Varios futbolistas denuncian haber sido víctimas de una millonaria estafa inmobiliaria en EE.UU.
La Justicia de La Plata investiga por estas horas una denuncia por estafa y asociación ilícita que presentaron, entre otros, varios futbolistas profesionales, la mayoría con pasado en Estudiante...
La Justicia de La Plata investiga por estas horas una denuncia por estafa y asociación ilícita que presentaron, entre otros, varios futbolistas profesionales, la mayoría con pasado en Estudiantes. Los demandantes acusaron que fueron víctimas de un ardid generado por un grupo de personas que les ofreció oportunidades con inversiones inmobiliarias en Estados Unidos, pero que, pese a que entregaron el dinero, no obtuvieron la titularidad de esos inmuebles ni saben del destino de sus aportes económicos.
Las víctimas denunciaron que invirtieron dólares —sumas que van entre los 130.000 y los 750.000 dólares— en operaciones destinadas a la compra, remodelación y posterior alquiler de viviendas en la ciudad estadounidense de Baltimore, basado en el crecimiento de dicho lugar. “Creyeron que compraban propiedades, pero en realidad no las tenían”, indicó a LA NACION el abogado Ignacio Fernández Camillo, quien representa, hasta el momento, a 11 personas, entre ellas a futbolistas, representantes de jugadores y particulares.
La denuncia penal fue presentada este viernes ante la fiscalía de instrucción N.º 3 de La Plata, a cargo del fiscal Gonzalo Petit Bosnic, y el Juzgado de Garantías N.º 3 del Departamento Judicial local. En el texto al que accedió este diario aparecen como víctimas Facundo Fraga (exjugador y representante), Ezequiel “el Pocho” Cerutti (delantero de San Lorenzo), Leonardo Jara (lateral en Almirante Brown), Juan Brunetta (extremo en Tigres de México), Lucas Rodríguez (lateral en Aldosivi) y Gonzalo Maroni (centrocampista en Barracas Central).
La presentación apunta contra Fernando Vicente Plastino, Rafael Mugica Lázaro, Julián María Carissimi, Paula Mercedes Lugones, Marcos Federico Muller y César Humberto Fernández. Asimismo, solicita que se determine si otras personas tuvieron participación en los hechos y si existió algún grado de intervención de una inmobiliaria de La Plata mencionada en uno de los episodios.
Según la presentación judicial, la propuesta contemplaba realizar refacciones en las viviendas y luego obtener ingresos a través de los alquileres, con una rentabilidad anual estimada de entre el 10 y el 11 por ciento. De acuerdo con el detalle incorporado a la denuncia, los deportistas aportaron en conjunto 2.125.000 dólares para adquirir distintas propiedades residenciales en Baltimore. El abogado de los damnificados indicó que parte del dinero se entregó en efectivo en la Argentina, principalmente en la ciudad de La Plata.
Fraga invirtió US$720.000 entre febrero y marzo de 2022 para la compra de tres viviendas. Jara, en tanto, aportó US$520.000 para otros tres inmuebles, mientras que Cerutti invirtió US$320.000 para adquirir dos propiedades. Rodríguez desembolsó US$180.000 para tres casas y Maroni entregó US$170.000 para una propiedad en agosto de 2024.
Posteriormente, los inversores aseguraron que debían recibir informes sobre los supuestos movimientos de cada propiedad, con detalles de los ingresos por alquileres y los gastos de mantenimiento. “En algunos casos, mis defendidos obtuvieron lo que sería la rentabilidad del alquiler de esas propiedades, pero cuando se comunicaron con esas viviendas, los dueños les dijeron que no las habían vendido”, agregó el letrado.
El abogado Fernández Camillo dijo que “la venta de las propiedades comenzó en 2018, cuando este grupo de personas cumplió con lo que prometía. Pero se trató de una maniobra para generar confianza. El desgaste y las irregularidades salieron a la luz en 2024″. Con el paso del tiempo comenzaron a advertirse situaciones que despertaron sospechas entre los inversores: no solo los inmuebles no habían sido registrados a nombre de los damnificados, sino que tampoco estaban bajo la tutela de la supuesta sociedad anónima que iba a ser creada para administrarlos.
Uno de los denunciantes es Emiliano Ezequiel Galletti, contador público y exhermano del exjugador de Estudiantes Luciano Galetti. Según el relato que consta en la denuncia, el hombre conoció a Plastino a partir de una propuesta para participar en un emprendimiento inmobiliario en Baltimore. A partir de esa operación inicial, es que, según contó, comenzó a canalizar aportes de terceros, entre ellos futbolistas profesionales.
De acuerdo con Galletti, durante los primeros meses la operatoria aparentaba funcionar con normalidad: se enviaban resúmenes de alquileres, gastos de mantenimiento, seguros e impuestos. De hecho el denunciante llegó a viajar a Estados Unidos: “Toda esta puesta en escena coordinada, sumada al hecho de que la mayor parte de su staff en Baltimore eran argentinos e incluso muchos habían vivido en La Plata, generó una falsa sensación de confianza y respaldo económico”.