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Valeria Mazza: “En nuestra casa la crítica no es bienvenida”, afirma la ex modelo

PUNTA DEL ESTE.- Como esos cantantes que llegan a agudos excepcionales sin ningún esfuerzo, Valeria Mazza hace todo con naturalidad y alegría. Lo explica desde su mesa enorme, en Finca Valeria, m...

Valeria Mazza: “En nuestra casa la crítica no es bienvenida”, afirma la ex modelo

PUNTA DEL ESTE.- Como esos cantantes que llegan a agudos excepcionales sin ningún esfuerzo, Valeria Mazza hace todo con naturalidad y alegría. Lo explica desde su mesa enorme, en Finca Valeria, m...

PUNTA DEL ESTE.- Como esos cantantes que llegan a agudos excepcionales sin ningún esfuerzo, Valeria Mazza hace todo con naturalidad y alegría. Lo explica desde su mesa enorme, en Finca Valeria, mientras marido, hijos, novios y sobrinos inauguran el salad bar de mediodía, con vista al campo ondulado, el camino de pinos toscanos y el show improvisado de los dos caniches porteños, que cuando pisan Uruguay se ponen un poco salvajes.

Es un día de semana cualquiera, momento cumbre de vacaciones, pero ella ya puede relatar en detalle lo que será su año entero. Con la misma organización del almuerzo, el detalle de la V en cada servilleta y demás ítems tan Valeria, cuenta que en cuestión de días ya estará instalada en Europa, no sólo por su trabajo en la televisión española sino para acompañar a su hijo Tiziano Gravier, esquiador alpino profesional, en los Juegos Olímpicos.

–Del sol a la nieve, de los eventos sociales al modo familia...

–Bueno, ese es el lujo: acompañarnos y generar programas en medio del trabajo. Haber entrado al mercado televisivo español implica que tenga que estar más ahí, pero también es el disparador para otras cosas. Proyectos de los chicos, y también nuestros.

–Como sucedió en Italia, ahora estás adoptadísima por los españoles. Incluso hubo “picanteadas” con participantes del show que se hicieron virales. ¿Estarías dispuesta a replicarlo en la Argentina?

–A mí me encanta. Y después de los 50 tomé la decisión de que mi futuro estará ligado a los medios de comunicación. Eso seguro. Pero por el momento no podría tener una rutina diaria, tampoco algo semanal que perdure en el tiempo. Pero ya lo haré. Ganas y capacidad de trabajo siempre sobran.

–¿Hay algo que te enoje mucho? Nunca te vimos furiosa.

–Me enoja cuando la gente va por la vida mirando sin ver. Yo siempre distingo el mirar y el ver. Porque si ves en serio tenés conciencia del otro. Igual, no soy de enroscarme mucho ni hacer escenas. Pero de verdad no entiendo a la gente que hace cosas sin que le importen las consecuencias. Me irrita la falta de respeto, la mentira ni qué hablar.

–¿Ignorás las críticas? ¿Realmente no te importa?

–No me afecta casi nada porque hace 35 años que convivo con la mirada ajena. Yo no tengo ningún problema con eso y, de hecho, se lo hemos enseñado a nuestros hijos. Lo que a uno le toca –que en mi caso es un montón– se debe recibir en combo, con lo bueno y con lo malo. Generalmente, siendo respetuosos se consigue el mismo efecto. Por supuesto hay gente que dice cualquier cosa y que piensa que criticando a mi marido Alejandro encontrará mi punto débil. Pero no es así. En nuestra casa la crítica no es bienvenida; no somos de criticar. Con lo cual tampoco escucho muchas cosas; ningún cuento turbio nos importa demasiado.

–Una vida casada. Estarás harta de que te pregunten sobre el secreto de ese amor...

–Y siempre digo lo mismo: nos queremos y somos un gran equipo. Dentro y fuera de la pareja, cada uno tiene sus roles muy definidos. Por eso no nos interceptamos, no hay discusión, confiamos plenamente el uno en el otro. Sabemos delegar y eso ayuda muchísimo. Yo sé lo que Ale hace por mí, por nuestra familia. Siempre decimos que él me pone en la cancha, confiando que cuando yo salgo voy a ser Messi, o Maradona que es más de nuestra época. Él confía y me ha ayudado a poder saltar mis propios límites.

–No parecés nada insegura.

–Para nada, pero hay momentos y momentos. Hace poco tuve que hacer una presentación en un evento importante, para la cancillería italiana. Lo mismo cuando estuve en el Vaticano, que presenté en varios idiomas. ¡Además del contexto tan grandilocuente! En esa oportunidad me puse muy nerviosa, pero él estaba absolutamente confiado. Y en esos casos me digo: “si él piensa que puedo, puedo”. Y siempre es así.

–Primera supermodelo latinoamericana con proyección global. Y seguís vigente en el universo de la moda. ¿Era el objetivo o se fue dando?

–Cuando generás una buena carrera y también vínculos, se da. Tengo muchísimos amigos en el mundo de la moda. Hace poco partió el queridísimo y genial Giorgio Armani, y estuvimos ahí para despedirlo. Pero más allá de todo el circuito internacional, amistades y trabajos que siguen existiendo, mi gran deseo 2026 es seguir creciendo con mis marcas. Hago perfumes, anteojos, zapatos y carteras. Apuesto a la Argentina, aunque todos sabemos que no es fácil. Pero el amor es más fuerte, y yo estoy muy orgullosa por los productos que logramos. Y además me resulta placentero estar involucrada en el diseño, armar equipos de trabajo. A veces me preguntan por qué me meto en esto, y la respuesta es muy simple: la Argentina es mi país y el lugar que siempre elegí pudiendo estar en cualquier parte.

–Como decía Maradona, de quién también fuiste amiga...

–Bueno, justamente él me decía: “donde nosotros estemos, la bandera argentina flamea bien alto”. ¡Mirá qué frase! Pero la realidad es que, en mi caso, pude abrir una puerta que todavía no estaba explorada en una época donde las modelos eran estrellas y todo resultaba muy fértil. De alguna manera representé a la mujer y la moda argentina. Y fue un orgullo impresionante. Después surgieron cosas muy lindas, como ser embajadora de Olimpiadas Especiales, FEDEFA, que es la Federación de Fundaciones Argentinas, o el piso pediátrico del Hospital Universitario Austral.

–Antes del huracán Valeria tu vocación era la salud, ¿no?

–Sí, de chica siempre pensé que iba a estar vinculada a todo lo que tenga que ver con el trabajo social, y de hecho estudié terapia ocupacional. Pero el destino hizo lo suyo; porque pude usar la popularidad que me dio la moda para involucrarme en causas sociales que me gustan.

–¿Te preocupa que no se acabe nunca la obsesión por los cuerpos híperdelgados?

–Y sí, la historia continúa. Lo de la flacura extrema y los métodos acelerados para lograrlo me parece algo peligroso. Sobre todo porque la gente joven tiene tanto acceso a la información. Creo que hay que pulir más el concepto de lo saludable. Cada uno es un mundo y necesitamos cosas distintas. Quiero decir que no todos los cuerpos funcionan de la misma manera, así que lo ideal es dar con un profesional que te haga una dieta personalizada. Y cortarla con los videítos que andan dando vueltas en redes, que son muy peligrosos. Como en todo, la familia debe estar atenta. El cuerpo es nuestra caja, hay que alimentarlo y protegerlo. Y lo mismo hay que hacer con nuestra alma.

–En moda, ¿qué sí y qué no?

–A esta altura no me pondría calzas ni catsuit, tampoco una súper minifalda. No me dan ganas de ponerme prendas pegadas al cuerpo, jugar a la mina mega sensual. Podés serlo sin apretarte. Me encanta insinuar con elegancia, sin necesidad de mostrar todo. Prefiero ir de a pedacitos. Igual soy respetuosa del trabajo y estilo de cada uno. Si a alguien le funciona eso, fantástico.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sabado/valeria-mazza-en-nuestra-casa-la-critica-no-es-bienvenida-afirma-la-ex-modelo-nid08022026/

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