casos, una barrera para agilizar trámites y reducir costos. Es allí donde la firma digital emerge como una herramienta clave.

Si bien este recurso cuenta con validez legal en la Argentina desde 2001, su adopción nunca terminó de masificarse. ¿Los motivos? La obligación de trasladarse a una oficina para validar la identidad del solicitante y los altos costos de los dispositivos físicos (tokens).

Dicho escenario cambió con el Decreto N°743/2024, que habilita la gestión remota de certificados digitales, es decir, elimina la presencialidad como condición obligatoria. A su vez, la Resolución Nº11/2025 de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología actualiza los procedimientos y requisitos técnicos que deben cumplir los certificadores para implementar ese nuevo esquema.

En este contexto, diferentes empresas comenzaron a desarrollar soluciones de firma digital para compañías y usuarios. Una de ellas es Lakaut —empresa líder en digitalización documental y Autoridad Certificante licenciada en Firma Digital—, que anunció el lanzamiento de FID (Firma Instantánea Digital) by Lakaut, una solución en la nube que permite obtener un certificado digital y firmar documentos de manera remota, con la posibilidad de identificar al autor vía Renaper y verificar si el documento fue alterado.

Se trata de un pack gratuito de cinco firmas, diseñado como una primera experiencia de uso de la firma digital. Puede utilizarse para gestionar contratos, autorizaciones, procesos de onboarding, operaciones inmobiliarias, trámites administrativos, entre otros.

El proceso de registro se realiza mediante una validación biométrica en línea vía Renaper y biometría como prueba de vida, lo que permite verificar la identidad del solicitante, encriptando la información en un certificado digital con el que el usuario puede firmar documentos ingresando a la plataforma de firma de Lakaut.

El resultado es un documento firmado digitalmente, inalterable, con plena validez jurídica, y que no requiere prueba adicional ante la justicia para acreditar que el firmante es quien dice ser, ni que el documento no haya sido modificado desde su suscripción.

Daniel Raskin, Gerente General de Lakaut, explica que el objetivo es “democratizar el uso” de la firma digital en el país. “Buscamos que un estudiante, un médico, un comerciante o un inquilino puedan resolver contratos, autorizaciones y trámites cotidianos desde cualquier lugar, sin moverse de su casa, las 24 horas del día, todos los días del año, de forma simple y con las garantías legales que brinda una firma digital”, cuenta a LA NACION. La iniciativa también busca reducir tiempos, traslados y procesos administrativos.

Por otro lado, Raskin destaca que contar con un certificado digital en la nube permite firmar documentos con una identidad validada por una autoridad certificante licenciada por el Estado argentino, lo que otorga mayor seguridad y respaldo legal. “Esto permite reducir riesgos de fraude y controversias vinculadas a la autoría de los documentos”, indica.

Firma digital y firma electrónica

Ahora bien, firma digital y firma electrónica no refieren a lo mismo. Su principal diferencia está en el nivel de seguridad, respaldo legal y garantías que ofrece cada una.

“La firma digital cuenta con un marco normativo específico y permite acreditar la identidad del firmante a través de un proceso de validación con Renaper, además de garantizar la integridad del documento mediante el uso de criptografía asimétrica y certificados digitales”, apunta Raskin.

La firma electrónica, en cambio, es “una herramienta válida para identificar a una persona en determinados procesos digitales, pero no cuenta con esas presunciones legales”. “Por eso, ante un eventual desconocimiento o cuestionamiento, puede requerir validaciones adicionales para demostrar su autenticidad”, señala el experto.

El tema cobró relevancia en los últimos días, luego de que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacara el avance que suponen los últimos cambios regulatorios e invitara a “explorar tanto las alternativas de firma electrónica como las digitales”.

CON MILEI CHAU PAPEL. Mucha gente firma los documentos electrónicos simplemente escribiendo su nombre en el mismo (y alcanza). Otras empresas te permiten lo mismo, pero verificando tu identidad en cada firma (por ejemplo, Contractia, https://t.co/O49dv9fQKF, o Signatura… pic.twitter.com/TOoRr3uNwe

— Fede Sturzenegger (@fedesturze) July 1, 2026

“Ya sea porque usas la firma electrónica o la digital, no hay motivos para tener papeles físicos para ningún documento. En otras palabras, si usas papel es porque querés”, escribió el funcionario.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/IA/una-empresa-busca-masificar-la-firma-digital-en-el-pais-con-una-solucion-gratuita-y-remota-nid10072026/

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