Viviendas asequibles en riesgo: un informe en Texas genera preocupación a los inquilinos en Dallas
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En Dallas, Texas, el alquiler para hogares de bajos ingresos tiene un escenario cada vez más restrictivo. El informe sobre viviendas asequibles en riesgo, publicado en febrero de 2026 por el Laboratorio de Acción contra la Pobreza Infantil (CPAL, por sus siglas en inglés), advierte que la ciudad acumula un déficit significativo de unidades disponibles para familias que perciben hasta el 30% y el 50% del ingreso medio del área (AMI, por sus siglas en inglés).
La falta de viviendas asequibles en DallasEl déficit creció desde el primer relevamiento difundido en 2023. En dos años, la brecha aumentó en 12.000 unidades y alcanzó un faltante total de 46.000 viviendas en 2025 para hogares que ganan hasta el 50% del AMI, explica el informe. En esta categoría solo existen 60 viviendas disponibles por cada 100 familias que las necesitan.
Pero la crisis se intensifica entre quienes perciben el 30% o menos del AMI: aunque el déficit acumulado es de 42.743 unidades, la disponibilidad es mucho más crítica, con apenas 28 alquileres accesibles por cada 100 hogares con ingresos extremadamente bajos.
Para una familia de cuatro personas en Dallas, el 100% del AMI se ubica en US$103.100 anuales. A partir de ese valor se calculan los distintos umbrales de elegibilidad:
El 50% equivale a US$51.550. Mientras que el 30% se sitúa en US$30.930 al año.Estos montos varían según el tamaño del hogar:
En el caso de una persona sola, el valor total es de US$72.200; el 80% equivale a US$57.760; el 50%, a US$36.100; y el 30% corresponde a US$21.660 anuales.Para dos personas, el ingreso medio completo alcanza los US$82.500; el 80% se ubica en US$66.000; el 50%, en US$41.250; y el 30%, en US$24.750 al año.En un hogar de tres personas, el 100% del AMI es de US$92.800; el 80% representa US$74.240; el 50% equivale a US$46.400; y el 30% desciende a US$27.840 anuales.La pérdida acelerada de alquileres por debajo de US$1000Además del déficit estructural, el informe registra una reducción marcada del inventario de bajo costo. En dos años, Dallas perdió el 50% de sus unidades con rentas inferiores a US$1000 mensuales.
El total de propiedades en ese rango de precio pasó de 98.000 a 47.000. Esta disminución restringe las alternativas para los sectores que dependen de precios accesibles.
Carga financiera para los inquilinosLa mitad de los arrendatarios en Dallas destina más del 30% de sus ingresos brutos al pago de alquiler y servicios públicos. Esa proporción define una carga de costos de vivienda.
Entre los hogares con ingresos extremadamente bajos, el gasto promedio en vivienda alcanza el 78% del ingreso total.
El informe detalla que la carga no se distribuye de forma uniforme. Los datos muestran diferencias claras entre grupos:
Padres solteros: el 75% enfrenta sobrecarga de costos.Personas mayores: el 65% de los inquilinos de la tercera edad está en esa situación.Inquilinos afroamericanos: el 60% destina más del 30% de sus ingresos a vivienda.Inquilinos hispanos o latinos: el 51% se encuentra en igual condición.Ashley Flores, jefa de Vivienda de CPAL, afirmó que para construir “un Dallas más fuerte”, la vivienda debe ocupar un lugar central en la agenda pública. Señaló que, independientemente de si la prioridad es impulsar la economía, mejorar la salud y el bienestar o romper el ciclo de la pobreza, “la vivienda importa”.
La advertencia sobre la vivienda naturalmente asequible (NOAH)Solo el 10% de las unidades ocupadas por inquilinos en la ciudad cuenta con restricciones de escritura. Se trata de viviendas que se volvieron asequibles a través de programas gubernamentales o subsidios públicos y que están protegidas por compromisos legales.
Estas propiedades están sujetas a límites de ingreso establecidos por contrato, lo que obliga a mantener los alquileres en niveles accesibles que perduren en el tiempo.
En contraste, el resto son Viviendas Asequibles de Ocurrencia Natural (NOAH, por sus siglas en inglés). Estas unidades no reciben subsidios ni cuentan con protecciones legales que limiten aumentos.
El estudio advierte que, sin esas restricciones formales, estas propiedades quedan expuestas a:
Presiones del mercado.Incrementos en los valores inmobiliarios.Renovaciones que elevan los alquileres.