Una invitación polémica a Putin, escepticismo y un requisito multimillonario: crecen las dudas por el “Consejo de la Paz” de Trump
WASHINGTON.- Donald Trump describió su última creación, el “Consejo de la Paz”, un organismo ideado por el presidente norteamericano para supervisar la transición y la reconstrucción de la...
WASHINGTON.- Donald Trump describió su última creación, el “Consejo de la Paz”, un organismo ideado por el presidente norteamericano para supervisar la transición y la reconstrucción de la Franja de Gaza, como “el consejo más grande y prestigioso jamás reunido en cualquier momento y lugar”. Pero formar parte de ese grandilocuente plan -que cada vez tiene más líderes invitados, el último de ellos el ruso Vladimir Putin- tendrá un precio muy elevado y en efectivo, lo que ha generado reacciones de cautela en distintas capitales.
De acuerdo a un borrador sobre las condiciones y el funcionamiento del “Consejo de la Paz”, al que Javier Milei fue invitado a participar, la administración Trump les pedirá a los países que quieran un puesto permanente en el grupo que contribuyan con por lo menos 1000 millones de dólares. Trump sería su presidente inaugural y decidiría quiénes serían invitados a ser miembros, mientras que todas las decisiones -se tomarían por mayoría, con un voto por cada Estado miembro presente- estarían sujetas a la aprobación del presidente.
“Cada Estado miembro ejercerá un mandato de no más de tres años a partir de la entrada en vigor del estatuto, sujeto a renovación por el presidente. El mandato de tres años no se aplicará a los Estados miembros que aporten más de 1000 millones de dólares en efectivo al Consejo de la Paz durante el primer año de vigencia del estatuto", establece un borrador al que tuvieron acceso medios norteamericanos.
En medio del escepticismo de diplomáticos y expertos por las reales intenciones de Trump, un funcionario estadounidense confirmó a The Washington Post que esa cifra sería el costo de la membresía permanente, pero agregó que no había ningún “requisito” de contribuir con nada para unirse, mientras que las naciones que no paguen la cuota tendrían una membresía de tres años.
El último invitado al “Consejo de la Paz” -cuya formación provocó los cuestionamientos de Israel- fue Putin, una oferta sorprendente en momentos en que la invasión rusa a Ucrania está por cumplir cuatro años.
“El presidente también recibió, por canales diplomáticos, una invitación para unirse a este Consejo de la Paz”, reveló este lunes su vocero, Dimitri Peskov, quien añadió que el Kremlin la está estudiando y que “espera obtener más detalles por parte de Estados Unidos”.
También hubo otra invitación polémica revelada este lunes: al presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, aliado de Putin en la guerra en Ucrania.
Aunque la Casa Blanca anunció con pompa el viernes la creación de esta junta como parte del plan de Trump para supervisar la reconstrucción de la devastada Franja de Gaza, el borrador del estatuto que se ha distribuido en distintas capitales no menciona directamente la región, lo que dio lugar a especulaciones de que Trump pretende crear una alternativa a las Naciones Unidas liderada por Estados Unidos.
Además de Milei -que en sus redes sociales celebró como “un honor” la carta que le envió Trump- y Putin, fueron invitados a sumarse una variopinta lista de mandatarios y líderes globales, entre ellos Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Recep Tayyip Erdogan (Turquía), Santiago Peña (Paraguay), Abdel Fattah al-Sisi (Egipto), Mark Carney (Canadá), el rey Abdalá II (Jordania), Viktor Orban (Hungría), Narendra Modi (India), Emmanuel Macron (Francia), Giorgia Meloni (Italia), Shehbaz Sharif (Pakistán), Kasim-Yomart Tokayev (Kazajistán), Edi Rama (Albania), Nicusor Dan (Rumania), Nikos Christodoulides (Chipre), Kyriakos Mitsotakis (Grecia), Karol Nawrocki (Polonia), To Lam (Vietnam) y Ursula von der Leyen (en representación de la Unión Europea).
Los gobiernos -unos 60 en total- han ido confirmando las invitaciones, pero en la mayoría de los casos señalaron que la propuesta de Trump estaba en estudio y optaron por la cautela.
Se espera que Estados Unidos anuncie la lista oficial de miembros en los próximos días, probablemente durante la reunión del Foro Económico Mundial en Davos, que empieza este lunes. Según publicó Bloomberg, Trump pretende una ceremonia de firma el jueves.
GRACIAS PRESIDENTE TRUMP @realDonaldTrump@POTUS
Es un honor para mí haber recibido esta noche la invitación para que la Argentina integre, como Miembro Fundador, el Board of Peace, una organización creada por el Presidente Trump para promover una paz duradera en regiones… pic.twitter.com/ORalzkzhlv
Los líderes europeos han estado consultando entre sí sobre las ambiciones del líder republicano respecto a este organismo, y es poco probable que la mayoría lo respalden en su formato actual, declaró un alto funcionario europeo, que habló con The Washington Post bajo condición de anonimato. Además, hay poco interés en aportar grandes sumas de dinero a una nueva organización que estaría dominada por la visión de Trump de un nuevo orden mundial.
Solo Orban, quien es un estrecho aliado de Trump, dio una aceptación inequívoca a la invitación del mandatario norteamericano.
La propuesta de Trump puso a los líderes europeos invitados en una posición incómoda, que preferirían no tener que confrontar con Trump en momentos en que han crecido las amenazas del magnate para tomar el control de Groenlandia, territorio semiautónomo en el Ártico que dependen de Dinamarca.
De acuerdo a Bloomberg, que citó diversas fuentes diplomáticas, la mayoría de los países invitados consideran inaceptable que el borrador sugiera que Trump, como presidente inaugural del consejo, gestione sus fondos. Los aliados europeos trabajan para modificar los términos y coordinar una respuesta, e intentan persuadir a los líderes árabes para que ayuden a presionar a Trump para que haga cambios.
Según el borrador difundido el fin de semana por distintos medios internacionales, la misión del organismo es “promover la estabilidad, restaurar una gobernanza confiable y legítima, y garantizar una paz duradera en las zonas afectadas o amenazadas por conflictos”. Además, hace hincapié en la “necesidad de un organismo internacional de consolidación de la paz más ágil y eficaz”.
Carney señaló el domingo que, si bien aceptó en principio la invitación de Trump, aún no estaba claro para qué serviría la cuota de membresía permanente de 1000 millones de dólares.
“El presidente me lo planteó hace unas semanas”, dijo el premier canadiense en una visita a Doha, y añadió que todavía no había asimilado todos los detalles, incluyendo cómo se estructurará la iniciativa y cómo funcionará la financiación. “Canadá quiere que el dinero tenga el máximo impacto posible”, apuntó, a modo de condición.
Un funcionario de la Casa Blanca afirmó que los fondos se utilizarían directamente para cumplir el mandato del Consejo de Paz de reconstruir Gaza, y que se garantizará que no se malgasten en la “excesiva burocracia que aqueja a muchas otras organizaciones internacionales”, un dardo directo a las Naciones Unidas.
La inclusión de una “carta fundacional” en la propuesta de invitación avivó la preocupación entre algunos gobiernos europeos de que pudiera socavar la función de la ONU, a la que Trump ha criticado con dureza. Este año el organismo elegirá su nuevo secretario general, y entre los candidatos está el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
“Es una ‘ONU de Trump’ que ignora los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas”, evaluó un alto diplomático europeo a la agencia Reuters. Otros tres diplomáticos occidentales afirmaron que, de concretarse la propuesta, socavaría el trabajo de la ONU.
Consultado este lunes sobre el plan de Trump, el primer ministro británico, Keir Starmer, declaró a los periodistas: “Estamos hablando con nuestros aliados sobre los términos del Consejo de la Paz”.
Según los analistas, es probable que Gran Bretaña y las otras tres potencias -China, Rusia y Francia- que junto a Estados Unidos forman parte permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y tienen derecho de veto sobre sus decisiones se muestren reacias a empoderar al consejo propuesto por Trump.
El mandatario republicano nombró entre sus miembros fundadores al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio; al ex primer ministro británico Tony Blair; a su enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff; a su yerno y asesor, Jared Kushner; al presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; al magnate financiero estadounidense Marc Rowan, y a un colaborador del mandatario en el Consejo de Seguridad Nacional, Robert Gabriel.
La composición de la junta ejecutiva llegó después de que la Casa Blanca anunciara la fase dos del plan de paz de Trump para Gaza, enfocada en la formación de un gobierno de tecnócratas en la franja palestina y el desarme del grupo terrorista Hamas.